Internacional
La irrupción de la inteligencia artificial en las aulas monopoliza la segunda edición del 'Gran Debate sobre la Educación en España' de EL MUNDO
La ense�anza en Espa�a se encuentra en un cruce de caminos, donde la aceleraci�n tecnol�gica y los cambios sociales obligan a repensar desde la formaci�n b�sica hasta la orientaci�n universitaria. Mantener lo que funciona y adaptarse a lo que llega se ha convertido en un desaf�o diario para escuelas, familias y responsables educativos. Con el objetivo de analizar este panorama, EL MUNDO organiz� esta semana el segundo Gran Debate sobre la Educaci�n en Espa�a, en el espacio Downtown de Madrid, con la colaboraci�n de las universidades Europea, Camilo Jos� Cela y Alfonso X El Sabio, as� como SM y la Xunta de Galicia.
La redactora Olga Rodr�guez Sanmart�n abri� la jornada recordando el papel fundamental de la ense�anza: “Los colegios son el principal motor de ascenso social porque permiten el pleno desarrollo de la personalidad humana sin importar el punto de partida”. Un principio que, seg�n a�adi�, cobra especial relevancia en “un mundo de grandes cambios, de amenazas de todo tipo, guerras, polarizaci�n y cambio tecnol�gico”. Con ese horizonte de fondo, lanz� las preguntas que vertebraron el debate: �c�mo educar con tanto cambio?, �qu� valores transmitir? o �qu� carreras tendr�n sentido en un futuro incierto? Estas cuestiones evidenciaron la tensi�n entre la eficacia de la tradici�n y la necesaria innovaci�n.
Un momento de la intervenci�n del fil�sofo y pedagogo Gregorio Luri.
Sobre ese planteamiento gir� la conferencia inaugural del fil�sofo y pedagogo Gregorio Luri, quien invit� a repensar qu� significa realmente lo “nuevo” en educaci�n y advirti� sobre las consecuencias de ignorar la realidad: el declive en la instrucci�n, especialmente en lengua y matem�ticas, y la reversi�n del efecto Flynn, ese aumento sostenido del cociente intelectual durante d�cadas que ahora se ha invertido. “Los alumnos pasan m�s tiempo en la escuela, pero aprenden menos de lo esperado“, resumi�, se�alando la desconexi�n entre resultados acad�micos y capacidades cognitivas y cuestionando si la escolarizaci�n obligatoria garantiza una buena educaci�n.
Apoyado en los datos de PISA, Luri dibuj� un escenario preocupante: el 28% de los alumnos espa�oles se sit�a en los niveles m�s bajos, incapaces de trabajar con conceptos abstractos, mientras la excelencia retrocede. “No hay ninguna raz�n gen�tica que explique este porcentaje. Todo lo que supere el 8% o el 10% de fracaso tiene una clave pedag�gica”, se�al�. Y puso el foco en otro fen�meno silencioso: las familias que recurren al mercado para llegar donde no lo hace la escuela. “�Qu� sentido tiene hablar de equidad si hay que pagar para conseguir lo que el sistema deber�a garantizar?“, se pregunt�.
El fil�sofo advirti�, adem�s, sobre la crisis de la profesi�n docente, un fen�meno global que en Espa�a golpea con especial dureza en la Educaci�n Secundaria y en �reas como matem�ticas. “La docencia est� dejando de ser atractiva“, lament�, poniendo como ejemplo el desplome de la satisfacci�n laboral entre los profesores estadounidenses (del 62% en 2008 al 12% en 2022), como s�ntoma de un malestar que tambi�n crece en nuestro pa�s. A la dificultad para cubrir plazas se suman la p�rdida de prestigio y unas condiciones poco competitivas para atraer al talento joven.
