Internacional
Oleada de robos en "la boca del lobo" de Alcorcón: "Son rateros, drogodependientes… Como saben que no les pasa nada, atracan a cara descubierta"
Dos bombillas. �sa ha sido la diferencia entre “pasar miedo” y que los vecinos de la plaza de la Toja, en Alcorc�n, puedan respirar algo m�s tranquilos. Esta calle sin salida, para desgracia de sus comerciantes, tiene cuatro farolas… y, hasta ayer, dos estaban fundidas. Algo que convert�a este callej�n en “la boca del lobo”. “La penumbra, ya sabes, incita al robo”, desliza Jos�, responsable de una inmobiliaria en esta v�a. En las �ltimas semanas, sus inmediaciones han protagonizado “ocho o nueve” atracos con violencia a establecimientos: una farmacia, una droguer�a, varios restaurantes…
Lo peor, dicen los afectados, es que la Polic�a conoce bien a los malhechores. Incluso les han llegado a identificar y a detener. Pero “la justicia les acaba soltando al d�a siguiente”, lo que dificulta mucho las labores en materia de seguridad.
Estos delincuentes son un grupo de okupas drogodependientes. Rateros a peque�a escala que “buscan el dinero suficiente para comer algo y comprar droga, y as� hasta el d�a siguiente”. Y agregan: “Como saben que no les pasa nada, lo hacen a cara descubierta…”. La falta de luz hizo que encontraran en la plaza de la Toja, tambi�n conocida como la calle cortada, un patio de recreo donde llevar a cabo sus fechor�as.
As� qued� la puerta de la farmacia de Cecilia tras el robo.
Ayer, “por fin”, las cuatro farolas volvieron a alumbrar despu�s de que el Ayuntamiento remplazara el alumbrado fundido. Escuchaba as�, despu�s de semanas de incertidumbre y temores, las reclamaciones de vecinos y comerciantes que ped�an “sentido com�n”. No entend�an cu�nto pod�a suponer cambiar dos bombillas, en dinero y tiempo. Seg�n cuentan a este diario, el Consistorio va a implantar un proyecto de renovaci�n integral de las farolas que pasar�n a utilizar tecnolog�a LED, y estaban esperando a poner este proyecto en marcha.
Con este panorama tan oscuro, algunos empresarios como Jos� optaron por colocar focos en sus locales. El lleg� a desplegar cuatro que alumbraban gran parte de la calle, para beneficiar tambi�n al resto de comercios que no se lo pod�an permitir. De ocho de la noche a ocho de la ma�ana. Un gasto que iba a asumir de su bolsillo, pero que le permit�a dormir m�s tranquilo. “Es una medida disuasoria, aunque ahora con las farolas ya en funcionamiento no har� falta”.
Quien tambi�n ha padecido esta situaci�n es Cecilia, quien regenta una farmacia en esta calle cortada. Durante la madrugada del pasado 13 de febrero sufri� un violento atraco. Le entraron en su establecimiento reventando la puerta autom�tica para robarle 200 euros, solo en monedas, de las cajas registradoras. Eso s�, los costes del destrozo ascendieron a m�s de 2.000.
A Cecilia, reconoce, le da miedo que pueda entrar alguno de estos malhechores “con el mono” y se pongan “un poco agresivo”. “Son incontrolables cuando est�n as�. Nos consta que han robado a personas mayores por la calle… Esta gente, impredecible, es peligrosa“, afirma la farmac�utica, a quien ya le han terminado de reparar su puerta principal y conf�a en que el barrio regrese pronto a la tranquilidad que siempre ha ostentado.
“Resulta dif�cil entender que el Ayuntamiento destine 40.000 euros a una c�tedra sobre urbanismo con perspectiva de g�nero mientras no es capaz de garantizar algo tan b�sico como el funcionamiento del alumbrado p�blico y la seguridad de sus vecinos. Esa preocupaci�n no se combate con discursos ni con fotos, sino con gesti�n eficaz y empat�a”, resaltan desde el PP de Alcorc�n.





