Internacional
Manu Sánchez lleva al límite a Jordi Évole: "¡Cállate, coño, cállate; te lo ruego!"
“Yo me r�o mejor con el jo, jo, jo, jo… y el ja, ja, ja, ja, ja, tambi�n”, dice la canci�n del buen re�r de Mary Poppins. Y con ella tendr�a que haber arrancado el programa de Lo de �vole con Manu S�nchez. Si no lo has visto, p�ntelo, que a ti tambi�n le va a provocar ataques de cataplexia y algo m�s, porque no todo lo que ocurri� anoche con Manu S�nchez fue cosa de broma, ni de chiste, ni de risas.
El teatro de La Cartuja abarrotado, la petici�n de Jordi �vole a los presentes de que no grabasen, so pena de recibir un disparo del equipo de Al Rojo Vivo, suena una zarzuela, se hace el silencio y Manu S�nchez entra entre v�tores y aplausos en el escenario. “�Basta, aduladores!”, grit�.
Y con Juanma Moreno Bonilla, Mar�a Jes�s Montero y Diego Ca�amero, ex diputado de Podemos, entre el p�blico, Jordi �vole arranc� una entrevista que iba a ser el primer programa de esta temporada, pero que ha acabado en el medio y siendo una de los mejores, como el de Los Chichos, y la que seguramente m�s pol�mica ha generado y va a generar. Y es que Manu S�nchez, aunque muchos no se lo crean, es una instituci�n cuando cruzas Despe�aperros, y no solo es que sea una instituci�n en Andaluc�a es que ni medio pelo se corta. Tal vez, por lo que �l mismo dijo, en su tierra �l es el rey.
Advirti� Jordi �vole a los presentes que �l con Manu S�nchez se r�e mucho, y ya se sabe lo que le pasa a �vole cuando se r�e: que le dan los ataques de cataplexia y al d�a siguiente hay decenas de titulares con el momento de �vole qued�ndose dormido en directo o en un programa. Con el programa de Manu S�nchez le dio el ataque a todos los presentes y a los que estaban al otro lado del televisor. Es en su humor donde el humorista ha encontrado la mejor forma para todo y para todos. De hecho, como le dijo Jordi �vole, solo �l puede “hacer humor negro” de la muerte, porque �l ha visto el peligro de cerca.
“Has tenido una virtud, que es haber cogido la enfermedad y haberte re�do de ella, con chistes duros y potentes que solo puedes hacer t�”, le dijo Jordi �vole sobre su c�ncer. “El humor es el cristal con el que miro la vida. Ahora ha llegado esta hostia con la mano abierta que es el c�ncer y no he podido deshacerme del humor. Recuerdo situaciones c�micas cuando me sueltan la bomba del c�ncer y voy al hospital con mi mejor amigo, que me dice que me curo seguro, lloramos, pataleamos… Nos montamos en el coche y a los cinco minutos me dice: “Por cierto, �t� sabes otro que se est� muriendo?”. Y yo le mir� y le dije: “�Pero qu� quieres decir con otro?”. Este es el plan. Y el teatro se cay� en aplausos y a �vole le dio el primer ataque de cataplexia. “�C�llate, co�o, c�llate!”, fue lo �nico que pod�a decir �vole. “Esto lo que demuestra es que la narcolepsia es una putada, el c�ncer es otra cosa”. �C�llate, co�o, c�llate! Imposible.
No ser�a la �nica de la noche. A �vole no se le va a olvidar el momento en el que tirado en el sill�n del teatro, en pleno ataque de cataplexia, Manu S�nchez le suelta: “Esta es la foto de Espa�a. Un mont�n de andaluces esperando que un catal�n se despierte para trabajar”.
Sin embargo, como �l mismo reconoci� a Jordi �vole, sus principios en esto del humor no fueron f�ciles. Tard� a�os en llenar teatros y tard� a�os en ser uno de los hijos predilectos de Andaluc�a. Empez� pasito a pasito, suave, suavecito, “de forma gradual”, pero sin cejar en su empe�o de que �l lo que quer�a ser era humorista.
Jordi �vole, durante uno de los ataques de cataplexia con Manu S�nchez.