Pero la mirada de Luri se extendi� m�s all� de nuestras fronteras, con un an�lisis cr�tico sobre Finlandia, el pa�s que durante a�os se present� como el modelo a seguir. “Cuando apareci� PISA por primera vez, pensamos que Finlandia era la receta del �xito, pero 20 a�os despu�s no sabemos si ha sido parte de la soluci�n o del problema“, record�, citando a Andreas Schleicher, director de PISA, quien advert�a recientemente que “los estudiantes se est�n convirtiendo en consumidores y los profesores en proveedores de servicio”. Los datos reflejan un vuelco preocupante: si en 2009 el 22% de los alumnos finlandeses estaba en niveles altos y el 8% en los bajos, hoy esas cifras se han invertido.
Frente a este panorama, Luri reivindic� la ense�anza expl�cita, que organiza los contenidos de manera clara y guiada, y el valor del juego y el ejercicio f�sico frente a la sobreprotecci�n, “una forma de maltrato“. Adem�s, alert� sobre los riesgos de una psicologizaci�n excesiva de la escuela, que prioriza la motivaci�n o el elogio inmerecido por encima del conocimiento compartido. “La escuela es una instituci�n noble, pero imperfecta. La pregunta es si nos comprometemos con su nobleza o lo hacemos con su imperfecci�n“, concluy�, subrayando la necesidad de equilibrar innovaci�n y permanencia.
Luri tambi�n puso el �nfasis en la importancia de la cultura com�n, ese bagaje que calific� como la “dimensi�n republicana de la escuela”. En su opini�n, s�lo un conocimiento compartido permite a los ciudadanos enfrentar el gran reto de la pol�tica: conseguir sociedades plurales que no pierdan la conciencia de lo que tienen en com�n. En un mundo donde el talento se ha convertido en el recurso m�s codiciado, advirti� del riesgo de que se consolide una �lite cognitiva que, al margen de la educaci�n p�blica, acabe funcionando como una nueva aristocracia. Tal como sentenci� el fil�sofo, “el conocimiento es el petr�leo del futuro“.
Urge reconectar la escuela con la realidad laboral
La educaci�n se enfrenta a un futuro que cambia m�s r�pido que los planes de estudio y los m�todos tradicionales. Preparar a los estudiantes para un mundo en constante transformaci�n implica revisar qu� asignaturas son esenciales o c�mo conectar la formaci�n con un mercado laboral emergente. Estos fueron los ejes del primer panel experto del Gran Debate sobre la Educaci�n en Espa�a, bajo el t�tulo Competencias para un futuro imprevisible: preparando a los estudiantes para un mundo en transformaci�n. Moderada por Olga Rodr�guez, la mesa arranc� con un dato revelador: el 35% de los graduados trabaja por debajo de su titulaci�n. “Un s�ntoma de que algo no se hace bien”, advirti� antes de plantear la pregunta que vertebr� la conversaci�n: “�Deben los alumnos estudiar lo que les gusta o aquello que tiene m�s salidas?”.
De izqda. a dcha.: Olga Rodr�guez Sanmart�n (EL MUNDO), Francisco Pujol (Universidad de Navarra), Sonia D�ez (Fundaci�n Educaci�n), Rom�n Rodr�guez (Xunta de Galicia), Mar�a Dolores Vivas (Universidad Alfonso X El Sabio) y Jos� A. Navas (Unidad Editorial
Francisco Pujol, profesor experto en inteligencia artificial de la Universidad de Navarra, fue el primero en responder. A su juicio, “la referencia no puede ser lo que te gusta, sino tener pasi�n por lo que haces. Si tienes esa pasi�n absoluta, tienes un arco de libertad y capacidad de desarrollo”. Asimismo, advirti� que la universidad recibe “un porcentaje elevado de estudiantes que eligen por una l�gica de descarte, no por convicci�n”.
Para Sonia D�ez, presidenta de la Fundaci�n Educaci�n, existe una “crisis de relevancia del sector educativo”, donde el sistema no responde ni a las competencias que exige el mercado ni al bienestar del alumnado. Por eso, subray� que Espa�a necesita “una reconversi�n sectorial” y criterios claros para una inversi�n urgente en educaci�n.
