Deportes
Rusia vuelve a desfilar y reabre la herida del deporte
El pasado martes 24 se cumplieron cuatro años de la invasión rusa de Ucrania y el deporte vuelve a convertirse estos días en un campo de batalla diplomático. El desfile con bandera e himno de los deportistas de Rusia y Bielorrusia en la ceremonia inaugural de los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán-Cortina -del 6 al 15 de marzo-, ha transformado la cita italiana en algo más que una competición con medallas, récords e historias de superación.
Mientras que el Comité Olímpico Internacional impuso criterios de neutralidad y obligó a los deportistas rusos y bielorrusos a competir sin símbolos nacionales -e incluso a integrarse en otras federaciones-, como se pudo comprobar en los últimos Juegos Olímpicos de Invierno, el Comité Paralímpico Internacional (CPI) ha optado por restituirles plenamente sus derechos. En Milán permitirá que diez deportistas -seis rusos y cuatro bielorrusos- compitan de pleno derecho, en lo que será un escenario inédito desde los Juegos de Sochi 2014.
La decisión no es nueva. Se tomó el pasado mes de septiembre por la Asamblea General del Comité Paralímpico Internacional, como comunicó su presidente, Andrew Parsons. En una primera votación rechazó una suspensión total de Rusia por 111 votos frente a 55, con 11 abstenciones; para posteriormente descartar también una suspensión parcial por 91 votos frente a 77, con ocho abstenciones. El resultado -que ha tenido más trascendencia ante la inmediatez de los Juegos- ha generado incomodidad en distintos ámbitos políticos del Viejo Continente.
La decisión se tomó el pasado mes de septiembre por la Asamblea General del Comité Paralímpico Internacional
El comisario europeo de Cultura y Deporte, Glenn Micallef, fue el primero en poner el grito en el cielo ante esta decisión y anunció que no asistirá a la ceremonia inaugural del próximo viernes al considerar «inaceptable» esta decisión «mientras continúe la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania». «No puedo apoyar la restitución de símbolos nacionales, banderas, himnos y uniformes, que son inseparables de ese conflicto», escribió en una carta dirigida a sus colegas.
Ucrania, indignada
La Comisión Europea matizó posteriormente que no se trata de un boicot institucional, sino de una decisión personal del comisario. Así lo explicó su portavoz, Anna-Kaisa Itkonen, quien definió la ausencia de Micallef como «un gesto simbólico», mientras animó a que «la gente los vea». Por ahora, ningún otro miembro del Colegio de Comisarios ha confirmado su asistencia a Milán.
¿Y qué opinan en Kiev? La reacción ha sido de abierta indignación. El gobierno considera que esta decisión contradice el régimen de sanciones deportivas adoptado tras la invasión de 2022. Varios países se han alineado con Ucrania y han expresado su rechazo, entre ellos, el ministro de Exteriores lituano, el viceprimer ministro italiano y responsables políticos de Polonia, Letonia, Estonia y Reino Unido.
La bandera de los Juegos Pralímpicos.
Afp
Mientras, el ministro de Juventud y Deportes, Matví Bidni, agradeció el respaldo y confirmó que los dirigentes ucranianos no acudirán a Milán. El mensaje compartido es claro: el deporte no puede abstraerse de la guerra.
Un precedente que trasciende Milán
Desde el Kremlin, en cambio, el discurso es diametralmente opuesto. El portavoz presidencial, Dmitri Peskov, defendió la participación plena de sus deportistas. «Consideramos que todos los deportistas, olímpicos y paralímpicos, deben tener derecho a participar libremente en competiciones internacionales con la bandera de sus países», afirmó recientemente en rueda de prensa. «Se trata de una competición deportiva, no política», añadió.
La decisión del CPI podría sentar un precedente e influir en otras federaciones internacionales a medida que se aproximen grandes eventos depotivos. Por ahora, Rusia ha confirmado la presencia del triple medallista de oro en esquí alpino Alexey Bugaev; de la bicampeona mundial Varvara Voronchikhina; de Ivan Golubkov y Anastasia Bagiyan en esquí de fondo; y de Dmitry Fadeev y Philipp Shebbo Monzer en parasnowboard. Bielorrusia, por su parte, acudirá con todos sus representantes en esquí de fondo paralímpico: Valentina Birilo, Lidiya Loban, Darya Fedkovich y Roman Sviridenko.




