Internacional
La hija de Kim Jong-un, la minimí armada y peligrosa que mandará en Corea
Corea del Norte lanz� recientemente otra de sus habituales virales fotograf�as milim�tricamente compuestas: la hija adolescente de Kim Jong-un, firme en un campo de tiro, encajada tras la mira de un rifle de francotirador y el dedo tensando el gatillo mientras una hebra de humo se eleva del ca��n. No hay espontaneidad en esta escena difundida por la agencia estatal norcoreana. En un sistema donde cada imagen es propaganda, la estampa funciona como una declaraci�n pol�tica.
La joven Kim Ju-ae (a la que los medios oficiales nunca llaman por su nombre y se refieren �nicamente como la “hija m�s querida” o “respetada” del l�der) apareci� vestida con una chaqueta de cuero, la misma prenda que su padre ha convertido en uniforme simb�lico en actos del r�gimen. En Pyongyang la est�tica es jerarqu�a. Y la imagen de padre e hija con abrigos casi id�nticos, repetida en varios eventos en las �ltimas semanas, apunta a una escenograf�a pensada para asociar autoridad y continuidad din�stica.
debut
La �ltima aparici�n de la adolescente, que se cree que tiene alrededor de 13 a�os, llega en medio de crecientes especulaciones sobre la sucesi�n. Hace un par de semanas, el Servicio Nacional de Inteligencia de Corea del Sur sostuvo en un informe que Pyongyang hab�a iniciado el proceso para designarla heredera.
Desde su debut p�blico en noviembre de 2022, durante una prueba de un misil bal�stico intercontinental, la ni�a ha ido ganando centralidad. El mundo le puso cara por primera vez en una fotograf�a junto a su padre y al Hwasong-17 -el “monstruo”, como lo bautizaron los propios norcoreanos-, uno de los misiles bal�sticos intercontinentales m�s potentes del arsenal de Pyongyang. Su nombre no lo revel� la prensa estatal, sino un personaje que nadie esperaba: Dennis Rodman. La ex estrella de la NBA, que presume de amistad con el l�der norcoreano, cont� tras una visita a Pyongyang en 2013 que hab�a sostenido en brazos a un beb� llamado Kim Ju-ae, hija del “mariscal”.
Desde entonces, la menor ha acompa�ado a su padre en ensayos de armamento, desfiles militares, inauguraciones de f�bricas y visitas a instalaciones nucleares. Incluso ocup� un lugar destacado en la reciente visita de A�o Nuevo al Palacio del Sol de Kumsusan, el mausoleo donde reposan los restos de su abuelo y bisabuelo, los anteriores gobernantes Kim Il-sung y Kim Jong-il. Un santuario pol�tico que define la legitimidad de la dinast�a.
Captura del vido propagand�stico de Kim Ju-Ae
La semana pasada concluy� en Pyongyang el �ltimo congreso del gobernante Partido de los Trabajadores, la cita quinquenal que funciona como term�metro de la dictadura. La reuni�n estuvo marcada por el habitual triunfalismo nuclear y por un comentario inusual de Kim, que dej� entrever que su pa�s y Estados Unidos “podr�an llevarse bien” si Washington acepta a Corea del Norte como potencia nuclear leg�tima.
Pero m�s all� de la ret�rica estrat�gica, las miradas estuvieron puestas en la tribuna durante el desfile militar que se celebr� tras el cierre del c�nclave pol�tico. Ju-ae apareci� con su padre llegando en limusina a la plaza Kim Il-sung, en el centro de Pyongyang, y bajando del veh�culo ante una multitud de tropas formadas. La simetr�a visual era medida: mismo abrigo, misma pose y misma posici�n r�gida ante los aviones de combate que surcaban el cielo nocturno. Parec�a un espejo generacional.
se�ales oficiales
“Sus apariciones en televisi�n, siempre en el centro del encuadre, son la se�al m�s clara de que se ha convertido en la heredera oficial“, opina Cheong Seong-chang, un observador de Corea del Norte y vicepresidente del Instituto Sejong, un organismo de Se�l. “Su proximidad al ej�rcito norcoreano es otra se�al. El poder de Kim Jong-un reside en su control de las tropas. Si Ju-ae lo sucediera, tendr�a que mostrarse como una comandante militar cre�ble”, a�ade el experto.
Todas estas puestas en escena apuntan cada vez m�s a que la ni�a ser� la pr�xima l�der suprema de la dictadura norcoreana. Aunque no todos los expertos dan por cerrada la cuesti�n. Al frente de Corea del Norte nunca ha estado una mujer y su estructura pol�tica sigue siendo profundamente patriarcal. Existen otros informes no verificados de que Kim tendr�a al menos otro hijo var�n. Pero tambi�n est� el caso de la poderosa Kim Yo-jong, hermana del l�der, quien acaba de asumir un cargo reforzado al frente del departamento de propaganda, una posici�n clave en la maquinaria interna. Su peso en la �lite pol�tica norcoreana demuestra que las mujeres pueden acumular una gran influencia en la potencia nuclear m�s herm�tica del mundo.





