Internacional
Kim Jong-un y su hija supervisan nuevas pruebas de misiles mientras la guerra en Oriente Próximo refuerza la apuesta nuclear de Pyongyang
Los medios estatales de Corea del Norte difundieron este mi�rcoles una nueva escena cuidadosamente coreografiada del poder en Pyongyang: el l�der supremo Kim Jong-un, acompa�ado por su hija adolescente, observa el lanzamiento de varios misiles de crucero disparados desde un buque de guerra. La demostraci�n de fuerza llega en paralelo a los ejercicios militares conjuntos entre Estados Unidos y Corea del Sur, que han comenzado esta semana en la pen�nsula coreana en un momento cr�tico de tensi�n internacional. Mientras miles de soldados se entrenan en el noreste de Asia, Washington se encuentra cada vez m�s implicado en la guerra en Oriente Pr�ximo.
Las maniobras se desarrollan adem�s en medio de especulaciones en la prensa surcoreana sobre una posible redistribuci�n de activos militares estadounidenses desde la pen�nsula coreana hacia el Golfo P�rsico para reforzar la presi�n sobre Ir�n. Funcionarios de Corea del Sur han evitado confirmar los informes que apuntan al traslado de algunos sistemas antimisiles Patriot y otros equipos defensivos hacia la regi�n, aunque analistas locales consideran plausible que Washington est� ajustando su despliegue militar.
Como ocurre casi cada a�o, las maniobras conjuntas entre el ej�rcito surcoreano y el estadounidense han provocado una reacci�n airada de Corea del Norte. El r�gimen lleva d�cadas denunciando estos ejercicios, concebidos oficialmente como entrenamientos defensivos, como ensayos de invasi�n a gran escala. La narrativa de amenaza exterior es, adem�s, una herramienta habitual de Pyongyang para justificar la aceleraci�n de su propio programa armament�stico.
La primera respuesta lleg� el martes de boca de Kim Yo-jong, hermana del l�der norcoreano y una de las figuras m�s influyentes del aparato pol�tico del pa�s. En un comunicado difundido por los medios, calific� las maniobras de “acto provocador” en un momento que describi� como “extremadamente peligroso para la seguridad global”, y advirti� de que cualquier desaf�o a la seguridad del pa�s podr�a acarrear “consecuencias terribles”.
Fotograf�a cedida por la Agencia Estatal de Noticias Norcoreana (KCNA) que muestra un lanzamiento de prueba de misiles desde el crucero Choe Hyon este martes (Corea del Norte).EFE
Un d�a despu�s, la agencia estatal KCNA public� las im�genes que acompa�aban la advertencia pol�tica: Kim Jong-un y su hija observando una pantalla en la que se ve�an m�ltiples misiles de crucero lanzados desde el Choe Hyon, un destructor de la marina norcoreana, frente a la costa del pa�s. Seg�n la versi�n oficial, se tratar�a de la segunda prueba de este tipo realizada este mes.
El l�der norcoreano habr�a ordenado el lanzamiento de forma remota para “probar los sistemas de mando y control en escenarios de guerra” y evaluar la capacidad operativa de la tripulaci�n antes del despliegue formal del buque. “La prueba tambi�n pretend�a demostrar la determinaci�n nuclear de Pyongyang”, a�adi� KCNA, en una formulaci�n que refleja c�mo el r�gimen vincula cada vez m�s sus avances convencionales con su doctrina nuclear.
La presencia reiterada de la hija del l�der (Kim Juae, aunque su identidad no ha sido confirmada oficialmente por el r�gimen, que siempre la describe con expresiones como “la hija m�s querida” o “la respetada hija”) se interpreta adem�s como parte de una estrategia simb�lica. Desde su primera aparici�n p�blica en 2022, en una inspecci�n de misiles bal�sticos, la adolescente de unos 13 a�os ha sido mostrada en repetidas ocasiones junto a su padre en instalaciones militares, lo que ha alimentado especulaciones sobre la posible preparaci�n de una futura sucesi�n din�stica.
En los c�rculos de an�lisis estrat�gico, la coincidencia entre estas pruebas y la crisis en Oriente Pr�ximo alimenta tambi�n otra lectura: la guerra estar�a reforzando una convicci�n que lleva a�os consolid�ndose en el n�cleo del poder norcoreano. En un pulso directo con Washington, los reg�menes que desaf�an a EEUU sin un paraguas nuclear cre�ble corren el riesgo de quedar expuestos a operaciones destinadas a descabezar su liderazgo.
Kim Jong-un ha construido durante m�s de una d�cada su doctrina pol�tica en torno a esa premisa. Desde su llegada al poder en 2011, el r�gimen ha convertido su programa nuclear en el eje central de su supervivencia estrat�gica. En el discurso oficial de Pyongyang, las armas at�micas no son solo un instrumento militar: son tambi�n un seguro de vida pol�tico para la continuidad del sistema.





