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Internacional

El barrio ya nunca será igual sin ti

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Querido Ra�l:

Soy tu vecina querida, a quien venias a ver cuando estaba con la quimio. Llamabas a la puerta, pero no entrabas, solo quer�as saber si segu�a bien. El otro d�a fuimos Juan y yo a verte al hospital y ya no te sal�a la voz, pero con tus ojos esbozaste una medio sonrisa y con ella ya nos lo dec�as todo. Recuerdo las largas Nochebuenas en casa con Natalia. Cada Navidad a�ad�ais alg�n amigo que estaba solo: Tito, productor de Cu�ntame, alg�n poeta sin editorial… y luego, tus cumplea�os. Me he arrepentido de no haber grabado esas madrugadas llenas de sabidur�a, an�cdotas y c�mo no (genio y figura), chascarrillos irrepetibles.

No tuvisteis hijos y, claro, tampoco nietos, as� que cuando nacieron los mellizos, los mejores regalos de Navidad los tra�ais vosotros, ese tren infinito en el que iba montado Pap� Noel. A�n lo saco en Nochebuena, aunque ya no funciona.

La muerte de Natalia fue el principio del fin, solo te consegu�an sacar de casa escribir en EL MUNDO, la colaboraci�n con Alsina, los j�venes periodistas que son tus sucesores y que nunca te han abandonado, el golf y Jos� Mar�a Garc�a, tu protector.

Hace 30 a�os que llegu� a esta casa; qu� suerte teneros como vecinos. Ten�a que haber apuntado cada frase, cada pensamiento brillante, y lo mejor: cuando dec�as una maldad y te re�as. Llegaste a Madrid, quer�as ser periodista y lo primero fue ir al Caf� Gij�n. All� estaban aquellos a los que admirabas y que pronto te admiraron a ti. Este chico de Cuenca, brillante, guapo, muy guapo.

Una noche dormiste en el Palacio de Liria. Al salir lo primero fue llamar a tu padre, c�mo no contarlo. Llegaste comunista y un viaje a Rusia te cur� para siempre. Cronista de varias generaciones, hoy muchos amigos y compa�eros recordar�n tus mejores art�culos, tus mejores an�cdotas, tus motes afilados… Has escrito la historia de la Transici�n con una erudici�n que hemos perdido para siempre. Yo echar� de menos a mi vecino, tus risas, tus canas. Eras parte de mi familia y todos estamos hu�rfanos, como t� te quedaste con la partida de Natalia, guapa, elegante, siempre con una sonrisa y la voz queda. Querido Ra�l, el barrio ya nunca ser� igual sin ti.

Ana Rosa Quintana es periodista y directora de El programa de Ana Rosa (Telecinco)


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