Deportes
Luis Astolfi reaparece en Cádiz tras días de inquietud por su salud y recibe el Premio Andalucía de los Deportes
El Gran Teatro Falla de Cádiz se convirtió este miércoles 4 de marzo en el gran escenario del deporte andaluz con la celebración de la gala de los Premios Andalucía de los Deportes 2025, que este año cumplen su 40º aniversario. Entre los homenajeados destacó el jinete Luis Astolfi, que recibió una mención especial por su extensa trayectoria en el mundo ecuestre. El sevillano, cuatro veces olímpico y referente indiscutible de la hípica española, subió al escenario con una amplia sonrisa para agradecer un reconocimiento que llega en un momento especialmente significativo de su vida profesional y personal.
La gala, presentada por los periodistas de Canal Sur TV Fernando Pérez y Silvia Sanz, reunió a autoridades como el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz; la consejera de Cultura y Deporte, Patricia del Pozo; y el alcalde de Cádiz, Bruno García. La música y el folclore andaluz acompañaron una ceremonia en la que también fueron premiados deportistas como José Antonio Rueda, campeón del mundo de Moto3 en 2025, y María Pérez —quien recibió su tercer Premio Andalucía de los Deportes consecutivo gracias a sus dos títulos mundiales en las pruebas de 20 y 35 kilómetros marcha—, así como instituciones y equipos destacados del último año.
Un premio que coincide con la atención mediática sobre su salud
El homenaje a Astolfi se produce días después de que se publicara que el jinete, de 66 años, habría recibido un diagnóstico relacionado con la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una información que generó preocupación en el ámbito deportivo y social. El periódico digital hispalense El Pespunte difundió el pasado fin de semana que le habían diagnosticado esta enfermedad neurodegenerativa, que afecta progresivamente a las neuronas motoras.
¡HOLA! se puso en contacto con Astolfi, que se encuentra en Wellington (Florida), donde acompaña a su sobrino Pablo Astolfi en una competición. En conversación telefónica, el jinete aclaró su situación y restó dramatismo a las informaciones difundidas. “Gracias a Dios, me encuentro bien. Me lo noto un poco en el habla y un brazo un poquito peor”, explicó, en referencia a las secuelas de un accidente previo que ya le impedía competir. Astolfi insistió en que su estado no es tan alarmante como se ha sugerido: “Todo lo exageran. Me dijo uno que me veía afectada el habla y le dije que sí. Y ya, con eso, llaman la atención”.
Pero, según él mismo confirma, se encuentra muy bien y explica que “lo que tengo afectado es la segunda motoneurona, pero no tengo ELA, al menos por ahora”, señala refiriéndose a que todavía no tiene síntomas. Insiste que se encuentra muy bien y subraya que “ando, viajo y trabajo, y me gusta todo, y lo disfruto”.
Una vida ligada a los caballos que continúa con normalidad
Astolfi, cuya carrera deportiva ha sido fundamental para el desarrollo de la hípica en España, continúa plenamente vinculado al deporte. Sigue montando a caballo, entrena a jóvenes jinetes y acompaña a su sobrino en sus compromisos deportivos porque, como declaró a ¡HOLA! en noviembre, “si no estoy involucrado con los caballos, no tengo vida”. Su entorno confirma que su rutina no ha cambiado y que piensa seguir activo. De hecho, el hombre que compitió en cuatro Juegos Olímpicos aseguró al medio hispalense que “mientras pueda, voy a seguir montando y trabajando”.
Según publicó Vanitatis, la infanta Elena fue una de las primeras personas en conocer su situación médica. Ambos mantienen una amistad de décadas y han compartido numerosos momentos en los circuitos hípicos, un vínculo que continúa intacto. Su última aparición pública juntos tuvo lugar el pasado noviembre en Sevilla, durante un homenaje que el Ayuntamiento de la ciudad y el Real Club Pineda dedicaron al jinete. Fue precisamente en ese club donde Astolfi descubrió su pasión por los caballos con tan solo once años. La infanta, muy cercana a él desde los años 80, ha contado con su asesoramiento y experiencia en cuestiones ecuestres a lo largo del tiempo.
Durante la gala en Cádiz, el público dedicó a Astolfi uno de los aplausos más largos de la noche, un gesto que reflejó el respeto y el cariño que despierta entre deportistas, instituciones y aficionados.
Su nombre se sumó al de otros homenajeados como Carolina Navarro, José Luis Criado o la Federación Andaluza de Bolos, reconocidos también por su aportación al deporte andaluz. La marchadora María Pérez, encargada de intervenir en nombre de todos los premiados, destacó valores como “el respeto al rival, la lealtad, la humildad en la victoria y la entereza en la derrota”, principios que han marcado la carrera de Astolfi y que explican la emoción que acompañó su reconocimiento.

















