Internacional
El Valencia hace crack ante un colista Oviedo que gana vida
La necesidad siempre obliga m�s que la ambici�n. Al menos al Valencia. No es que el equipo est� a salvo, pero sacar el cuello y respirar invit� a que en Mestalla aflorara el recuerdo de las viejas fotos europeas. El deseo, el anhelo, la ilusi�n… todo a lo que Carlos Corber�n llam� ruido y que pudo servir de coartada a una plantilla que no entendi� en 55 minutos qu� se jugaba en Oviedo. Para el valencianismo, el ruido no es so�ar con poder empujar a su equipo a pelear por las plazas europeas, y no por la supervivencia. El ruido son los a�os perdidos, los frenazos, la insatisfacci�n de ver c�mo el colista te quiebra dos veces esta temporada. El Oviedo, con mucho m�s peso en los tobillos, quiso ganar y compiti� desde el inicio del partido. Y lo hizo. Por necesidad de ganar vida en Primera. Por ambici�n. [Narraci�n y estad�sticas: 1-0]
Los carbayones saltaron al campo a morder en la presi�n mientras los valencianistas, reactivos, se iban atrincherando, un libreto que la parroquia puede recitar de memoria. Pese a las �ltimas porter�as a cero, el error siempre aparece y penaliza mucho. Fueron los locales quienes rondaron sin cesar la frontal del �rea y, en la primera ocasi�n que el Valencia, sin contundencia, se quiso sacar el bal�n de encima y los rebotes no le favorecieron, Thiago recort� a Guido y busc� la escuadra. Era un aviso de lo que iba a ser toda la primera parte.
El Valencia cay� totalmente en su trampa, sin saber c�mo salir de esa telara�a que le dej� en las estad�sticas ninguna sensaci�n de peligro y solo una ocasi�n, que ni siquiera cogi� porter�a. Una conducci�n de Javi Guerra, pase a Ugrinic pisando �rea y asistencia a Ramazani, que busc� ajustarla al palo y se le fue un palmo. Hab�an pasado 24 minutos en los que los hombres de Corber�n solo persegu�an a los de camiseta azulona.
No era dif�cil que todo el Tartiere pensara que, aunque sin fortuna en las �ltimas jornadas, una clara iban a tener. Parec�a que iba a ser en un centro raso de Javi L�pez que despej� a c�rner Eray C�mert. Saque en corto para Thiago, ante la pasividad de Danjuma y, ahora s�, encontr� a David Costas, solo en el �rea, para que armara el remate perfecto. El Oviedo se hab�a puesto con ventaja en media hora ante un Valencia sin colmillo, obligado a ir a remolque.
Quiso reaccionar antes del descanso con un centro de Guerra que Sadiq remata sin orientar su cabezazo hacia la porter�a de Escandell, pero se encontr� con que de un c�rner dej� nacer una contra que acaba con Dimitrievski sacando con el pie otro tiro con veneno de Thiago.
Costas celebra el gol de la victoria del Oviedo.EFE
Si intent� resetear Corber�n a su equipo en el descanso, no se not�, porque otra vez el portero macedonio salv� un testarazo picado de Fede Vi�as aprovechando un perfecto bal�n colgado al punto de penalti de Nacho Vidal. No encontraba el Valencia c�mo contener, y sorprender, a un Oviedo serio que le encontraba las grietas en defensa y no le dejaba correr en ataque. Por eso, la sensaci�n era que, si el marcador se mov�a, ser�a en el casillero local. Lo pudo lograr Ilic, pero su zurdazo se le march� alto, como el disparo de Alberto Reina, h�bil aprovechando un error de Thierry, que no enfil� la escuadra como era su intenci�n.
El partido era del Oviedo y al campo mandaron a Hugo Duro, Rioja y Almeida. No era la tarde de Danjuma ni de Sadiq y el Valencia necesitaba a Almeida para jugar. Las escaramuzas no eran suficientes, aunque Gay� inquietara a Escandell con un centro-chut que roz� puerta.
Ganaba metros el Valencia y Ramazani, con un zurdazo en el 68 lamiendo el poste, volvi� a poner a prueba la resistencia del colista. Cuando parec�a que ten�an alguna oportunidad de remontar el partido, lleg� el segundo con un saque de esquina de pizarra que Colombatto telegrafi� a Antonio Reina en la frontal del �rea. Control� con la zurda y arm� un misil con la derecha a la red rozando el travesa�o. Se salvaron los valencianistas porque el VAR avis� de un fuera de juego antes del extraordinario golpeo.
Como si la ambici�n se midiera por decisiones alocadas, Corber�n retir� del campo al capit�n Gay�, en su partido 400, para poner en juego a Lucas Beltr�n, tras dos semanas de lesi�n. Un grito desesperado en el 82 que provoc� una reacci�n est�ril, de dominio est�ril que se tradujo en m�s saques de esquina que en ocasiones entre palos. Nada evit� que el colista le ganara los dos partidos de Liga.