La “crisis de relevancia” del sector tiene su reflejo m�s humano en el bienestar emocional. Para Rom�n Rodr�guez, consejero de Educaci�n de la Xunta de Galicia, “las escuelas son el reflejo de la sociedad” y el deterioro de los j�venes responde a “familias desestructuradas, falta de referentes” y una hiperprotecci�n que los convierte en meros “objetos“.
Esa sobreprotecci�n limita la visi�n a largo plazo, llevando a elegir carreras “de futuro”, pero sin valorar su imprevisibilidad. Lo ilustr� Mar�a Dolores Vivas, directora de Innovaci�n Educativa de la Universidad Alfonso X El Sabio, al se�alar que materias como matem�ticas o lat�n “antes eran la �ltima carta y hoy tienen una gran demanda“. Por este motivo, advirti� que “no hay que vivir en la inmediatez, sino poner el foco a largo plazo”.
Jos� Antonio Navas, director de Suscripciones de Unidad Editorial, evidenci� la imprevisibilidad del mercado ante las nuevas disrupciones: “Inform�tica promet�a muchas salidas y la inteligencia artificial lo est� cambiando todo“. Por eso, defendi� “la pasi�n como anclaje” en contextos inciertos, a la vez que alert� sobre la desinformaci�n generada en la era del algoritmo: los medios deben ser “figuras de verificaci�n” y acercarse a las aulas.
Pujol profundiz� en c�mo la inteligencia artificial condiciona la autonom�a intelectual y relat� c�mo, al pedir a sus alumnos investigar sin recurrir a ella, uno reconoci� que, “aunque le cost�, la experiencia le hizo valorar m�s el pensar por s� mismo”. A su juicio, esto evidencia que la inteligencia artificial “debe incorporarse de manera pautada”.
En este punto, Rodr�guez puso el acento en lo previo y necesario: el saber puramente te�rico. “Sin conocimiento no hay pensamiento cr�tico. Puedes tener mucha informaci�n, pero si no est� contrastada, jam�s tendr�s una capacidad cr�tica s�lida”. En su opini�n, la base human�stica es irrenunciable: “Si no tienes un conocimiento asentado, unas materias b�sicas, no hay capacidad reflexiva ni anal�tica”.
Pero ese conocimiento requiere mecanismos r�pidos de actualizaci�n. “Desde que se dise�a un grado hasta que egresa la primera promoci�n, todo ha cambiado”, se�al� Vivas. Es por eso que abog� por herramientas como las microcredenciales, que permiten reorientar las carreras profesionales cuando surge una nueva pasi�n.
D�ez puso el broche final reivindicando que “el oficio es tanto o m�s importante que el conocimiento”. Defendi� “una escuela conectada con el mundo real, que cultive el arrojo y la exploraci�n, porque de ah� surgen las innovaciones”. Esa, concluy�, es su tarea pendiente.
La inteligencia artificial aterriza en las aulas
La educaci�n siempre es una materia que genera debates y pocos hay tan controvertidos como la imparable irrupci�n de la inteligencia artificial en las aulas. La comunidad educativa tiene asumido que deber� convivir con ella, el problema surge a la hora de definir la forma de hacerlo: �Es recomendable limitar el uso de una herramienta tan potente en funci�n de la edad?, �c�mo puede introducirse de manera adecuada para que no afecte al aprendizaje? o �se necesita m�s supervisi�n para que los adolescentes no la empleen para evitar tomar decisiones de cualquier tipo?
Estos fueron algunos de los interrogantes que introdujo Luisa Valerio, redactora del r�nking de Los 100 Mejores Colegios de Espa�a de EL MUNDO y moderadora del segundo panel de expertos del Gran Debate sobre la Educaci�n en Espa�a. Una mesa que se desarroll� bajo el t�tulo La IA que transforma: innovaci�n educativa en la era algor�tmica.
De izqda. a dcha.: Luisa Valerio (EL MUNDO), Mar�a Com�n (Microsoft), Antonio Hern�ndez-Fern�ndez (Universitat Polit�cnica de Catalunya), Alberto Sols (Universidad Europea) y Guillermo C�novas (SM).
