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La cruda realidad, dentro de America's Next Top Model: regreso al 'reality' más cruel que no puedes dejar de mirar
Sanne Vloet, una exitosa modelo holandesa afincada en Los �ngeles, ha conseguido convertirse, adem�s, en una creadora de contenido muy seguida en redes. Vloet, que ha trabajado tanto para Chanel como para Victoria’s Secret, vende un estilo de vida soleado, aspiracional y dulce, con paradas intermedias en todos los t�picos que se te puedan ocurrir: yoga, perretes, Miu Miu, maquillaje, viajes, salud mental o t� matcha. La modelo monetiza casi todo lo que muestra en sus redes. Ese �casi� imagino que incluye sus cuitas de fertilidad. De eso espero que Sanne no saque pasta.
En una de sus �ltimas publicaciones en YouTube, relata sus abortos espont�neos. Un dram�n. Mientras, ya recuperada, habla a c�mara, Vloet recupera v�deos grabados en la habitaci�n de la cl�nica a la que acudi� alarmada por unos sangrados preocupantes. Es un contenido triste, pero tambi�n morboso. Para tacharlo de exhibicionista tendr�a que calificarme a m� mismo de voyeur. Procedo a hacerlo. Es lo que hay.
Algo similar ocurre con La cruda realidad: dentro de America’s Next Top Model, la curiosa miniserie documental que estren� Netflix hace unas semanas. Se trata de una reflexi�n sobre el popular reality-concurso de la televisi�n estadounidense, m�s de 20 a�os despu�s de su llegada a la peque�a pantalla. La cruda realidad tambi�n es otra cosa: la contextualizaci�n de uno de los memes m�s famosos de la Historia: la bronca que Tyra Banks, creadora y presentadora del programa, le ech� a Tiffany Richardson, una de sus concursantes. La ira de Banks contra Richardson en la cuarta temporada del programa ha sido reproducida, imitada, versionada, parodiada y ficcionada miles de veces. Para hablar de ella, La cruda realidad: dentro de America’s Next Top Model la vuelve a emitir, por supuesto.
Como vuelve a emitir las im�genes que, en su momento, hundieron la vida de otra de sus participantes. Captada por las c�maras enroll�ndose, probablemente muy borracha, con un personaje epis�dico del reality, aquella otra chica tambi�n alcanz� la categor�a de meme cuando no sab�amos todav�a lo que era un meme. Ella s� aparece en la serie de Netflix. El metraje problem�tico (quiz� delictivo) es tambi�n parte de La cruda realidad. Vemos a la chica llorar entonces y vemos llorar ahora a la mujer en la que se ha convertido. Y vemos, despu�s, a una de las productoras del formato afirmar que nunca se plantearon no emitir aquello. Porque era buena televisi�n.
Igual que para Joan Didion, en 1967, era buen periodismo escribir sobre una ni�a de cinco a�os a la que su madre hippie hab�a dado �cido y peyote. A m� mismo y ahora mismo me pone de mal cuerpo leer eso. Y sin embargo, qu� ganas de releer Arrastrarse hacia Bel�n, el ensayo al que pertenece ese s�rdido relato.
La cruda realidad: dentro de America’s Next Top ModeAmerica’s Next Top Model hace algo parecido. La serie se escandaliza sobre las mismas cosas que no puede dejar de mirar. A veces, sus responsables se hacen eso, responsables. Porque muchas de las barbaridades que ocurrieron en America’s Next Top Model no se juzgaron como eso, barbaridades, en su momento. El consumo compulsivo de contenidos en los tiempos del confinamiento por el Covid sac� de la oscuridad las veintitantas ediciones del programa, que fueron analizadas y despedazadas hasta el paroxismo. �Justicia o linchamiento? Descontextualizado, America’s Next Top Model es delirante. Descontextualizados, muchos de nosotros somos simples voyeurs. Y contextualizados, tambi�n.




