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El entusiasmo empuja al Covirán en un día con cuentas pendientes
El Covirán tratará de prolongar su buen momento de juego y su balance positivo en la última cita del Palacio de los Deportes. Tumbó al … Baxi Manresa y compitió con mucha dignidad al Valencia Basket en el Roig Arena. Ahora le toca enfrentarse al Hiopos Lleida, un equipo que ha crecido bastante en los últimos ejercicios, muy luchador y que aprovecha su pista para amarrar victorias.
La formación de Gerard Encuentra no está salvada del todo, por lo que desea afianzar en Granada su permanencia como en ediciones anteriores de la Liga Endesa. Es de los contrarios con los que el Covirán ha mantenido duelos encarnizados, tanto en la máxima categoría como en la segunda, la LEB Oro, ahora Primera FEB. Siempre bajo la sombra de arbitrajes polémicos.
Es una oportunidad para el equipo de Arturo Ruiz, sin gran presión, de alimentar la esperanza del milagro de mantenerse y acercarse a la franja que marcan Burgos, Zaragoza y Andorra, con los que todavía tiene que disputar el segundo envite.
Ruiz vuelve a disponer de Jovan Kljajic y mantiene fuera del róster a los lesionados Elias Valtonen, Beqa Burjanadze y William Howard. El finlandés entrena con los chicos del filial tras la operación de hombro, mientras el georgianos se conforma con sesiones físicas por culpa de la fascia plantar, y el francés tarda en avanzaren torno a la rotura muscular en los isquiotibiales que le sacó de las convocatorias.
Contra el Lleida siempre hubo un partidos muy duros. «Sabemos el tipo de reto que va a ser, es un equipo muy físico, muy bueno en el rebote, también en el uno contra uno. Vamos a tener mucha responsabilidad individual en este, será muy peleado», consideró Jonathan Rousselle. Además, el Lleida posee un entrenador joven y muy intenso, que no rehúye de la polémica, que presiona mucho a los árbitros y se mete mucho en el partido, Gerard Encuentra.
«Sí, al final eso es parte del juego también, el saber manejar ese tipo de cosas, y en el balance esto cuenta, son aspectos que no solo contempla el Lleida, lo hacen todos los equipos, entonces nosotros deberíamos también manejar el ritmo, los momentos, el ‘tempo’, porque es un dato muy importante», agregó el base.
Al francés se le planteó si los jugadores son conscientes de la situación deportiva, con el descenso tras los talones y cada jornada que pasa más cerca. «Por la experiencia de las otras temporadas, pensamos en que es muy difícil pero no imposible mantenerse. A la larga, las victorias lo que hacen es que creas más en ti mismo, en tu trabajo, en tu calidad, te dan confianza, estoy totalmente de acuerdo con eso, y porque al final construir en la derrota es muy difícil para un equipo, para tener confianza entre los jugadores y como equipo en general, y esto afecta a la hora de a afrontar los últimos minutos. Si tienes confianza como equipo, es distinto, hemos vivido ese momento de desasosiego, pero lo hemos superado antes, y se va superar otra vez».
El jugador rojinegro manifestó que «si nos meten un parcial de diez puntos en contra, hay que pensar que nos quedan 15 minutos. Y esa tranquilidad se adquiere con el tiempo y las victorias sobre todo. Pero esto no lo hemos tenido esta temporada».
Y abundó en que «hemos tenido que aprender y crecer en las derrotas, lo que es aún más difícil en un deporte colectivo, con tantos cambios y tantas derrotas. Es nuestro camino así este año y la actual historia. Al asimilar también la situación, eso mentalmente te puede quitar depresión, no hay nada que perder, todo lo que llegue va a ser una conquista. Esa debe ser la mentalidad. Con el Burgos jugamos fatal porque nos pesó la presión. Ahora podemos jugar más sueltos, la espalda está contra la pared y solo podemos hacerlo mejor».


