Deportes
Las madres saltan al campo
Viernes, 27 de febrero 2026, 01:00
Se sienten las pisadas de las botas sobre la hierba artificial del campo donostiarra de Puio, se oyen los constantes gritos y las indicaciones en voz alta de las jugadoras en medio del juego y a la vista queda la perseverante persecución entre cuerpos que se disputan el balón. No es un equipo al uso. Es viernes, hace sol y entrena Blasfemmes, un equipo de rugby femenino formado por mujeres mayores de 35 años.
El proyecto nació en mayo de 2024, impulsado por algunas integrantes a las que les picó el gusanillo gracias a estar en contacto constante con el deporte que practican sus hijos. De ahí decidieron formar ellas un equipo. «Al principio todas éramos madres de jugadores del club del Bera Bera y al final pasábamos ahí muchas tardes en entrenamientos, compartíamos, charlábamos, éramos colegas», comenta Brenda, la capitana del club.
Un día cualquiera decidió tirar una moneda al aire. «Se me ocurrió preguntarles quién se animaba, algunas respuestas eran positivas, otras en cambio negativas, pero finalmente conseguimos empezar a entrenar unas cuantas y nos animamos», añade. Lo que comenzó como una prueba aleatoria se convirtió en algo rutinario y posteriormente en un compromiso que a día de hoy lo mantienen con orgullo y una pasión que va creciendo.
Para ellas, «los valores que transmite el rugby son muchos porque es un deporte muy integrador y donde cualquiera tiene cabida». Es decir, «todo cuerpo o tamaño lo tiene». No obstante, muchos ven el rugby como un deporte solo de contacto. Sin embargo, Brenda resalta que «es un deporte limpio. Todos los conflictos desaparecen en ese tercer tiempo que es para compartir con el otro». Es por ello que en el deporte del balón ovalado encuentran una «dinámica familiar y ese ratito de desconexión, de pasárnoslo bien y de reírnos que otra cosa no nos la da».
La pasión formada en los entrenamientos les llevó a jugar diferentes partidos amistosos y acabaron participando en un torneo estatal en Valladolid que congregaba diferentes equipos de la misma índole que el suyo en una experiencia que califican como «súper positiva». «Pasamos el fin de semana juntas y fue muy bien». Eso sí, los nervios estuvieron presentes. «Era poner a prueba todo lo que habíamos estado practicando, pero fue una experiencia muy enriquecedora», añade Brenda.
Ahora encaran su segunda temporada con la misma ilusión que la primera y, además, buscan hacer partícipes de este sentimiento al mayor número de mujeres posible, a las que invitan a «que vengan a probar un entrenamiento sin ningún tipo de compromiso». «Estoy segura que aquellas personas que vengan sentirán el buen rollo que tenemos entre nosotras. Es más, les atrapará», dice convencida.
Cuadrangular en Puio el sábado
Este sábado esperan ansiosas una cita única, donde organizarán en Puio el evento ‘Hakama Rugby Topaketa’. Será un torneo amistoso que reunirá a equipos de las mismas características que el suyo. La cita acogerá a tres equipos más respectivamente: ‘All Quelarre’ de Asturias, ‘Ilegales Vrutales’ de Valladolid y a las ‘Pirolitikas’ de Arrasate.
Este tipo de encuentros entre equipos veteranos conocidos como torneos ‘mater’ se celebran habitualmente varias veces al año en diferentes localidades y son una pieza clave en el crecimiento de este movimiento. Más allá de la competición, permiten tejer red entre mujeres que comparten circunstancias similares, intercambiar experiencias y reforzar el sentimiento de pertenencia a una comunidad que va más allá del terreno de juego.
«Al final no es solo jugar unos partidos. Después siempre hay un tercer tiempo. Compartimos comida, enseñamos la ciudad a las que vienen de fuera y acabamos el día con una cena todas juntas», explican. En esta ocasión, además de los encuentros deportivos, la organizacón ha preparado una jornada completa que culminará con una celebración final.
Todas ellas disfrutan y admiten que este es uno de sus momentos favoritos de la semana, ese momento que esperan durante todo el día para juntarse con sus amigas y, por fin, hacer lo que más les gusta, porque el deporte además de ejercicio físico es un espacio de congregación en el que compartir risas e instantes de felicidad impensables en otros ámbitos de la vida con los amigos.
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