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Aday Mara hace historia con Michigan y se convierte en el primer español en ganar la NCAA
En esa terra ignota del baloncesto universitario norteamericano, en el desenfreno medi�tico de la March Madness de la NCAA, cuya Final Four apenas la Super Bowl derrota en expectaci�n y audiencias, un gigante de Zaragoza. Como Fernando Mart�n en su d�a siendo pionero en la NBA o Pau Gasol ganando anillos a�os despu�s, Aday Mara levant� el trofeo en el Lucas Oil Stadium de Indian�polis ante 70.000 espectadores. Postales �nicas. Lo hizo siendo protagonista absoluto de Michigan, que venci� a UConn (63-69) para ser campe�n 37 a�os despu�s de su �nico t�tulo.
Aday, que hoy cumple 21 a�os, celebr� su primer d�a de gloria en el baloncesto con ocho puntos y cuatro rebotes, casi 30 minutos en pista, indispensable para el campe�n. El primer �xito de muchos para un tipo que, de repente, vio como su trayectoria se paraba en seco en el sitio m�s insospechado. Del Casademont Zaragoza, donde debut� con 17 a�os en la ACB, a UCLA para desarrollar el talento de sus 221 cent�metros, aunque all� nadie confi� en �l. Tras dos a�os de frustraci�n, el cambio a Michigan ha reactivado al unicornio, que ahora se dispara en las previsiones del pr�ximo draft (ya entre los 15 primeros). Su despliegue defensivo en la final confirm� su asombroso torneo. Si en semifinales domin� a Alabama con 26 puntos y nueve rebotes, ante la maquinaria de los Huskies (el equipo que gan� el t�tulo en 2023 y 2024), su labor result� m�s �spera en su emparejamiento con el poderoso Tarris Reed.
Es el segundo t�tulo en la historia de Michigan, tras el logrado en 1989 por aquella escuadra liderada por Glen Rice. Ni siquiera su equipo m�s recordado, los legendarios Fab Five (Chris Webber, Jalen Rose, Juwan Howard, Ray Jackson y Jimmy King) lo lograron ni en 1992 ni en 1993. Su �ltima final fue en 2018 (derrota contra Vilanova). Esta vez, el equipo reclutado por Dusty May, que se present� en la final con un balance de 36-3 y habiendo arrasado a todos sus rivales en la March Madness (de 21 a Howard, 23 a Saint Louis, 13 a Alabama, 33 a Tennessee y 18 la semifinal contra Arizona, la n�mero uno del pa�s), anotando a todos al menos 90 puntos, no fall�, dominando la final de principio a fin.
Aday Mara, posteando ante Tarris Reed, en la final de la NCAA.Getty Images via AFP
Y eso que result� un comienzo de partido tenso e igualado, con m�s fallos que aciertos. Al propio Aday, titular, a�n con el regusto de su estruendosa semifinal contra Arizona -la mejor actuaci�n de su vida-, se le escaparon tres ganchos cerca del aro. UConn se apoyaba en los triples de Alex Karaban y en el rebote ofensivo (fue una tortura toda la noche para su rival) y Michigan intentaba adue�arse de la pintura con Morez Jonhson, sin punter�a desde el per�metro. El espa�ol apenas dej� un par de destellos en la primera mitad, un tap�n y su primera canasta, acciones consecutivas que levantaron el Lucas Oil Arena, donde se encontraba su familia, su agente y el seleccionador Chus Mateo.
Justo antes del descanso volvi� el ma�o a ser importante con una asistencia para mostrar su elogiada capacidad de pase y otras dos canastas seguidas en la pintura, ambas con la mano izquierda, para volver a dar ventaja a unos Wolverines hu�rfanos de triples, ocho fallados en los primeros 20 minutos, y con su estrella, Yaxel Lendeborg, claramente lastrado f�sicamente por su lesi�n en el tobillo.
A la vuelta, pese al rosario de p�rdidas, Michigan estir� su ventaja (33-41). Todav�a m�s cuando, al fin, Eliott Cadeau anot� el primer triple de su equipo (37-48), coronando lo que ya era un despliegue sobresaliente el base sueco. Mara cambiaba tiros con sus 230 cent�metros de envergadura y batallaba por el rebote con Reed.
Pero la agresividad y la experiencia de UConn le hac�an no desengancharse, baloncesto f�sico para intentar la remontada, quebrada con Mara de nuevo en pista y las tribunas en pie cuando coron� una contra con un alley-oop. En el desenlace, Michigan no tembl� ante un oponente cargad�simo de faltas. Un triple, el segundo en todo el duelo para su equipo, de McKenney fue definitivo, pese a algunos apuros y nervios finales, sin Aday en pista.



