Internacional
Pakistán continúa bombardeando Kabul en la otra guerra de Asia Central
Mientras la atenci�n internacional sigue desplazada hacia Oriente Pr�ximo tras los ataques estadounidenses e israel�es contra Ir�n y la escalada regional que ha incendiado el Golfo, otra guerra sigue intensific�ndose en Asia Central. En la frontera entre Afganist�n y Pakist�n, los bombardeos y los enfrentamientos armados contin�an a diario dejando muertos, desplazados y una tensi�n permanente entre dos vecinos hist�ricamente enfrentados.
Este viernes, en el �ltimo episodio de una escalada militar que se arrastra desde finales de febrero, Pakist�n lanz� tambi�n nuevos ataques a�reos sobre Kabul, seg�n denunciaron las autoridades talib�n. La polic�a de la capital afgana inform� de que al menos cuatro personas murieron y 15 resultaron heridas cuando varias bombas impactaron en viviendas civiles en el este de la ciudad.
“Se alcanzaron objetivos espec�ficos vinculados al Talib�n Paquistan� (TTP)”, asegur� poco despu�s a la agencia AFP un funcionario paquistan� en referencia al Tehrik-i-Taliban Pakistan, el grupo insurgente que desde hace a�os libra una guerra contra Islamabad, que acusa a los talib�n de proteger a estos terroristas. Los portavoces afganos ofrecieron una versi�n muy distinta. “Continuando su agresi�n, el r�gimen militar paquistan� ha bombardeado una vez m�s Kabul, Kandahar y varias provincias fronterizas”, escribi� en X el vocero del gobierno talib�n, Zabihullah Mujahid. Seg�n esta parte, entre las v�ctimas hay “mujeres y ni�os”.
En Kandahar, la ciudad del sur donde reside recluido el l�der supremo talib�n, Hibatullah Akhundzada, varios proyectiles impactaron en el dep�sito de combustible de la compa��a a�rea Kam Air, situado cerca del aeropuerto. Seg�n el gobierno afgano, las instalaciones abastecen a aeronaves civiles y tambi�n a vuelos de la ONU.
El conflicto entre ambos pa�ses, hist�ricamente marcado por una frontera conocida como la L�nea Durand, se encendi� de nuevo en octubre de 2025, cuando una serie de enfrentamientos dej� decenas de muertos y provoc� el cierre casi total de los pasos terrestres. Tras varios intentos de mediaci�n regional, se firm� una d�bil tregua que aguant� hasta el 26 de febrero, cuando fuerzas afganas lanzaron una ofensiva en la frontera en respuesta a ataques a�reos paquistan�es que Islamabad asegur� haber dirigido contra posiciones del TTP. Entonces, las autoridades paquistan�es llegaron a hablar de “guerra abierta”.
En todas estas semanas, los bombardeos, las escaramuzas y los intercambios de artiller�a se han multiplicado en las provincias fronterizas. Entre el martes y el jueves de esta semana, al menos siete personas, incluidos varios ni�os, habr�an muerto en ataques paquistan�es en el este y el sureste de Afganist�n.
Seg�n un recuento de la Misi�n de Asistencia de Naciones Unidas en Afganist�n (UNAMA), al menos 56 civiles afganos, incluidos 24 ni�os, han muerto desde que la escalada militar se intensific� a finales del mes pasado. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) estima que m�s de 115.000 personas han sido desplazadas dentro de Afganist�n por los combates.
Un punto clave en el drama humanitario es el cruce de Torkham, situado en la provincia afgana de Nangarhar y conectando con el distrito paquistan� de Khyber, que es vital para el comercio y el tr�nsito humano. En los �ltimos enfrentamientos, se ha transformado en un escenario de evacuaciones masivas en ambos lados de la frontera. Afganos que esperaban cruzar hacia Pakist�n han sido trasladados a zonas seguras, mientras que residentes paquistan�es en aldeas cercanas fueron evacuados ante la amenaza de morteros y fuego cruzado.
La L�nea Durand, delimitada por el colonialismo brit�nico, es una frontera de 2.577 kil�metros que atraviesan monta�as y territorios tribales pastunes, el grupo �tnico m�s grande de Afganist�n y de donde proviene la mayor�a de los talib�n. Para Islamabad se trata de un l�mite internacional leg�timo, pero Kabul nunca lo ha reconocido formalmente como frontera.
Durante los a�os 90 y la primera d�cada de los 2000, Pakist�n se convirti� en uno de los principales apoyos de los talib�n, proporcionando entrenamiento y respaldo log�stico a cambio de influencia sobre Kabul y control indirecto de la frontera. Pero cuando los talib�n regresaron al poder en 2021, la frontera se volvi� m�s imprevisible, marcada por el surgimiento de grupos terroristas armados vinculados al Estado Isl�mico como el TTP, que est� detr�s de muchos de los atentados m�s sangrientos ocurridos en Pakist�n.


