Internacional
Trump pide a sus aliados y China que se impliquen en una flota global para reabrir el Estrecho de Ormuz
El precio del petr�leo sigue desbocado, los pa�ses de Golfo se han visto obligados a reducir o interrumpir su producci�n y el caos se extiende por Oriente Pr�ximo. Apremiado por una situaci�n que se escapa de su control, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, busca contrarreloj v�as para contener la sangr�a econ�mica, las represalias iran�es contra sus intereses y sus aliados y para, sobre todo, reabrir el paso por el Estrecho de Ormuz, por el que transita hasta un 20% del crudo mundial. Este fin de semana ha dado tres pasos simult�neos. El primero, atacar la isla de Jark, el n�cleo de la refiner�a iran�, por donde pasa m�s del 90% del petr�leo para las exportaciones. El segundo, pedir, a su manera, una operaci�n naval internacional para garantizar la seguridad de los buques. El tercero, anunciar el despliegue de 2.500 marines m�s en la regi�n.
“Muchos pa�ses, especialmente aquellos afectados por el intento de Ir�n de cerrar el estrecho de Ormuz, enviar�n buques de guerra —en coordinaci�n con los Estados Unidos de Am�rica— para mantener el estrecho abierto y seguro. Ya hemos destruido el 100% de la capacidad militar de Ir�n; sin embargo, les resulta sencillo enviar uno o dos drones, colocar una mina o lanzar un misil de corto alcance en alg�n punto a lo largo de esta v�a navegable —o dentro de ella—, por muy derrotados que se encuentren”, ha escrito Trump este s�bado en su cuenta de Truth Social, la v�a con la que se comunica con todo el planeta, y por la que los propios miembros de la Administraci�n descubren las �ltimas decisiones o el argumentario del d�a.
De su mensaje podr�a interpretarse que la decisi�n ya est� tomada. Especialmente despu�s de que Emmanuel Macron flirteara con la idea en los �ltimos d�as, antes de asumir que no se daban las condiciones. O tras las palabras del secretario del Tesoro, Scott Bessent, que ha repetido la posibilidad varias veces en televisi�n, algo que sus socios y aliados tradicionales contemplaban con cierto estupor. No hab�an sido consultados antes de desencadenar la operaci�n Furia �pica y parec�a que Washington lo hac�a m�s tarde a trav�s de los medios. Sin embargo, nada m�s lejos de la realidad. El propio presidente ha aclarado que esa es su voluntad, su deseo, no el resultado de negociaciones.
“Es de esperar que China, Francia, Jap�n, Corea del Sur, el Reino Unido y otras naciones afectadas por esta restricci�n artificial env�en buques a la zona, de modo que el estrecho de Ormuz deje de representar una amenaza proveniente de una naci�n que ha sido totalmente descabezada. Mientras tanto, los Estados Unidos bombardear�n sin tregua la l�nea costera y hundir�n continuamente las embarcaciones y buques iran�es. De una forma u otra, �muy pronto lograremos que el estrecho de Ormuz est� ABIERTO, SEGURO y LIBRE!”, ha seguido Trump en su mensaje.
Si la letra les suena es porque la canci�n no es nueva. En 2019, por ejemplo, Trump puso un tuit pr�cticamente en los mismos t�rminos y dirigido a las mismas personas, despu�s de que varios petroleros fueran atacados cerca de Ormuz. “Todos estos pa�ses deber�an proteger sus propios barcos en lo que siempre ha sido… un viaje peligroso”, escribi� en aquella ocasi�n mencionando espec�ficamente a China y Jap�n. Hace siete a�os, curiosamente, la tesis era diferente. “�Por qu� protegemos las rutas mar�timas de otros pa�ses (durante muchos a�os) sin recibir ninguna compensaci�n? Todos estos pa�ses deber�an proteger sus propios barcos en lo que siempre ha sido una ruta peligrosa. Ni siquiera necesitamos estar all�, ya que Estados Unidos se ha convertido (con mucha diferencia) en el mayor productor de energ�a del mundo!”, escrib�a entonces. Ahora, EEUU est� ah�, pero por razones diferentes.
China, que compra en torno al 15% de su petr�leo de Ir�n, y la amplia mayor�a a trav�s de Ormuz, es una de las m�s interesadas en que el bloqueo iran� acab� lo antes posible. Pero no contempla en absoluto ning�n tipo de operaci�n conjunta con EEUU. Otros pa�ses, sin embargo, s� han participado en el pasado en operaciones militares para garantizar la seguridad de petroleros, amenazados por ejemplo por piratas o los ataques de los hut�es de Yemen.
La atenci�n este s�bado se ha centrado en la isla de Jark es un enclave cr�tico, desde el punto de vista geogr�fico, militar y econ�mico. Es una franja de menos de 10 kil�metros en el norte del Golfo P�rsico y cuyas instalaciones proporcionan a Teher�n la mayor parte de sus ingresos energ�ticos, que ascienden a unos 78.000 millones de d�lares. Trump la ha calificado como la “joya de la corona” de Ir�n. Y lo es tambi�n desde el punto de vista del control de la zona.
