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El ajedrez moderno nació en Valencia: el poema del siglo XV que inventó la dama y el misterio de un manuscrito perdido
Bobby Fischer, uno de los mejores ajedrecistas de todos los tiempos, sol�a decir que el ajedrez es simplemente la vida. Tachado a menudo de loco pese a su genialidad, el Gran Maestro estadounidense ten�a claro que toda acci�n tiene consecuencias en el tablero y en la vida. Que toda jugada condiciona el futuro del juego, al igual que toda decisi�n vital determina nuestro futuro destino. Nunca puede haber marcha atr�s, todo movimiento es irreversible. Tambi�n en la historia del ajedrez.
Fue un poema valenciano, escrito en 1475, el que cambi� para siempre las reglas del juego. Fueron 64 estrofas -la misma cifra, por cierto, que las casillas en que se divide el tablero- las que alteraron el ritmo pausado con el que se hab�a desarrollado el ajedrez durante siglos. Scachs d’amor (Ajedrez de amor), que as� se llam� el poema, es �el texto que inaugura la edad moderna del ajedrez, con la nueva y poderosa dama reinando en el tablero�, seg�n resume Jos� Antonio Garz�n, investigador de la historia del ajedrez.
�El poema fue un texto muy transgresor, ya que revolucionar�a 700 a�os de pr�ctica estable del ajedrez�, subraya, a prop�sito del lanzamiento del documental Valencia, cuna del ajedrez moderno. Impulsado por la Generalitat y la Federaci�n de Ajedrez de la Comunidad Valenciana, el trabajo busca rescatar una historia pr�cticamente desconocida cuando se cumplen 551 a�os de la creaci�n del poema.
Pero este texto no es el �nico que permite sostener el origen valenciano del ajedrez moderno. El “santo grial del ajedrez” es un libro desaparecido que se publicar�a -tambi�n en Valencia– dos d�cadas despu�s. Su paradero sigue siendo un misterio para los investigadores, a pesar de que se considera el primer tratado del ajedrez moderno.
�Todo el mundo sabe que el f�tbol naci� en Inglaterra o que el baloncesto naci� en Estados Unidos, pero no todos saben que el ajedrez moderno naci� en Espa�a y, en concreto, en Valencia�, lamenta Emilio Gonz�lez, presidente de la Federaci�n valenciana. Y eso que �las reglas que inventa el poema apenas han variado en m�s de cinco siglos. Es como si en todo ese tiempo en el f�tbol solo se hubiera modificado un poco el fuera de juego�.
Para Garz�n, la demostraci�n del origen valenciano del ajedrez �ha sido una lucha compleja contra el destino, pues los documentos clave han tardado en aparecer�. El hallazgo de Scachs d’amor no se produce hasta 1905. El manuscrito, redactado en valenciano, se encontr� en el archivo de la Real Capilla del Palau Requesens de Barcelona. Sus autores fueron tres poetas del llamado Siglo de Oro valenciano: Bernat Fenollar, Narc�s Vinyoles y Franc� de Castellv�.
Grabado en el que aparecen los poetas Fenollar y Vinyoles
Valencia viv�a en el siglo XV una �poca de esplendor econ�mico y cultural. Se construy� la Lonja de la Seda, se introdujo la primera imprenta de Espa�a, Joanot Martorell escribi� su Tirant lo Blanch -el libro que Cervantes salva de la quema en el Quijote– e incluso en el Vaticano reinaban los Papas de la familia Borja (Borgia en italiano). Es en este contexto donde los tres poetas valencianos plantean su particular golpe al tablero de juego.
El poema describe una partida de ajedrez que, en la pr�ctica, se ha convertido en la m�s antigua disputada seg�n las reglas modernas. Y ello porque, seg�n puntualiza Garz�n, los propios autores se�alan a lo largo del poema que �nunca se ha visto esa forma de jugar�. �Varias veces reafirman que la nueva propuesta es suya�, insiste. �Nuestro juego quiere engalanarse con un estilo nuevo y sorprendente�, escriben los poetas, que adoptan el rol de tres personajes: Marte, Venus y Mercurio.