Y fue con una sencilla pregunta, con la m�s simple probablemente de toda la entrevista, con la que Jordi �vole abri� un mel�n que acab� con la risa para ponerse serios. Porque, ojo, para Manu S�nchez ser alegre no quiere decir no ser serio. “Siempre defiendo mi car�cter de andaluz (…) Creo que Andaluc�a es muy seria. Lo contrario de la alegr�a es la tristeza, no lo serio. Yo soy un payaso muy serio. Creo en la Andaluc�a alegre pero seria”. Alto y claro. Lo “perif�rico”.
Y la pregunta: “�Qu� hac�ais en tu casa cuando eras peque�o que consideraras un lujo?”. El lujo para Manu S�nchez era la nevera de la casa de uno de sus amigos de la infancia, donde “la madre ten�a una balda entera de latas de Coca-Cola“. Por eso, cuando el c�mico se emancip�, su lujo era tener lo mismo, una balda entera de latas de Coca-Cola. Es que no es lo mismo la botella de dos litros, “que ni derecho tiene a estar encima de la mesa”, que las latas.
Tengo una amiga, muy, muy, muy de izquierdas, que siempre me dice esta frase: “�Por qu� la gente se piensa que los que somos de izquierdas tenemos que ir con chaqueta de pana y coderas? Los de izquierdas tambi�n podemos comer gambas e irnos a esquiar a Baqueira Beret“. Y tiene mucha raz�n. Pues lo mismo dijo anoche Manu S�nchez en Lo de �vole y, por supuesto, se ha liado la mundial, incluso antes de que se emitiese anoche el programa.
No, en serio, “mis padres siempre me han inculcado pagar lo que se deba, llenar el frigor�fico y el resto para lo que se quiera”. El lujo para Manu S�nchez, aunque de peque�o no fue consciente, era que “com�amos mucho en la calle los fines de semana”. Por eso, “yo ahora me podr�a permitir ciertos lujos, pero no los hago porque pienso que es el sueldo de mi padre de un mes”.
“Ahora tengo un buen coche, pero me tuvo que convencer mi padre, porque me daba mucho pudor comprarme un coche caro y ahora te voy a hacer una confesi�n: tengo un yate, 43 pies, casi 15 metros de eslora, en Puerto Ban�s, con dos cojones. Y ah� me doy cuenta de que creo en un socialismo de yate y chalet, y lo digo de verdad, lo del socialismo de tierra y pan, como que no”. Se puso serio, muy serio, demasiado serio, tan serio que antes de que se emitieran estas palabras y las que vienen ahora, ya le hab�an ca�do docenas de hostias.
“Esto de que por ser de izquierdas no comamos marisco, �pero por qu� a los de derechas les preocupa tanto nuestro �cido �rico?”. Ahora entiendes lo de las hostias antes de… y las de despu�s de… “Es que yo creo que todos deber�amos poder comer gambas. Es que la derecha se piensa que las gambas son solo de ellos. �Me encanta que nuestros sindicalistas coman gambas!”. �Boom!
“Yo trabajo mucho, pago mucho y con lo que me sobra me compro lo que me da la gana. Y me gustan m�s las gambas que el pur� de patatas”. El razonamiento de Manu S�nchez no es ninguna gilipollez. Ahora mismo, nos peleamos porque “alguien tenga una vivienda digna”; a Manu S�nchez le encantar�a “que tener yate y chalet fuera un derecho universal”. Porque “nos est�n convenciendo de que nuestras metas sean tan cortitas”.
Y volvi� el humor, pero no para todos. “Sabes que hay algo que es mejor que tener un yate, un amigo que tenga un yate”, le dijo Jordi �vole, a�adiendo un “�te imaginas las fotos en OKDiario?”. “No pienses en la foto, piensa en lo que le debe entrar por el cuerpo al de OKDiario viendo la foto, y me merece la pena”. Pon aqu� el emoji de la cara del se�or con la mano en la frente.
“Creo en vencer al sistema desde dentro”, sigui� Manu S�nchez, de nuevo serio, muy serio, demasiado serio. “Cuando digo que idealmente soy de izquierdas, pero que yo lo que voto no me conviene, por eso s� que lo voto con principios. Hay gente que lo pone en duda y piensa que solo se puede votar por intereses, porque lo que acaba saliendo de mi voto no me interesa directamente, pero s� me interesa como sociedad. Cuando digo que el que m�s gana tiene que pagar, que hay servicios p�blicos innegociables, como la sanidad, cada vez que me siento en lugares comiendo marisco, cada vez que me siento en sitios donde no se me esperaba y los conquisto, creo que eso es un triunfo y es reventar el sistema desde dentro”. Al pan, pan y al vino, vino.