“Anoche, las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo un ataque de precisi�n a gran escala en la isla de Jark. El ataque destruy� instalaciones de almacenamiento de minas navales, b�nkeres de misiles y otros emplazamientos militares. Las fuerzas estadounidenses lograron atacar con �xito m�s de 90 objetivos militares, preservando al mismo tiempo la infraestructura petrolera“, anunci� en la red X la cuenta del Comando Central de EEUU. Seg�n su comandante en jefe, “uno de los bombardeos m�s potentes en la historia de Oriente Pr�ximo, aniquilando por completo cada objetivo MILITAR en la joya de la corona de Ir�n. Nuestras armas son las m�s poderosas y sofisticadas que el mundo haya conocido jam�s; sin embargo, por razones de decencia, he decidido NO arrasar la infraestructura petrolera de la isla. No obstante, si Ir�n —o cualquier otro actor— realizara alguna acci�n que interfiriera con el paso libre y seguro de los buques a trav�s del estrecho de Ormuz, reconsiderar�a esta decisi�n de inmediato”.
Impacto en el mercado mundial del crudo
El Pent�gono ha bombardeado las instalaciones de la Guardia Revolucionaria, no las refiner�as, consciente del impacto enorme que tendr�a para el mercado de crudo en general. De hecho, cuando Israel hizo volar instalaciones de crudo cercanas a la capital, la Casa Blanca dio un toque a sus principales aliados diciendo que esos objetivos no eran aceptables.
El ataque obedece a razones muy concretas. Hace unos d�as, el mando estadounidenses orden� la destrucci�n de 16 buques iran�es minadores. Seg�n Miad Maleki, de la Fundaci�n para la Defensa de las Democracias, se estima que Ir�n tiene entre 2000 y 6000 minas marinas. Teher�n ya hab�a colocado varias docenas en el estrecho de Ormuz, pero reserv�ndose entre el 80% y el 90% de sus barcos minadores. “Una sola incursi�n puede paralizar el tr�fico mar�timo durante d�as. En perspectiva: tan solo 300 minas podr�an bloquear el estrecho de Ormuz durante a�os. (…) Destruir las lanchas misileras, lanchas r�pidas, lanzadores, drones y bater�as costeras de la 112.� Brigada Zolfaghar elimina la amenaza para los dragaminas de la coalici�n que intentan despejar el estrecho de Ormuz. La Armada estadounidense u otras fuerzas armadas no pueden escoltar eficazmente a los buques cisterna a trav�s del estrecho de Ormuz hasta que se elimine la amenaza de misiles y drones iran�es. Neutralizar los activos militares de Kharg, junto con Bandar Abbas, despeja el camino para que los dragaminas LCS de la clase Independence y los drones contraminas puedan desminar el estrecho de forma segura y restablecer la libertad de navegaci�n”, explica el experto.
Pese a ello, el Gobierno iran� ha ignorado las amenazas estadounidenses este s�bado y recalc� que esa v�a fluvial est� bajo su control y castigar� cualquier incursi�n. “El paso de buques petroleros y barcos comerciales pertenecientes a los agresores y a sus aliados a trav�s del estrecho de Ormuz sigue prohibido”, avis� la guardia Revolucionaria en un comunicado difundido por los medios iran�es. “Cualquier intento de movimiento o tr�nsito ser� atacado”. Todo mientras EEUU no confirma ni desmiente completamente si ahora mismo hay minas desplegadas o no, o de qu� tipo.
Y, mientras, Kataib Hezbol�, milicias pro iran�es en Irak, multiplican sus ataques contra las bases o la embajada de EEUU en ese pa�s. El portavoz del Cuartel General Central Khatam al-Anbiya, el centro de mando, de Ir�n ha amenazado con la destrucci�n total de todos los activos petroleros y energ�ticos vinculados a empresas o participaciones estadounidenses en la regi�n, dej�ndolos “reducidos a un mont�n de cenizas”, si las refiner�as de la isla de Jark son bombardeadas.
Trump lleva d�as diciendo que la operaci�n podr�a acabar muy pronto, que los objetivos se han logrado, que las capacidades iran�es han sido destrozadas, as� como su armada. El mi�rcoles, sin ir m�s lejos, celebr� desde Kentucky la victoria, declarando que EEUU “ya ha ganado”. Y sin embargo, el Estrecho de Ormuz sigue cerrado, los misiles bal�sticos iran�es siguen saliendo en todas las direcciones y algunos de los proxis de los ayatol�s est�n activ�ndose.
Igualmente, EEUU, lejos de ir pensando en la salida, sigue movilizando cazas, bombarderos, buques y soldados. The Wall Street Journal ha adelantado que unos 2.500 matines, a bordo de hasta tres buques de guerra, est�n en camino a la zona, desde sus destinos precios en el Indo-Pac�fico. Los efectivos se suman a los m�s de 50.000 ya desplegados, lo que no indica precisamente que Furia �pica est� cerca de completarse. Mientras, Israel intensifica ataques a mucho de sus vecinos y se prepara incluso para una nueva incursi�n por tierra en el L�bano.


