Deportes
Oviedo es talismán para la Selección Española de baloncesto
Lunes, 2 de marzo 2026, 23:25
Profetas en tierra asturiana. Eso es lo que fueron los jugadores de la Selección Española de Baloncesto en un Palacio de los Deportes de Oviedo absolutamente rendido a la actuación del conjunto nacional. Los jugadores de Chus Mateo mandaron de principio a fin en la capital ovetense, con un punto más de precisión e intensidad que Ucrania, circunstancias que cristalizaron en la cuarta victoria en otros tantos partidos de esta fase de grupos de las Ventanas FIBA (78-64), clasificatoria para la Copa del Mundo de Catar 2027
Para la historia quedaba la primera canasta del choque. Una acción en la que Fran Guerra culminaba una asistencia de Jaime Fernández para hacer rugir al pabellón en su primera tentativa ofensiva. Un Jaime Fernández que, precisamente, no hacía ascos a asumir responsabilidad en ataque en el primer cuarto. Aprovechaban el momento Santi Yusta, entonado sumando de tres en tres, y Sergi Martínez, con un bonito aro pasado, para disparar a España al final del primer cuarto (16-9) frente a una Selección de Ucrania que se mostraba errática en el lanzamiento.
Llegaba el segundo cuarto y un veterano de guerra como Pierre Oriola era quien conseguía romper el hielo en el marcador después de más de dos minutos de sequía para los españoles. No obstante, esa acción fue un oasis en el desierto de un segundo cuarto en el que los jugadores de Chus Mateo perdían eficacia y dejaban resucitar a un rival que se encomendaba a Kovliar. En estas, un aro pasado de Sergi Martínez era un bálsamo cuando Ucrania ya asediaba en el marcador. No obstante, un triple final de Jaime Fernández sobre la bocina, haciendo estallar a la grada, permitía marcar territorio a los de Chus Mateo cuando el encuentro se iba a su paso por vestuarios (28-21).
Sergi Martínez y Fran Guerra apretaban las tuercas nada más iniciarse el tercer cuarto con un triple y un 2+1 que hacía volver la ventaja al doble dígito. Izan Almansa deleitaba con un reverso propio de ballet (45-34), construyendo una ventaja que, si no fuese por la fortaleza ucraniana en el rebote ofensivo, se podría haber disparado aún más. Final del tercer cuarto con un resultado de 52-43 y una sensación de control del equipo nacional, si no se dejaba sorprender en defensa.
El último cuarto comenzó, de nuevo, con Oriola en plan ‘killer’ convirtiendo. Los ataques se soltaron, se vinieron arriba y las defensas se vieron superadas. Almansa la hundía bajo el aro para delirio del público (63-48), continuado por una diablura Francis Alonso que culminaba Pauli en un Palacio de los Deportes de Oviedo en ebullición (65-48). Desde aquí hasta el final, nada que temer. La selección española se gustaba y el público vibraba hasta finalizar con un 78-64 y un triunfo para los representantes nacionales.
Una experiencia única para todos los asistentes, a los que se les quedará en la retina un triunfo del equipo máximo representante de su país y una noche mágica en la que animaron, vibraron, cantaron y respiraron el mejor baloncesto posible. Oviedo fue talismán y el 2 de marzo de 2026 ya ha quedado para la historia.