Lo que hab�a empezado como uno de los espect�culos de Manu S�nchez acab� adquiriendo un camino en el que quiso mostrar su lado menos gracioso, ese lado que habitualmente los c�micos nunca muestran porque ni con el humor se puede salvar. Habl� de por qu� “soy el �nico rojo” que est� en Canal Sur, con Juanma Moreno Bonilla como presidente del PP; habl� de que cuando estaba Susana D�az no se comi� ni un col�n en la televisi�n; habl� de que no quiere dar el salto a la televisi�n nacional porque donde est� lo tiene todo; habl� de que no le interesa estar en programas donde me han dicho “del Em�rito puedes decir lo que quieras, pero de Felipe VI, ni media” o “de Rajoy, lo que te d� la gana, pero de Soraya S�enz de Santamar�a, ni mu”; y habl� de la primera vez que conoci� a Pedro S�nchez y de la segunda vez en la que prefiri� no recordarle la primera, porque “he visto lo que le hace a sus amigos y mejor que no”.
Se puso m�s serio todav�a cuando �vole le pregunt� por los menas y el significado “de insulto” que ha adquirido la palabra. Lo mejor es leer la respuesta y saque usted la conclusi�n que quiera: “Creo que lo que estorban son los pobres. Lo que estorba son los menas pobres. Cuando el moro viene con el yate y el oro, no importa. Se nos est� olvidando la lucha de clases. Creo que hay que intentar tirar de la manta hacia la lucha de clases. Hay que tomar conciencia de clase y luego ver a qui�nes no les interesa esta lucha de clases. Los pobres estorban en cualquier lado”.
Y lleg� el momento de hablar de su c�ncer. Desde que se lo diagnosticaron, Manu S�nchez se ha transformado en un rostro y en una voz en la que hablar del c�ncer, del suyo, es una espiral de humor, pero no es ning�n chiste, ni tampoco lo es el homenaje que Lo de �vole hizo a los m�dicos, enfermeras y auxiliares de enfermer�a que le han acompa�ado durante estos dos a�os y que estaban presentes en el Cartuja Center.
No eran sanitarios elegidos al azar. “Est� mi m�dico, mi onc�loga, est� Puri, Mari �ngeles, la auxiliar que me ha lavado, y las enfermeras que han hecho este camino m�s f�cil y que me han hecho ser feliz pese a estar en la UCI”. “�Sabes lo que es salir despu�s de dos meses hospitalizado? �Sabes cuando me vest� y nos fuimos? �Sabes por qu� tuvimos que volver? Porque me hab�a dejado la cartera, porque nadie me la hab�a pedido en esos dos meses”.
Manu S�nchez tuvo que hacer p�blico su c�ncer porque iba a dejar de trabajar y decidi� que la mejor manera de afrontarlo era convirti�ndolo en algo sanador, en contarlo con humor.
“He descubierto en todo este proceso que existe el amor verdadero”, dijo, mientras la imagen enfocaba a su mujer, Lorena, entre las butacas. “En las buenas, yo estoy enamorado de mi mujer y mi mujer de m�. Todo nos iba bien. No hab�amos tenido la oportunidad de ver c�mo lo �bamos a hacer en las malas. Cuando yo me he dado asco a m� mismo, me he visto siendo una carga, deforme, abrazado a un v�ter vomitando, en silla de ruedas, d�ndome asco mi propia saliva, en ese momento en el que no eres t�, y tu mujer se mete en la cama contigo y te dice “dame un beso” y te mete la lengua hasta la campanilla…”.
Termin� el que probablemente ha sido el programa m�s intenso y sincero de esta temporada de Lo de �vole con la promesa que ambos hicieron sobre el escenario: “Nos sentaremos dentro de 40 a�os, ya viejitos, y recordaremos estas batallitas”. Y as� acab�, 40 a�os despu�s, y Jordi �vole, sufriendo otro ataque de cataplexia.




