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Jordan Díaz salta… a Estados Unidos
Jordan Díaz es un atleta que puede comerse el mundo. Tiene en sus piernas batir el récord de triple salto de Jonathan Edwards, los 18,29 que el fenómeno británico consiguió en Gotemburgo en 1995. Es una marca mítica, como los 8,95 de Mike Powell en longitud (1991) o los 2,45 de Sotomayor en altura (1993). Registros del siglo pasado que permanecen insuperables.
Jordan ha llegado a 18,18, el tercer brinco más lejano de la historia (sólo ocho atletas han superado los 18 metros), el problema es que algo pasa con su cuerpo. En 2021 desertó de la selección cubana y se instaló en Guadalajara. En 2022 obtuvo la nacionalidad española por carta de naturaleza y en 2024 ya pudo competir por España, y lo hizo de una manera demoledora: se proclamó campeón de Europa con esos 18,18 y logró el oro en los Juegos Olímpicos de París con una marca algo peor, 17,86, pero extraordinaria y suficiente.
Minutos después de ese triunfo, desveló que había tenido algunos problemas físicos antes de competir en el Stade de France. Un adelanto de lo que pasaría desde ahí en adelante, cuando todo apuntaba a que nada podía salir mal, porque a su calidad innegable se añadía la unión con Iván Pedroso como técnico, en el grupo en el que está, por ejemplo, Yulimar Rojas, la plusmarquista mundial de su prueba, y donde explotó Ana Peleteiro, aunque la gallega volvió a su tierra después de París. Jordan Díaz podía ser como la propia Yulimar antes de romperse el Aquiles o como Mondo Duplantis en pértiga: el gran dominador, mitin a mitin, campeonato a campeonato.
Otra decepción… Y el gran cambio
Pero desde París sólo ha podido competir dos veces: lo hizo en el Campeonato de España de 2025, en agosto, sólo un salto, para ganar (17,16); y lo intentó en el Mundial de Tokio en septiembre… pero no pudo completar ni el primer intento, porque se hizo daño en la carrera y ya no pudo seguir. Hizo un nulo y se retiró. Se había anunciado que el pasado febrero estaría en el mitin de Liévin, en Francia, pero a última hora anunció su baja. Otro regreso frustrado. El siguiente movimiento del triplista lo adelantó «Marca»: Jordan Díaz cambia radicalmente de vida. El saltador de origen cubano se irá del grupo de Iván Pedroso, deja España y entrenará en Estados Unidos a las órdenes de Travis Geopfert, el técnico detrás de Tara Davis-Woodhall, la actual campeona olímpica (ganó en París, como Jordan) y del mundo de salto de longitud, y responsable de la Universidad de Arkansas. Díaz quiere volver a saber lo que se siente al volar.