El primer asunto a tratar fue el de la edad de iniciaci�n y ninguno de los ponentes se atrevi� a determinar un n�mero exacto. Mar�a Com�n, directora de Educaci�n para Europa, Oriente Medio y Asia de Microsoft, abog� por �dejar de hablar de edad recomendada para usar inteligencia artificial y comenzar a hablar de edad necesaria para educar en su uso�. La clave, continu�, �es acompa�ar a los alumnos en todo el proceso y fomentar siempre el pensamiento cr�tico�. Por su parte, Antoni Hern�ndez-Fern�ndez, f�sico, ling�ista y subdirector del Instituto de Ciencias de la Educaci�n de la Universitat Polit�cnica de Catalunya (UPC), se mostr� partidario de usar la l�gica en este asunto: �A nadie se le ocurrir�a darle a un ni�o una calculadora cuando todav�a est� aprendiendo las tablas de multiplicar�.
El espacio tambi�n sirvi� para que los docentes mostraran c�mo han abordado la llegada de la inteligencia artificial a sus instituciones. La Universidad Europea ha optado por crear un observatorio especializado para saber �qu� debemos hacer y c�mo debemos hacerlo�, como explic� Alberto Sols, director de su Escuela de Arquitectura, Ingenier�a, Ciencia y Computaci�n. A partir de ah�, el centro pone determinados �l�mites concretos en ciertas asignaturas�, aunque no interviene para modificar los m�todos de estudios personales de cada alumno. Adem�s, Sols quiso poner en valor la importancia del proceso en la ense�anza superior: �El fraude siempre ha existido en la universidad y, aunque dos estudiantes lleguen al mismo sitio, tenemos que evaluar el c�mo han llegado hasta ese punto�.
Este cambio en los modelos de evaluaci�n fue otro de los temas m�s comentados durante el panel. Hern�ndez-Fern�ndez es partidario de crear un c�digo de honestidad en el que se indique qu� partes de los trabajos han sido realizadas con inteligencia artificial y cu�les no. �Si un porcentaje importante del ejercicio se puede hacer a golpe de clic, el problema lo tiene el docente y no el alumno�, afirm�.
Pero no todo son quebraderos de cabeza para los profesores. Tambi�n hay iniciativas basadas en la inteligencia artificial que est�n haciendo que la vida de los docentes sea m�s sencilla y que eso, a su vez, repercuta de forma directa en la calidad de sus clases. Seg�n Com�n, asistentes como Copilot de Microsoft aplicados al acompa�amiento de la ense�anza, permiten �ahorrar una media de entre ocho y nueve horas semanales de tareas repetitivas�.
La parte final del debate gir� en torno al uso excesivo de la inteligencia artificial por parte de los adolescentes para evitar tomar sus propias decisiones. Algo sobre lo que Guillermo C�novas, director del Observatorio para la Promoci�n del Uso Saludable de la Tecnolog�a- EducaLIKE, mostr� especial preocupaci�n. �Hay falta de formaci�n sobre lo que realmente es. A esto se suma la poca supervisi�n�, expuso. �La mayor parte de las consultas a Chat GPT son sobre la vida personal de los adolescentes. Uno le lleg� a pedir consejo sobre c�mo romper con su pareja por WhatsApp�. Hern�ndez-Fern�ndez fue tajante con este tema: �Est�n tratando a la inteligencia artificial como si fuera una persona. Necesitamos acabar con esta humanizaci�n para que los estudiantes entiendan que sigue siendo una m�quina�.
Innovaci�n y tradici�n, dos modelos compatibles
La segunda edici�n del Gran Debate sobre la Educaci�n en Espa�a dio mucho de s� y permiti� que se trataran temas muy diversos, tanto en la introducci�n del evento como en sus dos primeras mesas de an�lisis. Pero, aun con sus diferencias, hubo en todas un hilo conductor: la tecnolog�a. Y en la �ltima mesa, titulada Nuevas formas de aprender: metodolog�as emergentes, la t�nica fue la misma. En esta ocasi�n, eso s�, con una aproximaci�n muy distinta.
