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De Castelserás a la élite del fútbol como preparador físico: "Cuando un jugador se lesiona, siempre me siento responsable"
Álvaro Molinos, natural de Castelserás (Teruel), encarna la figura de un profesional altamente cualificado que ha forjado su carrera en la élite lejos de las fronteras aragonesas. Tras más de quince años trabajando en países como Alemania, Islandia o Finlandia, este preparador físico y nutricionista deportivo se encuentra actualmente enfocando sus esfuerzos en la selección femenina sub-20 de China, con la que prepara la inminente Copa de Asia que arranca el primero de abril.
Sin embargo, sus inicios en el deporte lo situaban lejos de los terrenos de juego. Con formación en Magisterio y Educación Física, su mundo giraba en torno al ciclismo de montaña y carretera. Una estancia de Erasmus en Alemania le dio un giro a su trayectoria tras incorporarse al Koblenz de la segunda división germana. “Mi intención era mantenerme en el ciclismo. Los futbolistas me parecían muy vagos. Yo entrenaba 4 o 5 horas al día y ellos mucho menos”, confiesa Molinos, quien pronto comprendió las diferencias entre ambas disciplinas deportivas: “Es muy diferente. Correr es un deporte de impacto. Puedes estar horas subido a la bici y no existe esa rotura”.
Su adaptación fue meteórica y le llevó a destacar durante su etapa en el fútbol femenino alemán, donde levantó la DFB Pokal (Copa) en 2014 y la Champions League femenina en 2015. No obstante, el logro que recuerda con más cariño se remonta a sus primeros cursos: “El primer año subimos de categoría. Lo sentí como algo único”. Esto se debe a que, a pesar de saborear la gloria europea, asume el rol de su profesión dentro del engranaje de un equipo: “Los preparados físicos estamos más al margen. Estás dentro pero no lo sientes tanto”.

Álvaro Molinos, durante una sesión de entrenamiento. / SERVICIO ESPECIAL
Gran parte de su éxito radica en una metodología que integra las dos variables del rendimiento. “Nunca llevo únicamente el tema de la nutrición por separado. No me gusta adaptar una cosa y no la otra”, afirma. En este sentido, comenta algunos errores muy comunes en ambas materias: “En las redes sociales nos bombardean con dietas con muy pocos carbohidratos. Después de un partido, por ejemplo, es importante hacer una ingesta grande, para llegar con el depósito lleno al siguiente”. En el terreno de la preparación, por contra, el problema suele estar en el nivel de exigencia: “En mis equipos siempre intentamos simular intensidades de partido, o incluso superiores”.
Actualmente aplica esta visión en el fútbol asiático, donde en ocasiones choca con otra cultura deportiva. “En China priman la cantidad, la calidad del trabajo se mide en horas. Pueden hacer 5 o 6 horas, pero sin intensidad, y eso les vale. Yo lo que busco es esa intensidad”, explica. Así, tras no lograr la clasificación en dos ocasiones previas, su selección ha conseguido este año el pase para estar dentro de la Copa de Asia y ahora mira más allá: “El objetivo es llegar a semifinales, pero yo creo que tenemos equipo para ganarla”.

Álvaro Molinos, junto a varias de las jugadoras de su selección. / SERVICIO ESPECIAL
Todo ese conocimiento lo ha plasmado en el primer volumen de Preparación Física y Rendimiento en el Fútbol Moderno, su obra. “Empecé el libro nada más llegar a Alemania y lo he ido completando desde entonces, ha acabado con 900 páginas. Hablé con la editorial y decidimos dividirlo en varios tomos. El primero está enfocado a la organización de equipos y la activación”.
Esta constancia profesional parece ser un rasgo distintivo de su familia y de su pequeña localidad natal, de apenas 800 habitantes. Su hermano, José Carlos Molinos, tras pasar por clubes como el Real Madrid, ejerce como fisioterapeuta del georgiano Khvicha Kvaratskhelia, a quien acompañó en la consecución de la Champions con el PSG, entre muchos otros títulos.
Lo único que sé es que, cuando un jugador mío se lesiona, me lo tomo como algo personal. Siempre me siento responsable. La responsabilidad es múltiple, no puedes echar la culpa a una persona. Pero yo siempre tengo que dar una explicación de lo que se podría haber hecho
Álvaro mantiene intacto su vínculo con el fútbol aragonés, al que sufre en la distancia: «Nunca he perdido de vista al Real Zaragoza. Igual nos tendríamos que hacer a la idea de que quizá no se pueda», valora sobre la situación de un equipo que ha sufrido todo tipo de contratiempos en forma de lesiones. “Desconozco cómo es su preparación física. Lo único que sé es que, cuando un jugador mío se lesiona, me lo tomo como algo personal. Siempre me siento responsable. La responsabilidad es múltiple, no puedes echar la culpa a una persona. Pero yo siempre tengo que dar una explicación de lo que se podría haber hecho”.
Sobre su futuro, el turolense valora la estabilidad: “Ahora estoy con el proyecto en China, pero llega un momento en el que me planteo no dar tantas vueltas al mundo. Si me sale algo aquí y el proyecto es interesante… Como en casa en ningún sitio“, asegura.

Álvaro Molinos, junto a las jugadoras y parte del cuerpo técnico de su selección. / SERVICIO ESPECIAL
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