Deportes
«Esta es la mayor crisis federativa de los últimos cuarenta años en el deporte vasco»
Manu Díaz (Bergara, 1965), presidente de la Federación Guipuzcoana de Fútbol, aborda el conflicto que existe con la RFEF y la Vasca. «Quieren que las … territoriales sean oficinas, poner sellos y tramitar unos cuantos papeles».
– Empezamos por lo último, ¿cómo valora los incidentes acaecidos en Hernani, con ese árbitro que llamó a la Ertzaintza por miedo a una agresión?
– Es un incidente que consideramos muy grave. Como todo incidente antideportivo, procedemos a investigarlo de modo riguroso, a hablar con los clubs, con el árbitro y con todas las partes implicadas y luego será el Comité de Competición quien decida. Esta federación tiene una política de tolerancia cero con la violencia en los terrenos de juego y sus sanciones son de las mayores del Estado.
-Para un marciano que aterriza de Marte, ¿cómo se le explica lo que está pasando en el fútbol vasco?
– Tenemos que entender muy bien cómo funciona el reparto competencial en general en la Comunidad Autónoma del País Vasco. Conviven un Gobierno Vasco con tres instituciones forales, que son las Diputaciones, que tienen muy amplias prerrogativas históricamente recogidas por la ley y por todo el ordenamiento jurídico. Y entre esas prerrogativas, algunas tan fundamentales y que son tan peculiares, como una práctica autonomía fiscal, la regulación del deporte hasta edad escolar de 16 años… Todo eso está bajo el paraguas de las diputaciones forales.
– ¿Y qué sucede?
– Este statu quo ha sido respetado desde los años 90. Las territoriales han estado presentes en los órganos de debate y deliberación de la RFEF, pero desde hace dos años se pone en cuestión, pero no se debate, no hay un periodo de reflexión, sino que simplemente se nos borra del mapa en un intento de absoluta cancelación y de negación de la personalidad jurídica y de los derechos, tanto legales como históricos.
– ¿Y qué responden el resto de actores de este conflicto?
– La Federación Vasca, o esta nueva Junta Directiva, aprovecha la situación para intentar socavar competencias, ganar ámbito de actuación, en un intento claro de convertirnos en meras delegaciones, como si fuéramos cualquier otra provincia del Estado. No es un tema de dinero, no es un tema de financiación, aunque también, es un tema de respeto a la normativa, de respeto al ordenamiento jurídico que nos regula los vascos y las vascas. Va mucho más allá del fútbol.
– Habla de que sucede desde hace dos años…
– Es una concatenación de acontecimientos. El presidente de la Vasca, el presidente de la Alavesa y yo dimitimos de nuestros cargos de la Federación Española tras lo sucedido en el Mundial de Sydney –beso de Rubiales a Jenni Hermoso– porque estábamos en desacuerdo con cómo se gestionaban unas cuantas cosas. Desde ahí, todo ha ido a peor. Hay personas que se lo toman como una afrenta y aprovechan, porque ya desde hace tiempo molestabas y sigue molestando que el fútbol vasco tenga cuatro voces en la RFEF, pues aprovechan esa tormenta para cobrarse esa cuenta pendiente. Nuestra sorpresa viene cuando pensábamos que la Vasca sería una aliada, pero resulta que por sus actos se encuentra muy cómoda en esa situación de único interlocutor en Las Rozas.
– ¿Y por qué se plantan ahora?
– Porque llega un momento en el que las federaciones territoriales nos cansamos de soportar auténticas humillaciones, como por ejemplo, sentimos como humillación que no hayamos estado en un congreso estatal en Zaragoza, con más de mil personas hablando sobre el futuro del fútbol español y no hubiese nada de las territoriales cuando la Vasca tenía 16 invitaciones. Gipuzkoa, el territorio que más licencias porcentuales tiene de fútbol femenino, no ha estado en la ponencia sobre el futuro del fútbol femenino. Son dos ejemplos.
– ¿Lo califica como una venganza?
– Creo que es algo que siempre se ha anhelado en los sectores más conservadores de la RFEF, y es que Euskadi no tenga cuatro voces. Nunca ha tenido cuatro votos, solo uno, matiz importante. El fútbol vasco es el que más tracciona en el Estado, y a pesar de las cifras espectaculares de nuestras territoriales al final quieren que todos seamos Federación Vasca y que nuestra voz quede diluida.
– ¿Y qué piden?
– Nada nuevo, no pedimos nada que no hayamos tenido durante 40 años. Seguimos trabajando con la misma ilusión, seguimos dando unas cifras que creo que son imbatibles en cuanto a actividad federativa. Queremos tener el estatus que siempre hemos tenido. No queremos convertirnos en meras delegaciones y oficinas administrativas.
– ¿Ese escenario lo ven posible?
– Absolutamente. Una cosa es el desprecio institucional, y otra es que quien organiza el 3% de la actividad del fútbol federal en Euskadi –la Vasca–, el 3%, quiera llevarse el 40% de lo que se ingresa, de las ayudas que llegan de la RFEF. A nosotros eso nos obliga a reducir plantilla, nos obligará en su día a cerrar la escuela de entrenadores, nos llevará a no poder tener un comité técnico de arbitraje y que todo se centralice en la Vasca.
– ¿Cambiaría radicalmente vuestra forma de trabajar?