La encargada de moderar el debate fue Patricia Lozano, redactora del r�nking de Los 100 Mejores Colegios de El MUNDO. Tal como record� durante su intervenci�n inicial, �el modelo tradicional de educaci�n, en el que el docente transmite conocimientos al alumno, ha ido dejando paso a un nuevo sistema que busca que el estudiante se implique de forma m�s activa en el aprendizaje�. En este contexto, prosigui�, �surgen nuevas metodolog�as que buscan ir m�s all�, pero sin perder de vista valores como el pensamiento cr�tico o la propia autonom�a de los alumnos�.
De izqda. a dcha.: Patricia Lozano (EL MUNDO), los profesores �ngel Luis Gonz�lez, Fina Paulos y �scar Rey, y �lvaro Moraleda (Universidad Camilo Jos� Cela).
Para profundizar en este asunto, estuvo acompa�ada por tres docentes cuyo desempe�o en el aula ha recibido reconocimientos recientemente: por un lado, Fina Paulos y �scar Rey, profesores de la asignatura de Inteligencia Artificial en el instituto p�blico Maximino Romero de Lema de Zas (A Coru�a) y premio nacional a las experiencias educativas para el fomento de las competencias digitales en el alumnado, concedido por el Ministerio de Educaci�n; y �ngel Luis Gonz�lez Serrano, profesor en el Centro Integrado de Formaci�n Profesional Virgen de Gracia de Puertollano (Ciudad Real), nominado el a�o pasado en el Global Teacher Prize y seleccionado en 2026 como finalista del Muallem Prize, lo que le sit�a, seg�n el criterio del jurado, entre los cuatro mejores docentes del mundo. Junto a ellos intervino �lvaro Moraleda, decano de la Facultad de Educaci�n de la Universidad Camilo Jos� Cela (UCJC).
Rey es consciente de que la educaci�n est� cambiando a pasos agigantados y que los docentes deben adaptarse. Pero, a su juicio, �eso no implica que debamos abrazar esa cultura de la inmediatez�. Tambi�n reconoci� no creer en f�rmulas m�gicas y, seg�n su criterio, �de nada sirve una metodolog�a si no se tiene un prop�sito claro�. Por ejemplo, en lo que respecta a la presencialidad, donde la apuesta de su centro es un modelo h�brido. Seg�n confes�, �aunque al principio les asustaba un poco, ahora han descubierto que tiene muchas ventajas para los profesores y para los alumnos�.
En lo estrictamente relacionado con el contenido de la asignatura, se mostr� partidario de explorar las infinitas posibilidades de la inteligencia artificial para motivar a los estudiantes. De hecho, en su colegio han puesto en marcha iniciativas como el Programa Talentos Inclusivos, que, como explic� Paulos, �ha permitido a los alumnos desarrollar aplicaciones para personas con necesidades especiales y aprender mientras realizaban algo �til para la sociedad�. Adem�s, enumer� otros experimentos realizados en clase, como el uso de deepfakes educativos para facilitar el aprendizaje de los contenidos de otras materias.
Por su parte, Gonz�lez apunt� a la empleabilidad como otra posible fuente de motivaci�n para los alumnos. A su juicio, cuando se habla de trabajo �se crea un camino, se interioriza que este conocimiento puede llevar a un cambio�. Esto va en sinton�a con la formaci�n profesional que se impart�a en las antiguas escuelas de oficios. �El mundo est� cambiando mucho y hacer cosas cada vez se valora m�s en detrimento del saber que uno lleva dentro. Estas recompensas visibles son muy �tiles para motivar a un alumno que concibe que aprender es una obligaci�n�, argument�.
En opini�n de Moraleda, la llegada de la tecnolog�a, en especial la revoluci�n que ha supuesto la irrupci�n en las aulas de la inteligencia artificial, no s�lo implica reformar las metodolog�as. El decano va un paso m�s all�: �Hay un cambio de paradigma. Antes, el docente ten�a el conocimiento y lo transmit�a. Ahora ya no es as�, pues el alumno tambi�n tiene ese poder en su mano�.






