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El deporte que ayuda a mujeres que han sufrido violencia de género
Llegan, entrenan durante 47 minutos y se marchan. Nadie en el club sabe quiénes son. No hay presentaciones ni explicaciones. Solo el ritmo de la música, la concentración y el impacto del golpe contra el saco. En esa normalidad cuidadosamente preservada reside la esencia de ‘Own Your Strength’, el programa impulsado por la Fundación Hit4Change y la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres (CIMTM), que desde febrero de 2024 ofrece acceso gratuito y completamente anónimo a clases regulares de fitboxing a víctimas de violencia de género en distintos puntos de España.
Cada uno de los más de 270 centros Brooklyn Fitboxing en nueve países destina mensualmente el 1% de su facturación, por lo que son los más de 70.000 usuarios de la cadena quienes apoyan este proyecto mediante su actividad habitual en los gimnasios. Dos de estos centros están en Mallorca: uno en la zona de s’Escorxador y otro en el centro de la ciudad, en la misma calle donde está la Delegación de Hacienda.
De esta manera, la fundación asume el coste de la cuota de forma discreta y el equipo del centro no recibe información sobre quién participa en la iniciativa. Las mujeres entrenan junto al resto de socios en la sesión estándar, sin dinámicas diferenciadas ni espacios segregados.
Gracias a este programa, las 33 participantes del piloto han podido recuperar algo que creían perdido: el hábito de dedicarse tiempo a sí mismas, valorando la experiencia con un promedio de 4,6 sobre 5 y destacando la liberación de tensiones acumuladas, la mejora sostenida del estado de ánimo y la recuperación de una rutina que aporta estructura y estabilidad a un proceso vital complejo.
“Por el tiempo que llevamos golpeando el saco, los pensamientos de fuera no existen. Es la única hora del día en que eso ocurre”, comparte una de las participantes anónima. “El golpe al saco no es agresión: es liberación. La música, el ritmo, el cansancio físico… al terminar la clase, hay algo que se ha ido”, asegura otra de ellas.
Por qué el fitboxing y no otro deporte
La elección del fitboxing como herramienta no fue casual. El programa se sustenta en una base científica sólida: una revisión sistemática publicada en 2023 en el Journal of Lifestyle Medicine (Bozdarov et al., 2023) analizó 16 estudios sobre el uso del boxeo sin contacto como intervención en salud mental y concluyó que esta disciplina reduce de manera significativa los síntomas de ansiedad, depresión y estrés postraumático. Además, los investigadores documentaron mejoras en el estado de ánimo, la autoestima, la confianza y la concentración de quienes practicaban este tipo de entrenamiento.
Tres de los estudios revisados se centraron específicamente en supervivientes de violencia o trauma. Los hallazgos fueron especialmente relevantes: la concentración que exige el golpeo al saco interrumpe el ciclo de rumiación mental, algo que los participantes describieron como un “escapismo” que otros tipos de ejercicio difícilmente generan. El golpeo al saco proporciona una liberación catártica de la ira y de la carga emocional acumulada, un efecto particularmente significativo para quienes han atravesado situaciones traumáticas.
“El deporte ayuda a cualquier persona, pero cuando hay un trauma o una crisis detrás, es fundamental. Mejora el estado de ánimo y, en concreto el fitboxing, tiene algo que aumenta ese beneficio pues mediante el golpeo al saco alcanzas una descarga emocional que te permite sacar la tensión acumulada de una forma saludable” asegura Irina Núñez de Arenas, psicóloga de la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres.



