Deportes
Oriol Cardona: “Si fuera presidente, daría más ayudas al deporte minoritario”
Han pasado casi tres semanas (la entrevista se realizó el 12 de marzo) desde que conquistara la segunda y última de sus medallas en los pasados Juegos de Invierno (el bronce en relevo junto a Ana Alonso, precedido por un oro en la prueba individual), pero la vida de Oriol Cardona (Banyoles, 31 años) sigue sumida en una vorágine de compromisos con medios y marcas deseosas de unir su imagen a la de todo un campeón del mundo, de Europa y olímpico. Una de ellas, Technogym, fabricante italiano de maquinaria para gimnasios que figura entre los proveedores oficiales de los Juegos Olímpicos. En su tienda de la madrileña calle de Claudio Coello, Cardona se sienta con AS y abre su lado más personal.
¿Por qué el esquí de montaña? ¿Cómo descubre este deporte?
Bueno, fue cosa de mi padre, que fue quien ya hacía esquí de montaña y nos introdujo a mí y a mi hermano. A los 13 o 14 años ya tenía claro que me gustaba y empecé más en serio.
Antes probó el atletismo. Viendo sus cualidades físicas, se ha ganado un medallista en esquí de montaña, pero quizá se ha perdido un gran fondista.
No sé. La verdad es que me hubiera gustado también dedicarme al atletismo, al ciclismo, al trail… Pero son demasiadas cosas y tuve que elegir en un momento dado. Pero sí, me hubiera gustado seguir con el atletismo, y de hecho aún salgo a correr. Cuando estoy en Bañolas salgo con el grupo de atletismo y sigo activo.
¿Cómo fue su niñez? ¿Muy campestre?
Sí, salíamos mucho a la montaña. A nivel deportivo pues hacíamos muchas cosas: escalada, atletismo, también probé el básquet durante un año… Era muy activo, un niño muy movido, con ganas de probar cosas y de cansarse sobre todo.
¿Qué es lo que le llena el corazón de su deporte más allá de los resultados?
Yo creo que la parte del riesgo, la velocidad, la adrenalina. Al final el esquí de montaña es subir montañas, pero también eliges tu camino, y hay un factor de que te puedes poner en sitios peligrosos o arriesgados que da este plus, este añadido, que me gusta.
“De pequeño era muy manitas, me gustaba mucho todo el tema de carpintería y electricidad”.
Oriol Cardona
¿A qué se habría dedicado de no ser un deportista profesional?
Al ajedrez. No, es broma (risas), no he jugado al ajedrez en mi vida. La verdad es que toda mi vida he girado en torno al deporte y no sabría… En su época era muy manitas, me gustaba mucho el tema de carpintería, de electricidad. La arquitectura siempre me ha gustado también, pero al final era un poco incompatible con mi vertiente más deportiva. De pequeño, muy pequeño, era el típico que desmontaba todas las cosas electrónicas, buscaba los motores eléctricos, montaba coches y tonterías varias. Construía pequeñas casitas o cosas de estas que se hacen cuando eres niño para investigar y para conocer una afición nueva. Pero ya hace tiempo que se perdió eso. El problema es que el deporte es muy exigente y cansa mucho. Todo el tiempo que no estoy entrenando estoy cansado y necesito descansar. Por eso no tengo muchas aficiones. Sí que quizás ir al cine o a la playa, pero planes relajados, que no impliquen cansarse. Y aun así tampoco voy mucho a la playa, porque el sol cansa mucho, te deja muy aplatanado para el entreno del día siguiente. Realmente es que la vida del deportista es entrenar y descansar si quieres hacerlo bien.
Hablando de cine. ¿Película favorita? O películas.
Tengo pendiente la de Timothée Chalamet, la del ping-pong (Marty Supreme). Favoritas tengo varias. Soy muy fan del Señor de los Anillos, por ejemplo, y de Call me by your name también.
Llegados a este punto es inevitable. ¿Cómo se conocen una actriz (Amaia Aberasturi, su novia) y un esquiador de montaña?
Yo iba en bici por el País Vasco y tuve un pinchazo y paró ella con el coche.
¿En serio?
No, es broma. Nos conocimos por redes sociales. Yo vi una peli suya, que fue nominada a los Goya (Akelarre), y la empecé a seguir en Instagram. Al cabo de dos años me devolvió el follow y empezamos a hablar. Ahí empezó todo.

