Internacional
Eva Andersson-Dubin: la miss Suecia ginecóloga que siempre fue leal a Epstein
En los c�rculos de riqueza y poder del distinguido Upper East Side de Nueva York, Eva Andersson-Dubin fue durante d�cadas sin�nimo de �xito, d�lares y filantrop�a comme il faut. Miss Suecia 1980, antigua modelo de muy alta de gama, m�dica licenciada en UCLA, fundadora de un centro para el tratamiento integral del c�ncer de mama y esposa del multimillonario Glenn Dubin, se mov�a en su h�bitat natural, que eran por supuesto las capas m�s altas de la sociedad, con la agilidad sin aparente esfuerzo de los elegidos.
Tras la impecable y reluciente carrocer�a, sin embargo, se escond�a una de las relaciones m�s enigm�ticas del c�rculo �ntimo de Jeffrey Epstein: una amistad que sobrevivi� a condenas y esc�ndalos, y que s�lo acab� con el suicidio del financiero y pederasta en agosto de 2019 en una celda del Metropolitan Correctional Center neoyorquino, la s�rdida prisi�n de 12 pisos situada en pleno Lower Manhattan.
La turbia conexi�n de los Dubin con Epstein, que incluye una desasosegante fascinaci�n del financiero con su ahijada Celina, hija mayor de la pareja, ha vuelto a despertar la atenci�n de la opini�n p�blica con la reciente desclasificaci�n de documentos por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Eva, de 64 a�os, conoci� a Epstein en 1981, en el fulgurante despegue de su carrera como modelo. Estuvieron juntos casi una d�cada y mantuvieron luego una amistad inusualmente estrecha. Tras la boda en 1994 con Glenn (entre cuyas antiguas novias se cuenta Bianca Jagger), Epstein, que fue quien los present�, se integr� tanto en la familia que Celina y sus hermanos (una chica y un chico) le llamaban T�o Jeff. Una lealtad que no flaque� ni siquiera tras la condena del financiero en 2008 por delitos sexuales con una menor. De hecho, Eva lleg� a escribir al oficial de libertad condicional de Epstein afirmando que “como madre de tres hijos peque�os”, se sent�a “100% c�moda con que Jeffrey estuviese cerca de ellos”.
Aparte de la extra�a complicidad con Celina, que con 15 a�os ped�a consejo a T�o Jeff para comprarse “camisetas sexis”, el aspecto m�s oscuro de esta relaci�n surge de los testimonios de Virginia Giuffre, la m�s conocida de las denunciantes de Epstein, aquella que aparec�a en la famosa foto con Andr�s Mountbatten-Windsor. Giuffre, que se suicid� en 2025, aleg� que Epstein y su principal colaboradora, Ghislaine Maxwell, la “prestaron” a varios de sus poderosos amigos para mantener encuentros sexuales, mencionando espec�ficamente a Glenn Dubin, quien niega las acusaciones.
Eva Dubin, Glenn Dubin y su hija Celina en 2017, durante una exposici�n en Nueva York
Eva se vio salpicada por su constante presencia en el entorno del financiero y porque fue testigo de la defensa en el juicio de Ghislaine, condenada en 2022 a 20 a�os de c�rcel. Durante el proceso asegur� que, en d�cadas de amistad, nunca vio a “ni�as que pareciesen menores de edad” ni “nada inapropiado” en las residencias del multimillonario, donde los Dubin era invitados m�s que habituales. Seg�n los documentos desclasificados, viajaban a menudo en el avi�n privado de Epstein, bautizado por los medios estadounidenses como el Lolita Express, y visitaban con frecuencia Little Saint James, su isla privada en el Caribe.
Glenn Dubin y Bianca Jagger
La relaci�n con el matrimonio no fue solo social, sino tambi�n financiera. Epstein fue clave en la captaci�n de inversores para los fondos de cobertura que hicieron la fortuna de Glenn y ayud� a consolidar su relaci�n con el banco JPMorgan. T�o Jeff recibi� una comisi�n de 15 millones de d�lares de JPMorgan por haber facilitado la compra de Highbridge Capital, la empresa de Dubin, por parte del banco en 2004. Una operaci�n de 1.300 millones de d�lares. Esta mezcla de intereses econ�micos y lealtad personal es lo que permiti� que Epstein mantuviera su aura de respetabilidad durante a�os, utilizando a figuras como los Dubin para validar su status mientras daba rienda suelta a sus fantas�as de depredador sexual.
Aunque con su prestigio irremediablemente tocado, los Dubin han logrado mantenerse a flote. Hoy afirman sentirse “horrorizados y profundamente traicionados” por Epstein, cuyas “repugnantes acciones” dicen haber desconocido por completo. A diferencia de otros personajes de su entorno, el caso no les ha supuesto una p�rdida masiva de su fortuna, que permanece casi intacta. Seg�n estimaciones de medios como Forbes, su patrimonio neto ronda los 2.000 millones de d�lares y las inversiones a trav�s de su firma familiar, Dubin & Co, siguen activas en sectores como materias primas y tecnolog�a. Eso s�, la �lite del Upper East Side ya nunca les ver� con los mismos ojos.





