Internacional
Mi búsqueda de piso en ChatGPT en plena crisis de vivienda: "Puede acelerar los procesos y reducir el tiempo, pero también puede aumentar la presión competitiva"
Con el mercado inmobiliario tan tensionado, buscar un piso puede resultar en una tarea desgastante. Los anuncios entran a los portales y salen en cuestión de minutos en muchas zonas de España, pero la euforia por alcanzar uno puede llevar a perderse grandes oportunidades o caer en estafas. Aquí es donde entra la inteligencia artificial, que –como en todo últimamente– ya está dando de qué hablar en el sector inmobiliario. “ChatGPT fue un punto de partida para saber que lo que estaba buscando tenía sentido”, asegura María (30 años), que empezó su búsqueda hace menos de un mes.
“Escribía cuál era mi rango de presupuesto, los requerimientos mínimos y le preguntaba qué tan realista era y en qué zonas podría encontrarlo”, cuenta. “Si buscaba algo hasta de 1.500 euros, veía si tenía que renunciar al número de habitaciones o a la ubicación ideal, así estaba segura de que no me estaba yendo a algo súper caro o súper barato que parezca una estafa”. Incluso fue a través de una pregunta al chatbot que se dio cuenta de que el piso vecino estaba vendido: “Eso significaba que alguien iba a hacer reformas y perdía la privacidad, por eso escogí mudarme”.
Aun así, no todo es oro con la tecnología. “Cuando trataba de ofertas específicas y le pedía que me diera tres pisos que estaban activos con los requerimientos, fallaba y se iba en bucle. No me daba un URL específico o actualizado”, acepta María. Como una salida a estos problemas, Idealista lanzó este viernes su aplicación para buscar viviendas de su catálogo dentro de ChatGPT. Se trata de la primera plataforma inmobiliaria española con una herramienta que mezcla un alto volumen de inmuebles con la capacidad conversacional y analítica del chatbot de OpenAI, lo que facilita el proceso de compra, venta o alquiler utilizando el lenguaje del día a día.
La incorporación de estas herramientas en los portales inmobiliarios supone un cambio relevante en la interfaz del mercado inmobiliario… pero no todo es positivo. “La IA puede acelerar los procesos de búsqueda y reducir el tiempo necesario para identificar viviendas que encajan con ciertas preferencias, pero esa misma aceleración también puede aumentar la presión competitiva, especialmente en zonas donde la oferta ya es escasa“, reconoce Francisco Rodríguez, catedrático de Economía de la UGR y director del Área Financiera y Digitalización de Funcas. A su juicio, introduce un nuevo elemento: la opacidad. “El portal deja de ser solo un escaparate del mercado para convertirse en un editor del mismo, decidiendo qué se ve primero, qué se sugiere y qué queda oculto en el fondo del catálogo”, sostiene.
Incluso, Rodríguez advierte del riesgo de la convergencia algorítmica que podría inflar más los precios que ya han alcanzado los valores más altos desde inicios de 2007, en plena burbuja inmobiliaria. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el precio de la vivienda cerró el último trimestre de 2025 con una subida del 12,9% frente al mismo periodo del año anterior, después de 12 años al alza. Así, si muchos vendedores, portales y herramientas de valoración utilizan modelos similares para estimar el precio correcto, el mercado puede volverse menos diverso en sus referencias. “En lugar de corregir las burbujas, los algoritmos podrían amplificar ciertas expectativas de mercado”, explica el director del Área Financiera y Digitalización de Funcas.
Sin embargo, es imposible mantenerse fuera del golpe de la IA y en el sector inmobiliario no hay excepciones. Fotocasa empezó a incorporar la IA generativa desde finales del año pasado en su propia aplicación para buscar pisos, preguntar dudas relacionadas con el sector inmobiliario y consultar el índice predictivo de precios en venta y alquiler. Además, los mismos usuarios han desarrollado sus propios chatbots en ChatGPT, como Buscador Inmobiliario o PisosGPT creada por el desarrollador Juan Carlos Cavero, que recoge miles de anuncios inmobiliarios. Y otras páginas, como Perplexity o Copilot, recomiendan ofertas en tiempo real según anuncios de la web, aunque estos tienen la limitación de que no siempre incluyen listados concretos filtrados por las características solicitadas.
José María Alfaro, presidente de la Federación de Asociaciones Inmobiliarias (FAI) reconode que en los próximos meses –no años– la forma en que el sector integre estas herramientas será decisivo para su éxito. Sin embargo, recalca que “la tecnología no debe servir para esconderse detrás de una maquina“, sobre todo en los procesos de compraventa o alquiler donde se consideran factores emocionales y patrimoniales. De hecho, aunque María utilizaría el chatbot con Idealista si le ofreciera las mismas ventajas que los portales (como las notificaciones y alertas), “personalmente prefiero cuando es directamente con el casero. Muchas veces las agencias van sumando pasos solo para poder ver un piso y se vuelve más molesto”.
Aunque este tipo de herramientas “no sustituirá al buen agente inmobiliario”, según Alfaro, también va a exigir un nivel mucho más alto de profesionalización en el sector, sobre todo dentro del uso de la tecnología, en lo que se refiere al control de datos y dominios de la información. En este sentido, Francisco Rodríguez apunta que “más que una simple mejora tecnológica, la introducción de la IA en los portales plantea una cuestión más profunda de quién controla la información sobre el mercado de la vivienda y bajo qué reglas se organiza esa información”. Es decir, mientras más datos acumule una actor inmobiliario, también influiría en la forma que los compradores y vendedores interprentan el mercado. “El riesgo es que el mercado inmobiliario, que ya es complejo y opaco, pase a estar mediado por sistemas algorítmicos cuyo funcionamiento real es difícil de auditar”, explica Rodríguez.