– Hemos hecho una escuela de entrenadores que es excelente, que ha expedido más de 1.000 títulos en cinco años. ¿Qué se está decidiendo? Suplantamos su actividad, cortarnos, para que no compitan con nosotros. Cortamos su financiación y nos la quedamos nosotros y quedan canceladas. Y quedará en ese ideario una oficina con tres personas en cada una de las territoriales para poner sellos y tramitar unos cuantos papeles.
– Por lo que dice, esto ya es más un problema político.
– Es que no estamos hablando de fútbol. A la sociedad guipuzcoana le digo que es que esto no va de fútbol y no va de chiringuitos y no va de un cargo. Yo estoy en la cuenta atrás, estoy de salida, esto es un problema político. Esta es la mayor crisis federativa de los últimos 40 años en el deporte vasco.
– ¿Pero es optimista en que la situación se pueda revertir y encontrar acuerdos?
– Nosotros no vamos a parar para buscar acuerdos que garanticen la singularidad del fútbol vasco y la mano está tendida en todo momento para buscar acuerdos. Lo que no puede ser es que cada vez que tendamos la mano se nos pase el rodillo y se menosprecie nuestra predisposición a alcanzar esos acuerdos. Quiero mandar un pequeño mensaje de esperanza. Cuanto más nos enfrentemos aquí, más se divierten en otros sitios viendo la desunión del fútbol vasco.
– ¿Qué interlocución tienen con la RFEF?
– No nos cogen el teléfono. En la política de no reconocernos y de cancelarnos está la de no cogernos el teléfono. No responde a correos. Hay muchísimos presidentes territoriales y personas en la RFEF que nos quieren, que nos aprecian, que nos intentan ayudar, que intentan tender puentes, pero quienes mandan no nos cogen el teléfono. Somos, a ojos de la red, meras delegaciones.
– En esta tesitura, ¿qué mensaje están mandando a los clubes?
– Quiero que se concentren en su labor, quiero que la Real disfrute de su final de Copa y que la gane porque su afición se merece un día así, como también quiero que el Eibar luche por el playoff o el Real Unión ascienda. Y el resto de equipos, claro. Sería mezquino por nuestra parte bajar este debate en este momento a los clubes. Cuando hayamos explorado otras vías, cuando hayamos hablado con toda la clase política, cuando hayamos defendido nuestra posición en otros foros, informaremos a los clubes.
– ¿Quién puede mediar aquí?
– Nuestra interlocución en este momento es con la Diputación. Su diputada Goizane Álvarez y su Director de Deportes, Roberto Romajo, están haciendo un trabajo emocionante. El apoyo a su federación, a la defensa de la singularidad de nuestra normativa, su apuesta porque se nos respete…
– Por mirar un poco a su ombligo y hacia dentro. ¿Qué podría haber hecho mejor la Guipuzcoana?
– En la última reunión intentando desbloquear la situación, pedimos a la Junta Directiva de la Vasca que retirara sus propuestas económicas y que nos pusiéramos a trabajar en un grupo de expertos dentro de las federaciones, para buscar una mejor financiación para las cuatro federaciones y que las cuatro tengamos una vida digna, porque entiendo que hay que mejorar la financiación de la Federación Vasca. Esto no es nada personal, y tenemos que buscar recursos para mejorar la vida de la Vasca, pero no puede ser que la búsqueda de los recursos sea aquellos que corresponden a las territoriales.
– Siga, siga.
– Seguramente más, pero ya lo hicimos el último día, propusimos eso, paremos esta sangría, paremos este enfrentamiento y busquemos entre las cuatro federaciones unas vías de financiación alternativas para que todos, pero sobre todo la Federación Vasca, viva mejor. La respuesta fue una negativa del presidente a que esto se sometiera a votación. Solo sometió su propuesta a votación.
– ¿Qué le parece el comunicado de la Vasca del viernes?
– Lo leí con respeto y me alegró leerlo. Deja bien a las claras ese mensaje; ustedes tienen que someterse y ser fieles y leales a la Vasca y tienen que hacer lo que quiera la Vasca, mal sostenido por un par de artículos descontextualizados, pero al menos me pareció positivo y agradezco que se hayan quitado la careta públicamente.
«Una asamblea dirá si se aplica o no la eutanasia a las federaciones territoriales»
– Entradas de la final de Copa. ¿Qué valoración hace?
– Es un microexperimento donde se puede ver cómo está funcionando el tema federativo. En Las Rozas hay gente que está celebrando lo que está sucediendo en Euskadi. Siempre han buscado desunirnos y, desgraciadamente, lo han conseguido. Hace dos años para el Mallorca-Athletic la Vasca recibió 2.000 entradas: Bizkaia recibió 750, la Vasca 750, Gipuzkoa 250 y Araba lo mismo. Hoy, con La Cartuja con 10.000 asientos más, tenemos 800.
– ¿Y sobre el reparto?
– No tengo ningún reproche. En esto la Vasca tiene todo mi apoyo. Me consta que lo han hecho de muy buena fe, intentando que todo el mundo quede satisfecho.
– ¿Qué es lo próximo, tienen un calendario de posibles reuniones?
– Las juntas directivas de la Vasca las convoca el presidente. Hemos hecho tres en nueve meses. Aquí, la última palabra la tienen los clubes. Hay una asamblea que dirá si se admite un presupuesto donde se aplica la eutanasia a las federaciones territoriales o no lo acuerdan. El fútbol vasco va a ser lo que quieran los clubes de Euskadi.
– ¿Tiene fecha?
– No, sería a finales de junio. Si los asambleístas de la vasca están de acuerdo en que el futuro viene por ser solo delegaciones, habría que aceptarlo.


