Internacional
Oyarzabal, de penalti, lleva a la Real Sociedad a la final de la Copa del Rey
Ten�a una espina clavada Mikel Oyarzabal. La Copa del Rey que, con un penalti al Athletic, le dio a la Real Sociedad en 2021, la levant� delante de una grada vac�a por el Covid. Quer�a el capit�n brindar a su afici�n la posibilidad de empujarles a ser campeones, de nuevo, ante el Atl�tico, como en 1987. Y lo logr�, de nuevo, con un penalti que hizo imposible la remontada de un Athletic que la persigui� con m�s fe que acierto.[Narraci�n y estad�sticas: 1-0]
La Real no quer�a agarrarse a su renta, consciente de que este Athletic lleg� a Anoeta m�s armado que hace tres semanas. Se lo record� Berenguer cuando cruz� en exceso un testarazo en el primer minuto de un duelo que los rojiblancos trataron de acelerar desde el inicio, como si en el caos pudieran reinar. Sin embargo, la efervescencia de las carreras de I�aki Williams les dur� lo que tardaron en aparecer Guedes y Barrenetxea para, a calambrazos, instalar a los donostiarras en el �rea de Padilla. Ten�an el control del juego y las ocasiones iban apareciendo.
De hecho, una mano magistral del guardameta desviando un saque de falta lateral que Carlos Soler hab�a enroscado mantuvo el empate a cero en el marcador. La Real amenazaba hasta con las cabalgadas de Sergio G�mez, capaz de servir un centro raso al coraz�n del �rea que Aramburu no pudo cazar. La ocasi�n m�s clara lleg� pasada la media hora de juego, cuando Oyarzabal, empe�ado en enloquecer a los centrales rojiblancos con su movilidad, recuper� una pelota en el centro del campo y lanz� a Guedes a la carrera por el carril diestro para que pusiera un centro perfecto al punto de penalti que, inexplicablemente, Carlos Soler no pudo rematar.
El susto espabil� al Athletic, que creci� sin poner en demasiados apuros al enmascarado Marrero, con problemas en un p�mulo, pero a quien Matarazzo no quiso negarle la titularidad. Prob� Berenguer con un remate blandito y Sancet con una volea mordida que no cre� problemas. Faltaba contundencia, pero al descanso llegaron con vida porque Guedes, otra vez plantado ante Padilla, se resbal� y no pudo armar la pierna evitando que Yuri atajara el disparo. Nadie pod�a estar tranquilo en Anoeta porque el billete para la final de La Cartuja a�n no ten�a un nombre escrito.
El duelo ten�a emoci�n por lo que hab�a en juego, porque el f�tbol era impreciso y las ocasiones escasas. El Athletic volvi� del vestuario dispuesto a estirarse buscando el gol que necesitaba para igualar la eliminatoria. Dos recortes de I�aki Williams ante Sergio G�mez fueron el primer aviso que Anoeta entendi�: su equipo ten�a que despertar y responder al dominio que empezaban a tener los leones.
Lo ley� Matarazzo, que mand� al campo la intensidad de Yangel Herrera y la electricidad de Pablo Mar�n. Antes, Jon Mart�n envi� por encima del larguero un centro de Turrientes. El dominio que hab�a tenido el Athletic se esfum�, aunque Guruzeta, en una contra, hizo esforzarse a los centrales donostiarras para evitar que se quedara mano a mano con Marrero.
Entre Oyarzabal y Guedes estiraron a la Real, que fue encadenando saques de esquina sin que sus ocasiones acabaran entre los tres palos. Los centros del portugu�s desde la l�nea de fondo no encontraban rematador y de los c�rners tampoco sacaban provecho. A Yangel Herrera tambi�n se le march� su cabezazo por encima del larguero.
Incapaces de romper el cero en el marcador, en el minuto 70 el Athletic empez� a pensar en acelerar o se quedar�a sin tiempo y la Real en sacar el pie que ten�a en la final. Un chut de Berenguer, solo en el �rea, demasiado cruzado, fue otro aldabonazo: las piernas quiz� no daban para atacar y defender. Hab�a que elegir.
Por si ten�an dudas, una carrera de I�aki Williams para acabar forzando un c�rner les record� lo que quedaba por correr. Ya no le quedaba gasolina a Guedes, por eso Matarazzo busc� a �skarsson para volver a amenazar. Antes de que comprobar si los planes iban a salirle bien, la Real se encontr� con un penalti.
El VAR avis� a Soto Grado de un agarr�n de Ruiz de Galarreta a Yangel Herrera en un saque de esquina y Oyarzabal, especialista sin piedad, marc� para llevar a la Real a la final. La casi imposible reacci�n del Athletic la cort� de cuajo Marrero, que salv� a bocajarro un remate de Vesga, y la pudo enterrar �skarsson con un cabezazo que se estrell� en el larguero cuando Anoeta ya celebraba que estar�n en La Cartuja.



