Deportes
Real Zaragoza: el equipo aún tiene pulso, pero… ¿tendrá tiempo?
La jornada va a ser mala, evidentemente, para el Real Zaragoza. A este equipo ya le da igual dónde se pierde y contra quién. También le da igual cómo, porque lo que único que necesita son puntos, no sensaciones. Así, las derrotas son tremendas. Lleguen como lleguen, suponen un golpetazo terrible en la angustiosa lucha por la salvación, que cada día se pone más cruda.
Sin embargo, el equipo demostró en Riazor que está vivo, que le queda pulso. Lo va a intentar. Otra cosa es que le dé. David Navarro ha dotado de orgullo a la plantilla, le ha dado un punto de competitividad y también de fútbol del que carecía. Estaba muerto. Ya no lo está. Ayer se enfrentaba a un Deportivo de La Coruña que es candidatísimo al ascenso, y no solo le plantó cara, sino que consiguió que la segunda parte pintara más a victoria visitante que a triunfo local.
La primera fue de dominio claro de los gallegos. El Real Zaragoza lo pasó mal sin el balón, pero sin sufrir grandísimas ocasiones de su rival. La reacción de la segunda parte, impulsada con los cambios de David Navarro, fue formidable, hasta dar la vuelta al partido por completo. Hasta se le vio cómodo al Real Zaragoza por momentos en semejante escenario… La dinamita que sacó el Dépor y la endeblez defensiva de Insua en el duelo decantaron el partido al final. Buen partido, pésimo resultado, porque a partir de ahora, dicho está, todas las derrotas son dramáticas, sean contra el penúltimo o contra el Bayern de Munich. Queda mucho, pero queda tan poco…


