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Niemann y su cruzada contra Carlsen y los poderes del ajedrez: "Si lo que me hicieron no es propio de la mafia, no sé qué puede serlo"
Hans Niemann (San Francisco, 2003) es un personaje �nico en el variad�simo universo del ajedrez. Pol�mico e individualista, capaz de destrozar una habitaci�n de hotel y tachado de tramposo por sus enemigos, asegura que es v�ctima de una conspiraci�n, que paga el precio de ser un genio y que alg�n d�a ser� n�mero uno. Siempre fue un joven sin miedo. Se fue de casa a los 16 para instalarse en Nueva York sin pedirle ni un centavo a sus padres. Y cuando se vio se�alado, hizo un movimiento genial: present� una demanda de 500 millones, a repartir entre cinco: Magnus Carlsen, n�mero uno desde hace d�cada y media; la empresa Play Magnus Group; Hikaru Nakamura, n�mero 3; Chess.com y Daniel Rensch, cara visible de una plataforma que ha superado los 250 millones de usuarios.
Niemann ya es el 20 del mundo, pero en la era de los ni�os prodigio, el reto de llegar a la cumbre se antoja complicado. �No tengo prisa. Cuando ocurra, ocurrir�. Hago todo lo posible por ser n�mero uno lo antes posible, pero solo tengo 22 a�os y no hay motivos para sentir que el tiempo se me acaba�, responde por tel�fono, en una entrevista concertada por el estreno en Netflix de un documental sobre su pelea contra Carlsen y Chess.com.
“Hacer cosas que molesten”
Hans Moke Niemann fomenta una imagen de tipo arisco: �Dir�a que soy amable y educado, pero desde luego no con mis rivales. Lo principal es que, para convertirte en el mejor, tienes que ser decidido y hacer cosas que molesten a la gente. No es falta de amabilidad. Es solo que digo la verdad�. En el documental, lo vemos fuera de s� mientras juega por internet, pero a su manera sale casi favorecido. �En general, creo que es justo y que muestra todos los �ngulos de la historia. Se dicen cosas muy equivocadas, pero no creo que el p�blico se las tome muy en serio�.
Magnus aparece m�s comedido. Prefiere hablar de s� mismo -no se considera un genio- y recurre a la iron�a para referirse a Niemann: �Es un buen jugador que resulta ser americano y hablar un mont�n�. Erik Allebest, cofundador y CEO de Chess.com, tambi�n opina para EL MUNDO sobre el trabajo de Netflix: �No estoy seguro de que ninguna pel�cula de 90 minutos pudiera plasmar por completo toda la complejidad de lo ocurrido. Implic� a mucha gente, hab�a numerosos factores en juego y se tomaron decisiones bajo presi�n y en tiempo real. Espero que la gente se lleve que Chess.com siempre intent� actuar en inter�s del ajedrez�.
Bolas anales y antecedentes
En ‘Untold’, por supuesto, se vuelve a hablar de las bolas anales, algo que irrita a los implicados, una mala broma que se hizo viral y con la que alguien pretendi� explicar c�mo se pueden hacer trampas, supuestamente con se�ales en morse mediante vibraciones. �Como padre, me doli� de verdad ver c�mo era tratada esta historia en los medios�, confiesa el CEO de Chess.com.
Todo por una simple partida jugada en San Luis, en septiembre de 2022. Hans Niemann, que ten�a 19 a�os, derrot� al astro noruego con sorprendente suficiencia. Magnus ya ven�a escaldado de Miami, donde el americano tambi�n lo super� antes de soltar su frase m�s famosa: �El ajedrez habl� por s� mismo�. Despu�s de perder de nuevo, el n�mero uno se retir� del torneo y acus� a Niemann de usar m�todos il�citos, al principio de forma velada. Hikaru Nakamura apoy� la tesis y Chess.com complet� la jugada expulsando al �sospechoso� y publicando un informe demoledor sobre sus trampas juveniles. �l admite aquellos pecados, aunque difiere en las fechas y en el n�mero de veces.
Niemann y Carlsen, durante una partida en Miami, en 2022.NETFLIX
Desde la plataforma reconocen su mayor error: �Probablemente fue no hablar antes con Hans sobre nuestras preocupaciones y sobre c�mo podr�amos haberle ayudado�. �Cuando todo se hizo p�blico y las cosas se precipitaron, qued� menos margen para el tipo de di�logo que podr�a haber propiciado un resultado mejor para todos�. En todo caso, Allebest defiende su decisi�n de abordar el tema de las trampas y publicar el informe, porque este era �preciso�: �Lo respaldamos al cien por cien. Y en una situaci�n compleja, los hechos importan�.
Niemann, por el contrario, asegura que no tiene �grandes remordimientos�. Su respuesta fue demandar a todos y pedir un dineral por difamaci�n y da�os indirectos. Dado que nadie pudo demostrar sus trampas en vivo, se cree que logr� una compensaci�n millonaria ultrasecreta. Con o sin juguete sexual, Netflix puso en marcha su documental y en junio saldr� a la venta un libro de Ben Mezrich que ser� llevado al cine, al igual que su obra sobre Zuckerberg y Facebook, que inspir� la ‘La red social’.
Destroz� una habitaci�n
Pese a su conciencia tranquila, cabe recordar que, adem�s de las trampas adolescentes, a Niemann dejaron de invitarlo en San Luis por destrozar una habitaci�n de hotel, frustrado por dos derrotas seguidas en el campeonato de EEUU. �l no entendi� nunca el castigo, porque se disculp� y pag� 5.000 d�lares por los desperfectos. Siempre dijo que era una excusa y que la causa del veto era su pelea contra �la mafia del ajedrez�.
Pregunta. Es una expresi�n muy fuerte. �No teme una contrademanda?
Respuesta. Ellos me expulsaron sin motivo. Me atacaron para intentar arruinarme la vida. Si lo que me hicieron todos al un�sono no es propio de la mafia, no s� qu� puede serlo. Y no me da miedo que me demanden, porque no es as� como funciona la ley.
Por suerte para la paz en los tableros, Chess.com no parece interesada en prolongar la batalla. Erik Allebest incluso entiende el rencor de �alguien que se siente tratado injustamente�, pero puntualiza: �Nuestra empresa est� formada por personas apasionadas por el ajedrez que dedican su carrera a intentar hacer crecer y proteger este juego. No actuamos contra nadie en particular. Cuando tomamos medidas, es porque creemos que tenemos una obligaci�n con los millones de jugadores que conf�an en que el juego que practican es justo�.
Niemann sigue pensando que su venganza ser� su triunfo, cuando adelante a todos en la clasificaci�n.
Pregunta. Dices que eres un genio y que trabajas sin parar. Con esa combinaci�n, el fracaso parece imposible.
Respuesta. S�, eso pienso.