Lo de manitas se ha perdido. ¿Y la cocina? ¿Le gusta?
Sí, me gusta comer, entonces me gusta cocinar. A ella (Amaia) mucho más.
Es que ha dicho en alguna ocasión que le ha ayudado mucho con el tema de la alimentación, que ha sido fundamental para poner un poco más de orden ahí.
Sí, a ella el tema de la nutrición le gusta mucho. Y a mí, evidentemente, me ha aportado mucho este conocimiento que tiene, además que cocina superbién.
¿Si solo pudiera comer una cosa el resto de su vida?
Arroz o pasta.
¿Pero con qué? ¿Alguna receta?
Yo como mucho arroz con carne picada, que es muy simple pero es una buena mezcla de hidratos y proteína. Pero bueno, un buen arroz caldoso me encanta, o pasta carbonara o boloñesa, cualquier tipo de pasta.
“Miras atrás y dices ‘qué bien estaban sin móviles”.
Oriol Cardona
¿Le interesa la política?
No, no estoy muy metido en política, no sigo mucho el día a día.
¿Le gusta el mundo en el que vive?
Sí, estoy cómodo. Al final no conozco nada más, así que estoy bien donde estoy. Pero sí es verdad que miras atrás y dices ‘qué bien estaban sin móviles’. Claro que también tenían sus problemas y sus carencias.
Esto yo creo que nos lo hemos planteado todos alguna vez. Si fuera presidente del Gobierno, ¿qué es lo primero que haría?
No te sé decir. No me quiero meter ahí porque no…
No tiene por qué ser una cosa con carga ideológica. Puede ser hacer más carriles bici o pistas para esquí de montaña.
Pues pondría más ayudas con deportes minoritarios, por ejemplo para esquí de montaña. O tantos otros que quedan a la sombra de los grandes deportes y no se ven.
¿Cómo le ha cambiado la vida? ¿Le paran por la calle? ¿Muchos más compromisos que atender?
Sí. Los días posteriores a los Juegos han sido muy ajetreados. Está siendo todo el rato de arriba para abajo. No descanso muy bien, pero bueno. Esto durará un tiempo y luego ya se calmará. Lo que ha cambiado más yo creo que es tanto a nivel personal, que la gente me conoce más a mí, como a nivel del deporte, que hay tantísima gente ahora que conoce el esquí de montaña y esto es algo muy, muy positivo para nosotros, para nuestra comunidad.
¿Y en su círculo? ¿Le tratan distinto?
No ha cambiado nada. De puertas adentro estamos todos como siempre y no tengo ningún trato especial.
¿Qué es lo primero que hizo al volver de Bormio?
Pues me recibieron en el ayuntamiento, me hicieron una bienvenida con mucha gente del pueblo que siguieron las carreras y estuvieron pendientes de este hito. Lo siguiente fue dormir, descansar bien y comer bien en casa, que lo necesitaba.
¿Es uno de esas personas que visualizan? Es decir, si hace diez años le dicen que va a ser campeón olímpico, ¿se habría imaginado ahí?
A ver, es complicado. A diez años vista pues no, además mi deporte no era olímpico aún… A cuatro o cinco años, sí. Tanto tiempo quizás no, pero también porque la vida da muchas vueltas y al final todo tiene su camino, todo tiene su progreso y es año a año que uno se va forjando como deportista y alcanza su madurez.
¿Qué objetivos puede tener alguien que ya lo ha sido todo en su deporte?
Ha sido todo muy rápido desde los Juegos, y tengo ganas de estar un poco tranquilo, un poco más calmado y mirar hacia delante. En mi futuro veo el próximo ciclo olímpico, esos cuatro años de prepararme para otros Juegos, y sí que tengo muchas ganas. Pero a día de hoy todavía estoy un poco en las nubes y también la motivación después de los Juegos ha hecho un poco así (hace un gesto de hacia abajo), que al final no es fácil volver a entrenar o volver a coger rutina después de eso. Pero volveré. A entrenar y a competir (y vaya que si lo hizo. Hace días se colgó un nuevo oro en la Copa del Mundo de Val Martello y este sábado afrontará la prueba final de la temporada).
Noticias relacionadas


¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp.
¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí


