Internacional
Una norma europea amenaza más del 40% del gas importado por la UE y casi el 90% del petróleo en pleno 'shock' energético mundial
ientras el mundo entero compite por el gas disponible tras el shock de oferta provocado por el cierre del estrecho de Ormuz y la Agencia Internacional de la Energ�a (IEA) prepara la mayor liberaci�n de reservas de crudo de la historia para contener el miedo del mercado a la escasez y la escalada de precios, un reglamento europeo amenaza con dejar fuera de juego m�s del 40% del gas y casi el 90% del petr�leo que importan los Veintisiete.
Si nada lo impide, el reglamento de emisiones de metano que la UE aprob� en agosto de 2024 y que ya est� vigente, se extender� tambi�n a las importaciones el pr�ximo a�o. Es decir, desde el 1 de enero las energ�ticas europeas tendr�n que demostrar que sus proveedores extranjeros de combustible cumplen est�ndares equivalentes a los comunitarios. El problema es que, a d�a de hoy, ning�n pa�s productor se ajusta al nivel m�s riguroso de reporte, ni siquiera Noruega.
Es la conclusi�n de un reciente informe de la firma de investigaci�n y consultora global, Wood Mackenzie, al que ha tenido acceso EL MUNDO. Mediante la modelizaci�n de distintos escenarios, el documento advierte sobre posibles interrupciones en el suministro de gas natural y petr�leo, as� como de un aumento significativo del coste de la energ�a para Europa. Adem�s, destaca la dificultad t�cnica que supone para los compradores de la UE rastrear el origen exacto de los recursos y la falta de normativas comparables en la mayor�a de los pa�ses exportadores.
La implementaci�n de este marco tal cual fue dise�ado, (el escenario por defecto del informe) podr�a generar “graves limitaciones en la disponibilidad de gas natural y petr�leo crudo” que puede adquirir la UE. De hecho para 2027, 114 bcm (un bcm son 1.000 millones de metros c�bicos) de gas natural y 9,8 millones de barriles diarios de petr�leo podr�an quedar excluidos del mercado europeo. Se trata de vol�menes equivalentes al 43% y el 87% de todas las importaciones de gas y petr�leo, respectivamente, de la Uni�n Europea en 2024.
Mientras que la prevalencia de contratos de gas a largo plazo firmados antes de agosto de 2024 podr�a aliviar ligeramente el impacto en gas, la situaci�n es peor en el caso del petr�leo, donde los acuerdos de aprovisionamiento no son tan estables. El caso m�s llamativo es quiz�s el de la mencionada Noruega, un proveedor esencial para los Veintisiete especialmente desde el divorcio ruso. El 17% del gas y el 29% del crudo que el pa�s n�rdico vende a sus socios comunitarios podr�an quedar descartados si se aplica rigurosamente el reglamento. “La mayor�a de las importaciones de proveedores clave como Estados Unidos, Reino Unido, Argelia y Canad� tambi�n podr�an quedar excluidas”, concluye el informe.
En un contexto de feroz competencia mundial por el combustible, la normativa de emisiones de metano amenaza con agravar la desventaja de Europa. En los c�rculos del sector energ�tico temen que un aumento en el diferencial de precios entre el mercado de gas europeo y el asi�tico agrave el desv�o de cargamentos de GNL (gas natural licuado) hacia pa�ses como China, Jap�n o Corea del Sur. Desde que Estados Unidos e Israel iniciaron su guerra contra Ir�n, varios buques han cambiado de ruta en plena traves�a, alej�ndose de Europa para descargar en Asia, como avanz� este diario.
“Por el momento, los altos costes de los fletes y el propio encarecimiento del combustible est�n frenando esta sangr�a, pues desincentiva los cambios de ruta a trayectos m�s largos. Pero todo depender� de la diferencia de precios entre la cuenca del Atl�ntico y la del Pac�fico”, advierten fuentes del sector gasista. Esa creciente competencia por el GNL se ir� agudizando a medida que se acerque el verano, cuando la UE debe rellenar unos almacenamientos que han acabado el �ltimo inverno con un nivel de llenado 11,8 puntos porcentuales por debajo de lo normal.
Los pa�ses de Oriente Pr�ximo, as� como Argelia, Nigeria, Kazajist�n, Brasil o M�xico tienen algunas pol�ticas de control de metano, pero a�n lejos de los est�ndares de la UE. En Estados Unidos, la posible suspensi�n de ciertos programas de reporte de gases de efecto invernadero desde la Administraci�n Trump aumenta las dudas sobre la equivalencia europea. Tampoco pasar�an el corte Reino Unido, Canad� o Noruega, el pa�s m�s alineado con el marco europeo que, sin embargo, presenta deficiencias en el reporte frente a los niveles fijados por Bruselas.
M�s presi�n para los precios
Esto dibuja un panorama muy complicado para el Viejo Continente en un momento extremadamente delicado, con el Brent rondando los 100 d�lares y el precio del gas natural disparado frente a los niveles previos a la guerra. Y es que el 97% del suministro actual no cumplir�a con los requisitos si se aplicaran estrictamente hoy mismo.
Si bien Bruselas a�n no se han pronunciado sobre el citado reglamento, el mensaje sobre otras exigencias ambientales ha sido rotundo. La vicepresidenta ejecutiva de la Comisi�n Europea de Transici�n Limpia y Competetitiva, Teresa Ribera, rechaz� recientemente reformas en el mercado el�ctrico y en la normativa de CO2 en el contexto de la guerra. “No podemos hacer movimientos pendulares que generen confusi�n y que espanten a los inversores”, reivindic�. A los inversores renovables, se entiende, pues insisti� en que eliminar la se�al de precios del CO2 detraer�a inversiones en energ�as limpias.
Adem�s de poner en jaque el suministro, el marco de emisiones de metano mete m�s presi�n a los precios. De acuerdo con el informe de Wood Mackenzie una aplicaci�n estricta de este marco incrementar�a hasta un 24% los precios de la gasolina y un 16% los del di�sel. Adem�s, recortar�a los m�rgenes de las refiner�as europeas que recortar�an su producci�n, aumentando la dependencia exterior y disparando en m�s de 17.000 millones de d�lares los costes de importaci�n.
En el caso del gas, un escenario estricto impidir�a, incluso, generar un precio de mercado en Europa, pues la oferta ser�a insuficiente para satisfacer la demanda de la UE, lo que indica que los precios subir�an a “niveles hist�ricamente altos e insostenibles”, abocando a una destrucci�n de demanda como el principal mecanismo de equilibrio. Es decir, a parones en las f�bricas europeas para reajustar el mercado.


