Deportes
Un golazo de Nahuel Molina y las paradas de Musso sostienen al Atlético ante un peleón Getafe
Un golazo de Nahuel Molina y un par de intervenciones de Musso le valieron al Atlético para imponerse a un Getafe que nunca se rindió. Ni cuando el formidable tanto del argentino en el inicio del encuentro ni cuando tuvo que jugar con diez por la expulsión de Abqar.

1
Juan Musso, Marc Pubill (Giuliano Simeone, min. 65), José María Giménez, Clément Lenglet, Nahuel Molina, Obed Vargas (Marcos Llorente, min. 72), Thiago Almada (Ademola Lookman, min. 65), Koke, Nico González, Alexander Sørloth (Julián Alvarez, min. 65) y Álex Baena (Antoine Griezmann, min. 72)
0

David Soria, Domingos Duarte (Diego Rico, min. 82), Kiko Femenía (Veljko Birmancevic, min. 45), Juan Iglesias, Abdel Abqar, Zaid Romero, Djené Dakonam, Luis Milla (Javi Muñoz, min. 91), Mauro Arambarri (Mario Martín, min. 74), Martín Satriano y Luis Vázquez (Adrián Liso, min. 73)
Goles
1-0 min. 7: Nahuel Molina
Arbitro Miguel Ángel Ortiz Arias
Tarjetas amarillas
Sörloth (min. 54), Zaid Romero (min. 59), Bordalás (min. 60), Obed Vargas (min. 67), Adrián Liso (min. 76), Nahuel Molina (min. 98), Martín Satriano (min. 99)
Tarjetas rojas
Abdel Abqar (min. 54)
Simeone arriesgó con un once plagado de suplentes. No estaba Oblak por lesión y a Musso lo completaron Pubill y Koke como titulares habituales y Molina, Giménez, Baena, Nico González y Sorloth como integrantes de la primera línea de reservas del Cholo. Vuelo para los Lenglet, Almada y Obed Vargas. Este último, el más residual de los fichajes acometidos en el mercado invernal. Un equipo con menos ensamblaje que el del Getafe. Bordalás tiró de su equipo más fiable. Con ese centro del campo tan pétreo que forman Djené, Milla y Arambarri y la incordiante dupla atacante que le han comprado en enero, Satriano y Luis Vázquez.
Abrió fuego el Atlético rápido. Fue con el espectacular derechazo de Nahuel Molina. El lateral diestro argentino, que venía de ejecutar un saque de banda en la izquierda, dibujó un golpeo perfecto de empeine escorado y a 25 metros de la portería de David Soria. El meta del Getafe solo pudo comprobar cómo la trayectoria del misilazo de Molina se alejaba de su figura hasta clavarse en la escuadra. Un golazo para la autoestima del irregular Molina y para la confianza de un equipo, a priori, menos cohesionado que su rival. Sin embargo, el Getafe se encontró con un Atlético sólido, bien fijado atrás por Lenglet, Giménez y con Koke en plan Gabi corriéndolo todo y afilado en la manija en algunos pases en los que Molina rompía al espacio. Envalentonado por el gol, Molina estuvo implicado en bastantes jugadas de ataque.
El Getafe no se desfiguró en ningún momento pese a no dejar ni una muesca de un ataque potable. Tan bien juega a defender los goles a favor el equipo de Bordalás como a agarrarse a los partidos cuando tiene una renta mínima en contra. Parece esperar el Getafe a que tanta labor de zapa y sus faltas tácticas acaben por minar a sus contrarios y le dé para generar algún zarpazo. No fue el caso en todo el primer tiempo. El Atlético tuvo en Baena el conductor de dos contragolpes que rozaron el gol. En el primero, su rosca pasada y medida la martilleó Sorloth contra el poste. En la segunda cabalgada de Baena, a Molina le traicionó el bote de la pelota y no pudo dirigir su derechazo con todo a favor para marcar frente David Soria.
Vista la falta de pólvora y profundidad, Bordalás tocó la pizarra en la caseta. Sentó al carrilero Kiko Femenía y metió al extremo Birmancevic, otro retal contratado en la ventana invernal de fichajes. Y salió más decidido el Getafe, que arrinconó al Atlético con un punto más de intensidad y de velocidad de balón. La irresponsabilidad de Abqar le dejó con 10. El central marroquí pellizcó las partes íntimas de Sorloth y el VAR avisó al colegiado. Roja directa y amarilla para el noruego por haber reaccionado agarrando a su agresor y tirándole al suelo. Bordalás reclamó también la roja para el atacante noruego y la pediría con más insistencia después de que éste, en la conducción de una contra, soltara el brazo para deshacerse de su perseguidor.
Arambarri y Milla tuvieron el empate. El primero perdonó un error de Molina. Se cegó ante Musso el uruguayo y remató alto. El segundo vio cómo el portero le achicaba el mano a mano y se lo ganaba después de un pase bien filtrado por el revoltoso y peleón Satriano. La continuidad de esta ocasión fue la mejor contra que pudo montar el Atlético en todo el segundo tiempo. La fabricó Griezmann, que ya estaba en el campo, como Julián Alvarez, Giuliano, Marcos Llorente y Lookman porque Simeone quería cerrar el partido sin disgustos. El francés acabó rematando contra el pecho de Soria y el rechace lo quiso remachar Julián Alvarez y lo sacó bajo la línea de gol un defensor del Getafe. El varapalo que pretendió evitar Simeone lo abortó Musso sacando una mano prodigiosa a remate de Liso. No estaba Oblak, pero el Atlético también tiene otro portero al que agarrarse.


