Internacional
Sánchez lanza a varios ministros contra sus socios de la izquierda para sortear el veto de PP, PNV y Junts al decreto de ayudas
Pedro S�nchez sabe que lo tiene dif�cil y trata de agotar las horas que restan hasta el consejo de ministros extraordinario del viernes para encontrar la f�rmula de cuadratura del c�rculo. El decreto de ayudas para paliar el impacto econ�mico de la guerra en Ir�n en familias y empresas se enfrenta a las l�neas rojas cruzadas entre grupos parlamentarios que son, en definitiva, los que tendr�n que dar la luz verde definitiva al paquete de medidas el jueves de la pr�xima semana.
El presidente y sus ministros m�s implicados –F�lix Bola�os, Mar�a Jes�s Montero y Carlos Cuerpo– maniobran entre las presiones de su socio en el Gobierno m�s los grupos situados a su izquierda y las advertencias n�tidas de las formaciones de la derecha que, en este caso, a�nan junto al PP a Junts y al PNV.
Estos tres grupos avisaron ayer al presidente, recelosos de que una vez m�s el Gobierno apruebe un decreto �mnibus en el que, bajo el paraguas de las ayudas para afrontar las consecuencias del conflicto en Oriente Pr�ximo, trate de colar medidas �extremas�, �ideol�gicas� o �intervencionistas� auspiciadas por Sumar, EH Bildu, Podemos, ERC y BNG.
El caballo de batalla se centra en la exigencia de estos grupos de incluir en el paquete la prohibici�n de los desahucios, la pr�rroga de los alquileres y el tope de sus precios.
�No se la juegue otra vez�, advirti� la portavoz de los nacionalistas vascos, Maribel Vaquero, record�ndole a S�nchez que no cuenta con mayor�as claras y reclam�ndole que plantee hoy en Bruselas la necesidad de que el gasto derivado de paliar el impacto de la guerra no compute en las reglas fiscales.
�No se le ocurra traer otro decreto �mnibus�, exigi� el l�der del PP, N��ez Feij�o, para quien es evidente que el Gobierno �se aprovecha de la guerra� porque cuanto m�s suben los precios, m�s impuestos recauda. El diputado Juan Bravo puso despu�s cifras al negocio: �En las dos semanas de conflicto el Gobierno ha conseguido 50 millones de euros s�lo con la subida del precio de los carburantes�.
�Medidas anticrisis, s�; chantajes y okupaciones, no�, remat� m�s tarde el diputado de Junts, Josep Maria Cruset, en una interpelaci�n a la vicepresidenta Montero.
Las advertencias son claras y el Gobierno toma nota. S�nchez no puede arriesgarse a que el decreto de ayudas frente a la guerra decaiga en la C�mara como sucedi� con el llamado escudo social. Y habida cuenta de que PP, Vox, UPN, Junts y PNV forman un bloque muy mayoritario -183 votos- las medidas m�s dr�sticas planteadas por los socios de izquierda no ver�n la luz.
El decreto, como deslizaron ayer Montero y Bola�os, no incluir� la prohibici�n de los desahucios, ni prorrogar� los alquileres. De hacerlo, el voto en contra de la derecha lo tumbar�a. A lo sumo podr�a contemplarse poner un tope del 2% a la actualizaci�n anual del precio de los alquileres firmados antes de mayo de 2023. Pero ni siquiera esto se da por seguro.
El tira y afloja entre los grupos se traslad� a los miembros del Gobierno: de un lado los ministros socialistas y, de otro, los de Sumar. Pablo Bustinduy, titular de Derechos Sociales y M�nica Garc�a, ministra de Sanidad, abanderaron la exigencia de los socios de izquierda respecto a la necesidad de meter en el decreto medidas de vivienda. Bustinduy asegur� estar dispuesto a �pelear� para que se incluya la pr�rroga de los contratos de alquiler e insisti� en que Sumar �no entiende la raz�n para resistirse a proteger a millones de inquilinos en Espa�a�.
La ministra de Hacienda le dio la respuesta: �S�lo se incluir�n medidas que cuenten con consenso� y las relacionadas con el alquiler, lejos del acuerdo, lo que provocan es confrontaci�n.



