Internacional
Trump se muestra optimista sobre el final de la guerra en Irán pero manda mensajes contradictorios: "No hemos ganado suficiente"
A lo largo de la �ltima d�cada, Donald Trump ha demostrado que es un maestro jugando con los medios de comunicaci�n, los l�deres mundiales, la oposici�n dentro de su pa�s y los mercados. Sabe c�mo cebarlos, ponerlos hist�ricos, extremadamente reactivos. Controla los tiempos, el mensaje, los resortes. Es capaz de decir una cosa y la contraria y que nunca pase nada, que los inversores se agarren a un clavo ardiendo al mensaje m�s optimista de todo. Y este lunes lo ha vuelto a demostrar en una de las jornadas m�s delicadas desde el punto de vista econ�mico. La semana arranc� con el petr�leo cotizando por encima de los 115 d�lares el barril, con la mayor subida en los futuros en un solo d�a que se recuerde. Con las Bolsas asi�tica hundidas y la americana pintando muy mal. Y sin embargo, con algunos tuits y una entrevista concertada justo en el momento perfecto, antes del cierre del mercado, con un titular planeado y ambiguo, logr� que los inversores se relajaran, pensando que, quiz�s, la guerra en Ir�n puede ser corta, que el petr�leo volver� a fluir sin restricciones y que lo peor ha pasado.
En realidad, su mensaje ha sido mucho menos claro. Sin promesas de ning�n tipo, ni fechas. Confiando en que sea algo r�pido, pero insistiendo en que el objetivo sigue siendo evitar que la amenaza iran� se mantenga. Algo casi inevitable con la subida al poder del hijo del l�der abatido en el primer d�a de bombardeos.
El presidente, desde Florida, dijo en una conversaci�n con la corresponsal de la CBS que “la guerra est� pr�cticamente terminada. No tienen armada, ni comunicaciones, ni Fuerza A�rea”. Y a�adi� que las cosas van “muy adelantadas” respecto al plazo inicial estimado de 4 a 5 semanas de ataques. Poco despu�s, tras presumir de haber alcanzado hasta 5.000 objetivos en Oriente Pr�ximo, repiti� en media docena de ocasiones que la campa�a de bombardeos hab�a sido como una “peque�a excursi�n” para acabar “con mala gente”. “Pose�an miles y miles de misiles y todo tipo de armamento; la mayor�a han sido destruidos ya, pero su intenci�n era apoderarse de Oriente Medio. Esas armas apuntaban a pa�ses que no ten�an absolutamente nada que ver con este asunto. Pretend�an conquistar Oriente Medio e intentar destruir a Israel. Por ello, lo detuvimos en el momento oportuno. Y estamos muy orgullosos de haber participado en esta acci�n. Todo esto concluir� pronto; y si volviera a estallar, recibir�an un golpe a�n m�s contundente”, dijo Trump cantando victoria y sugiriendo que la operaci�n ser�a corta.
Y sin embargo, tambi�n se corrigi� y matiz� constantemente: “Estados Unidos ya ha ganado en muchos sentidos, pero no hemos ganado lo suficiente”, dijo. “Nadie tiene idea de qui�nes ser�n los jefes del pa�s y no cederemos hasta que el enemigo sea derrotado total y decisivamente”, pareci� rectificar, en la l�nea de lo dicho este mismo lunes por su Departamento de Guerra: “Apenas acabamos de empezar a luchar”. Y repiti� que el nombramiento del hijo del ayatol� Ali Jamenei era “muy decepcionante” y “preocupante”, sin aclarar si su intenci�n es mantener los ataques hasta acabar con �l tambi�n: “no quiero entrar en eso”.
Los mercados se han aferrado a sus primeras palabras, y e precio del petr�leo baj� hasta los 85 d�lares tras los m�ximos anticipados por los futuros. Pero el conflicto sigue totalmente abierto. El presidente estadounidense tambi�n ha hablado brevemente sobre su conversaci�n de hoy con el presidente ruso, Vladimir Putin. “Hemos tenido una charla muy buena. Hab�a mucha gente en la l�nea, tanto de nuestro lado como del suyo. Estuvimos hablando sobre Ucrania, que es una lucha interminable porque existe un odio tremendo entre el presidente Putin y el presidente Zelenski: parece que no logran ponerse de acuerdo. Pero creo que, en lo que respecta a ese tema, fue una llamada positiva. Y, obviamente, hablamos tambi�n sobre Oriente Medio, y �l manifest� su deseo de ser de ayuda. Yo le dije que podr�a ser de mayor ayuda poniendo fin a la guerra entre Ucrania y Rusia. Eso ser�a mucho m�s �til. Pero mantuvimos una conversaci�n muy buena, y �l desea ser muy constructivo (…) se mostr� muy impresionado”, ha asegurado. Sin aclarar tampoco por qu� llam� �l al Kremlin y si va a eliminar las sanciones al petr�leo ruso que �l mismo le impuso hace unas semanas en el �nico gesto hostil hacia Mosc� desde su vuelta al poder.
“Estamos eximiendo temporalmente ciertas sanciones relacionadas con el petr�leo con el fin de reducir los precios. En definitiva, disponemos de un r�gimen de sanciones. As� que, en algunos pa�ses, levantaremos esas sanciones hasta que la situaci�n en el estrecho se normalice. Y qui�n sabe; tal vez entonces no tengamos que volver a imponerlas. Habr� tanta paz… Pero llegado el momento, la Marina de los EEUU y sus socios escoltar�n a los buques cisterna a trav�s del estrecho si fuera necesario. Espero que no sea necesario, pero si lo es, los escoltaremos de principio a fin”, ha dicho Trump, sin mencionar la propuesta de Emmanuel Macron en ese sentido.
“Estamos poniendo fin a toda la amenaza iran� de una vez por todas, y el resultado ser� una reducci�n en los precios del petr�leo —y del gas— para las familias estadounidenses. Ya lo hemos logrado. Lo hemos hecho. Conseguimos reducirlos considerablemente. Esto fue simplemente una incursi�n necesaria para llevar a cabo una tarea indispensable. Estamos muy cerca de concluir tambi�n esa labor. Mientras tanto, durante esta breve interrupci�n, Estados Unidos ofrece un seguro contra riesgos pol�ticos a cualquier buque cisterna que opere en el Golfo; es decir, estamos proporcionando cobertura de riesgo. Quiz�s escoltemos a dichos buques para brindarles protecci�n. No creemos que sea necesario; pero si lo fuera —y si ellos intentaran cualquier acci�n—, el precio que pagar�an ser�a incalculable. Ser�a tan elevado que desear�an no haberlo intentado jam�s; pues es imperativo mantener el flujo de tr�nsito a trav�s de los estrechos, dado que esta situaci�n afecta a otros pa�ses mucho m�s de lo que nos afecta a nosotros, los Estados Unidos”; ha concluido.



