Internacional
La Arribada se da a conocer por el mundo
Artesanos de oficios milenarios, artistas, vecinos y visitantes se dan cita en la villa marinera
28 feb 2026 . Actualizado a las 19:14 h.
Baiona vuelve a ser, durante todo este fin de semana, el puerto donde cambi� la historia. Las calles de la villa se transforman en un escenario vivo de finales del siglo XV para celebrar la llegada de la carabela La Pinta con la noticia del descubrimiento del Nuevo Mundo. Los ca�ones de la fortaleza anunciaron la apertura del mercado medieval a las diez de la ma�ana y miles de personas se apoderaron de todos los rincones del municipio en la 30� edici�n de la fiesta de la Arribada. Brilla el sol y atr�s quedan los temporales. Es lo mismo que debieron pensar el navegante Mart�n Alonso Pinz�n y su tripulaci�n aquel 1 de marzo de 1493.
Mercaderes y artesanos, pasacalles, marionetas, combates de esgrima… Los espect�culos se suceden a lo largo de la jornada en este hervidero de inter�s tur�stico internacional. A las 12.00 horas, la plaza del Ayuntamiento acogi� la tradicional recepci�n de autoridades e invitados, que marcharon en comitiva acompa�ados de la banda de m�sica de Baiona. El alcalde, Jes�s V�zquez Almui�a, presidi� la conmemoraci�n del 533 aniversario de acontecimiento, con la ofrenda de coronas y la interpretaci�n de los himnos.
Despu�s, parte de la fiesta se traslad� a la playa de A Ribeira, donde el Club Meigarco, de Redondela, realiz� una demostraci�n de tiro con arco ante cientos de asistentes acomodados en gradas. Jos� Manuel Bargiela llev� la batuta en esta actividad. Se atavi� de Capit�n Jack Sparrow porque, explica, �para romper con la monoton�a� y atraer a p�blico m�s joven en la ilustraci�n de esta iniciativa que, asegura, cada vez gana m�s adeptos en Galicia.
Jes�s V�zquez Almui�a y Alfonso Rueda en la presentaci�n de la Arribada. XUNTA DE GALICIA
La alameda de la Carabela a Pinta se convirti� en una pasarela de oficios tradicionales y artesanales, como el que practica Xabi Garrido, de Santa Mar�a de Oia. Es cantero y durante este fin de semana talla piedra en directo ense�ando al p�blico los entresijos de una profesi�n que en Galicia ya se practicaba en la Edad Media. Adem�s, en Baiona exhibe otras piezas que prepara a partir de objetos que recoge del mar. �Llevo 17 a�os viniendo a la Arribada. �Esto no me lo pierdo�, explica agradecido y sin soltar sus herramientas.
Muy cerca, Suso Serrinchin, de Praia Am�rica, vende bolsas que �l mismo teje a mano a partir de redes de pesca usadas. Tiene modelos de diferentes colores, y tama�os, entre ellas una espec�fica para portar la barra del pan. El modelo Pedra Negra, por ejemplo, lo ha elaborado minuciosamente a partir de un aparejo que portaba un oceanogr�fico para evitar que se cuele el pescado.
Al mediod�a, con un sol que alumbraba todo el municipio mi�orano, miles de personas desembarcaron en Baiona para comer con la familia, amigos o vecinos y disfrutar de la Arribada. Muchos baioneses animaban el ambiente vestidos de �poca y tambi�n lo hac�an algunos visitantes, como un grupo de amigos de Ponferrada en el que ellos aprovecharon sus trajes de templarios para celebrar. Son un reflejo del reconocimiento que est� ganando la fiesta en el resto de Espa�a o incluso en otros pa�ses. Antonio Di Mondi, por ejemplo, ha llegado desde Italia porque se dedica a trabajar en el mercado medieval y este fin de semana recorre la villa marinera con su carro y realizando un espect�culo de marionetas.
200.000 personas
�Abrimos os brazos a todo o que queira vir, aqu� non sobra ningu�n�, dijo esta ma�ana el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, que visit� la fiesta por la ma�ana. Destac� que la cita, que ya acumula treinta ediciones, �� o mellor exemplo de como Galicia sabe coidar a s�a historia e transformala nun motor de proxecci�n exterior�. Y record� que el certamen ya lo visitan cerca de 200.000 personas.
El presidente del Ejecutivo auton�mico conoci� una de las novedades de este a�o, y pudo pasear junto al Gran Elefante, un espect�culo a cargo de la compa��a El Ni�o L�piz. El animal, que recorri� todo el casco urbano sorprendiendo a los viandantes, iba parapetado por ogros y demonios, que le abr�an el paso.



