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La verdad sobre la residencia de los horrores de Pinseque: varias ex empleadas denuncian malos tratos a los ancianos ante la incredulidad de los familiares

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�Negligencias en las salas de emergencia, comida escasa a los usuarios, personal sociosanitario haciendo tareas de limpieza o cocina, humillaciones constantes a los residentes y falta de higiene con colchones orinados y desgastados�. Es el c�mputo de infracciones denunciado por varias trabajadoras y ex trabajadoras de la residencia de ancianos Hogar Club 65 de Pinseque (Zaragoza) ante la Guardia Civil de Ejea de los Caballeros.

En la demanda, presentada en los primeros d�as del mes de febrero, se a�aden dos episodios de presuntas agresiones sexuales entre internos, sobre los que la direcci�n del centro �no tom� ninguna medida legal al respecto� tras ser puesta en conocimiento de lo ocurrido. Asimismo, apuntan a una flagrante falta de recursos para prestar una atenci�n digna a aquellos residentes con un alto grado de dependencia, con �administraci�n de medicinas sin prescripci�n m�dica� y �noches en las que hab�a un solo responsable para 43 ancianos�.

Los hechos denunciados, recogidos por El Peri�dico de Arag�n, han sido refrendados por el testimonio que alg�n ex residente ha ofrecido ante los medios de comunicaci�n, donde han asegurado haber sufrido robos, haber sido v�ctima de vejaciones y haber sido sometidos a un f�rreo control en las raciones de comida que les eran proporcionadas cada d�a.

�Nos gritaban por la ma�ana, entraban en las habitaciones lanzando improperios. Aquello era un desastre, una dictadura; no dejaban salir a nadie a la calle. Castigaban a la gente que discut�a con un trabajador y racionaban el pan y las galletas del desayuno�, narraba uno de los residentes del centro al citado medio regional.

Fachada de la residencia Hogar Club 65 de Pinseque

Fachada de la residencia Hogar Club 65 de PinsequeToni Gal�nE.M.

Esta noticia pill� por sorpresa a la gran mayor�a de los habitantes de Pinseque, que, preguntados por EL MUNDO, reconocen no saber nada de lo que ocurr�a en el interior de este centro. �Nos enteramos al verlo en la televisi�n auton�mica, porque, al ser una residencia privada que est� situada a las afueras, no tiene mucho arraigo en el pueblo�, explicaba un ciudadano bajo la lluvia a las puertas del Ayuntamiento del municipio.

En el consistorio tambi�n fue presentada una denuncia an�nima que recog�a los hechos se�alados al inicio de este reportaje. Esto llev� al alcalde del municipio, Jos� Ignacio Andr�s Ginto (PSOE), a convocar una Junta de Portavoces urgente, junto a los concejales de Vox, para abordar este asunto y poner al Instituto Aragon�s de Servicios Sociales (IASS) en conocimiento de lo que estaba sucediendo.

Desde el departamento de Bienestar Social y Familia del Gobierno de Arag�n apuntan que, por su parte, �ya se hab�a puesto en marcha un expediente sancionador hace varias semanas -antes de hacerse p�blicas las demandas-, que est� pendiente de ejecuci�n, por deficiencias materiales y en el funcionamiento del centro�. Las fuentes consultadas por este peri�dico se limitan a destacar que �el centro es privado y no tiene plazas concertadas -financiadas por la administraci�n p�blica-�, y, por ahora, no establecen una fecha l�mite para la resoluci�n de este informe.

Sin embargo, la Fundaci�n San Jorge, entidad sin �nimo de lucro que gestiona la residencia Hogar 65, ya ha decretado el cierre de las instalaciones para el pr�ximo 31 de marzo, alegando �motivos arquitect�nicos� para justificar esta medida tan radical.

�Comunicamos que, tras 34 a�os prestando servicio a residentes, nos vemos obligados a proceder al cierre definitivo de la residencia por motivos arquitect�nicos. La estructura del edificio no permite acometer las reformas necesarias para adecuar el centro a los requisitos exigibles para la atenci�n de personas dependientes�, se�alan en un mensaje publicado en su p�gina web.

Por tanto, destacan que, en este momento, �el Centro est� plenamente centrado en garantizar que el proceso de traslado de los residentes se lleve a cabo con las m�ximas garant�as, velando en todo momento por su bienestar y adecuada atenci�n�.

En cuanto a las informaciones publicadas sobre la gesti�n y el trato ofrecido, pese a negarse a hacer declaraciones directas al ser cuestionados por EL MUNDO, exponen en el escrito que �la Direcci�n del Centro ha atendido a distintos medios, facilitando informaci�n clara, veraz y transparente sobre el proceso de cierre y las actuaciones desarrolladas�. Asimismo, �se hace constar que familiares y trabajadores han manifestado su apoyo frente a la difusi�n de informaciones de car�cter negativo ocurrida en los �ltimos d�as�.

Es cierto que varios familiares de los residentes han mostrado su sorpresa ante la gravedad de las acusaciones vertidas sobre la gesti�n de la residencia, al desconocer que sus allegados pudiesen estar expuestos a malos tratos de parte de la plantilla del centro. Es el caso de Andrea Gracia, quien tras llevar a su suegra a Pinseque despu�s de pasar unos d�as en Zaragoza, explica que �nosotros estamos muy contentos con el servicio que nos han ofrecido y no tenemos ning�n motivo para quejarnos de nada�.

�Mi suegra lleva aqu� bastante tiempo y nunca ha manifestado que se hayan producido malos tratos hacia ella o sus compa�eros. Las empleadas de la residencia siempre han atendido a nuestras necesidades e incluso, al vivir nosotros en Zaragoza, se han ofrecido varias veces a hacerse cargo de las compras que pudi�semos requerir�, expresa a este medio junto al coche en marcha aparcado a las puertas del recinto. En ese sentido, a�ade que no le gusta que se hayan publicado dichas informaciones, ya que �ahora que van a cerrar, esto puede perjudicar a las trabajadoras a la hora de conseguir un nuevo trabajo�, algo que considera que �no es justo, porque todo lo que se est� diciendo no es verdad�.

Andrea reconoce estar �preocupada� ante la necesidad de encontrar un centro con las mismas condiciones econ�micas -1.300 euros al mes- y relaciona las denuncias con un intento de �venganza� de parte de las trabajadoras que no han quedado conformes con sus despidos.

Ante estas acusaciones, las empleadas denunciantes han rechazado hacer cualquier valoraci�n por �miedo� a quedar se�aladas por los vecinos de un pueblo de apenas 4.600 habitantes. Todas ellas se adscriben al comunicado emitido por UGT Arag�n sobre este asunto, en el que reclaman �el aumento de controles y la mejora de las condiciones laborales y de financiaci�n en los centros�. Todo para evitar casos como este de la residencia Hogar Club 65 de Pinseque, que, a su juicio, �es la consecuencia directa de a�os de dejadez, falta de control efectivo y pol�ticas insuficientes�.


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