Deportes
El catalán no logra salir de las aulas en Barcelona: el 75% de los jóvenes solo usa el castellano en ocio y deportes
El uso del catalán entre los jóvenes de Barcelona vive realidades paralelas según el entorno en el que se produzcan las conversaciones. Fuera del ámbito lectivo, concretamente en el ocio y el deporte, el 75% de las interacciones se producen en castellano. Esta es una de las cifras que comparte el proyecto “Joves i Català”, una iniciativa del l’Institut d’Estudis Catalans (IEC) financiada por el Ayuntamiento de Barcelona. Tras seguir a unos 700 participantes y un centenar de monitores, entrenadores y talleristas, radiografía el estado de la lengua en los equipamientos juveniles, centros deportivos y clubs.
Vicent Climent, gestor del proyecto, sitúa el punto de inflexión en el momento en el que los alumnos salen de clase. “Cuando ponen un pie fuera del aula, es otro mundo”, señala. Según los datos recopilados, que se han presentado este miércoles en una jornada en el IEC, el uso del catalán es “muy minoritario” en las relaciones horizontales (de joven a joven), de modo que el castellano se mantiene como la lengua predominante en tres de cada cuatro conversaciones. Como ha informado EL PERIÓDICO, el catalán afronta un notable reto demográfico: en 2025 por primera vez los menores de 35 años nacidos en el extranjero llegaron al 50% en la capital y el interés por aprender catalán y hablarlo varía mucho según las trayectorias vitales.
El análisis de Nacho Sorolla, miembro de la Secció Filològica del IEC también participante en el acto, añade que Barcelona no solo se sitúa por debajo de la media catalana en uso social, sino que sufre un desgaste generacional. En su observación cualitativa, destaca que hoy un joven que habla en castellano pasa más desapercibido en un grupo, mientras que uno catalanoparlante llama más la atención de sus compañeros.
Lengua “natural” o “marcada”
La interpretación Climent apunta a una diferencia en la percepción de ambos idiomas. Para gran parte de la juventud barcelonesa, el castellano funciona como la lengua “natural”, aquella que se utiliza inconscientemente. Por el contrario, el estudio identifica que el catalán suele ser percibido como un lenguaje “connotado”, a menudo vinculado a lo académico o institucional.

Vicent Climent, coordinador del proyecto ‘Joves i català’ del IEC / Cedida
“Muchos monitores nos dicen que a los jóvenes el catalán ‘no les interesa’, pero el catalán no es un objeto, es una lengua vehicular”, destaca Climent. Esta dinámica evidencia, a su juicio, que ha dejado de ser la lengua de referencia en el ámbito social y que el castellano se ha consolidado como la opción para el entretenimiento juvenil.
La figura clave del monitor
El estudio también destaca una dinámica de “verticalidad” entre adultos y jóvenes. El uso del catalán se incrementa hasta la franja del 30 al 40% cuando un instructor se dirige al grupo en esta lengua. “Cuando el monitor habla catalán, la lengua se activa un poco más entre el colectivo”, observa Climent. Sin embargo, el responsable del proyecto lamenta la ausencia de políticas lingüísticas explícitas en los equipamientos juveniles y deportivos municipales. Sobre el terreno de juego, la lengua de uso depende de la elección individual de cada profesional, lo que conlleva que, ante la falta de una directriz clara, la inercia social favorezca al uso mayoritario del castellano.
Palancas para revertir el retroceso
Para revertir la actual inercia lingüística, entidades como Òmnium Cultural apuestan por el liderazgo de los entrenadores en la campaña L’esport treu la llengua, enfocándose en la repercusión del técnico como referente directo para el grupo. Según Ignasi Buyreu, responsable de ESIDE (Escola Superior d’Innovació de l’Esport) y de la UFEC, el papel del monitor es clave para romper la tendencia al castellano, ya que “allí donde el entrenador o entrenadora mantiene el catalán con naturalidad, el grupo se adapta”
En una línea similar, Marina Masseguer, del Consorci per la Normalització Lingüística, subraya que estos profesionales son clave en la percepción de la lengua, porque “el monitor o monitora tiene el poder de decidir cuál es la lengua no marcada, la habitual en ese entorno”. También han intervenido la Associació Catalana d’Empreses del Lleure, l’Educació i la Cultura (ACELLEC), la Escola Municipal de Segones Oportunitats y el Secretariat d’Entitats de Sants, Hostafrancs i la Bordeta.

Apertura de la jornada ‘L’ús del català entre el jovent de Barcelona On ens trobem?’ en el IEC / Cedida
El proyecto también aborda el terreno digital y terminológico para evitar que el catalán se perciba como una lengua “antigua”. Rut Carandell, directora de Plataforma per la Llengua, apuesta por normalizar el idioma en los videojuegos de masas: “Que las partidas estén retransmitidas en catalán es básico para tener una terminología y después poder jugar con los compañeros en catalán”.
En este aspecto, el Termcat, entidad colaboradora, trabaja en llevar el vocabulario técnico a la calle. El universo de los e-sports y el contenido digital, juzga, favorecería que el catalán se fortaleciera. Climent señala que “el reto es que los ‘casters’ narren las partidas de ‘League of Legends’ (LOL) en catalán y que se normalice el uso de la lengua catalana en el entretenimiento virtual”.
Potencial transformador
En la presentación de ‘Joves i Català’ han participado también Marta Salicrú, comisionada municipal de Uso Social del Catalán, y Francesc Xavier Vila, conseller de Política Lingüística, así como la presidenta del IEC, Teresa Cabré.
La propuesta del proyecto para mejorar el uso del catalán pasa por la coordinación en tres niveles: macro (administraciones), meso (centros y clubes) y micro (monitores y ciudadanía). Climent insiste en el potencial de la lengua como motor de cohesión y oportunidad económica: “Las lenguas son acumulativas y el catalán suma”. Su objetivo a cinco años es que el idioma local se normalice en ámbitos tan diversos como los e-sports o los entrenamientos de equipos base, permitiendo que los jóvenes barceloneses puedan desarrollar su vida plenamente en esta lengua si así lo deciden.
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