Internacional
La herramienta que reemplaza la vida
En ciudades grandes y pueblos peque�os. En las barriadas humildes y en las calles de lujo. Abajo y arriba. De Este a Oeste. El paisaje es el mismo. Pandillas de j�venes sentados en un banco, en una terraza, en el sof�, en el tren, en el aeropuerto, en la sala de espera del m�dico o en las rodillas de la novia, con la cabeza y los hombros inclinados sobre la m�quina y hablando solos.
Est�n juntos, pero hablan solos. Juegan solos, pero juegan a lo mismo. Sus dedos gordos desplazan sobre el teclado con tanta concentraci�n que no ver�an un burro a tres pasos. Hablan en alto. Se felicitan por ganar, bro. Se cabrean por perder, bro. Se insultan de forma amigable, bro. Se gritan sin escucharse. Est�n jugando y parece que el mundo empieza y acaba en ese instante en el que el m�vil les alerta de la victoria. O de la derrota. Mierda. Entonces saltan empujados por el resorte de la luz de la pantalla, dan un golpe con los brazos, celebran con el cuerpo o dan brazadas de lamento, miran al horizonte sin ver a quien tienen delante, y despu�s de unas d�cimas de segundo recuperan la consciencia, vuelven a la realidad f�sica. ��Qu� dec�as…?�.
Quo vadis, humanitas? As� es como se titula el �ltimo documento hecho p�blico por el Vaticano. Los autores alertan sobre lo que todo el mundo puede ver a su alrededor, aunque nadie quiera reconocerlo. La tecnolog�a digital y la Inteligencia Artificial no son solo herramientas. Herramientas para mejorar la vida de los seres humanos hay muchas. Desde el bistur� hasta la lavadora o la m�quina de escribir. �La tecnolog�a digital es un verdadero entorno de vida, configura sus relaciones, su manera de pensar y su forma de comprender el mundo�. El maquillaje es una herramienta para estar m�s guapa o guapo, el espejo ayuda a conocerte. Hacer de la pantalla tu �nico entorno vital es otra cosa. Mirar tu imagen en la pantalla a todas horas es otra cosa. Grabarte haciendo bobadas a todas horas es otra cosa. No concebir otra vida que no sea la de la pantalla es otra cosa. Sufrir s�ndrome de abstinencia cuando la herramienta se estropea es otra cosa. Vida o pantalla, pantalla o vida.
La Iglesia cat�lica alerta en el documento sobre el �transhumanismo� y el �posthumanismo�. Ambos, dice, �plantean de modo radical la relaci�n entre cuerpo, t�cnica y destino humano�. Todo junto y revuelto. �se es el gran �xito de nuestros due�os. Llevarnos a no distinguir el cuerpo del m�vil, el cerebro del ordenador, la dignidad de los chistes y a confundir la muerte de la guerra con Bob Esponja.