El alineamiento de Marte, Venus y Mercurio, visible en Valencia el 30 de junio de 1475, permiti� fijar la fecha del poema.
Este es un dato que, tal y como subraya Garz�n, no hay que pasar por alto porque ha sido clave a la hora de datar el poema. Seg�n describen los poetas, fue la conjunci�n planetaria de Marte, Mercurio y Venus la que motiv� la creaci�n del texto. Y, seg�n pudo demostrar el investigador con ayuda del Instituto de Astrof�sica de Canarias, el 30 de junio de 1475 fue visible desde la propia Valencia ese alineamiento de los planetas que es en realidad una ilusi�n �ptica.
�Y en qu� consisti� la gran novedad de los poetas? En la invenci�n de la dama o reina, que pasa a ser la pieza m�s poderosa sobre el tablero en lo que supone, en palabras de Garz�n, toda una �revoluci�n femenina�. De hecho, para Emilio Gonz�lez, la introducci�n de la nueva pieza fue un antes y un despu�s en la historia del ajedrez, porque �de un juego muy lento se pasa a uno muy r�pido y din�mico�. �Gust� tanto -insiste- que es lo que tenemos en la actualidad�. Una dama desplaz�ndose en todas direcciones, pudiendo llegar de un extremo a otro del tablero siempre y cuando el camino est� despejado.
Reproducci�n de la posici�n final de la partida transcrita en el poema.
Garz�n habla tambi�n del �culto al ideal femenino� que trasluce el texto. �A lo largo del poema se van desarrollando rasgos vinculados a la dama. Hay alusiones a la belleza, la cualidad de gentil…, lo que ha llevado a muchos a ver una referencia a la Virgen Mar�a�. Para sostener esta teor�a est� el dato de la participaci�n de Fenollar, Vinyoles y Castellv� en un certamen mariano en el a�o 1474.
Pero tambi�n se especula con que la nueva dama fuese un homenaje a Isabel la Cat�lica por parte de los tres ajedrecistas. �Acaso no fue ella otra poderosa reina? �Hay estrofas que parecen superponerse a episodios de la vida real, como el momento en que dicen que las reinas no luchan entre s�. Parecen evocar la guerra que enfrent� a Isabel la Cat�lica con Juana la Beltraneja [por el trono de Castilla]�, explica el investigador. En todo caso, Garz�n se inclina por la teor�a de que la pieza de la dama, de tener un referente, se crea para blindar la reforma de las nuevas reglas del juego. �Qui�n iba a atreverse a cuestionar los cambios?
A la �revoluci�n femenina� Garz�n suma otra: la �popular�. �El pe�n, que en el ajedrez �rabe y medieval no ten�a un papel relevante, ahora tambi�n puede aspirar a convertirse en dama�. El origen de la coronaci�n se encuentra as� tambi�n en el poema: cuando un pe�n alcanza la �ltima fila del tablero debe promocionar. Y, siendo la dama la m�s poderosa, suele ser la pieza elegida. �Dos reformas en una�, resume Garz�n, se�alando as� la �actitud tremendamente progresista� de los poetas.
El siguiente �eslab�n� en la historia del ajedrez moderno es la obra que ayud� a difundir y expandir las nuevas reglas: el Llibre dels jochs partits dels scachs en nombre de 100. Se trata de otra obra valenciana, del autor Francesch Vicent, que vio la luz 20 a�os despu�s de los Scachs d’amor, en 1495. Sin embargo, poco m�s se sabe de ella, salvo la certeza de que existi� para recopilar por primera vez un centenar de problemas del ajedrez moderno.
Rafael Solaz, bibli�filo y documentalista valenciano, confiesa que su historia le tiene �atrapado� desde hace m�s de 30 a�os, cuando supo por primera vez de la existencia de la obra por Garz�n: �Comenc� a investigar y todos los datos nos llevaban a la Abad�a de Montserrat, donde ten�an registrada una entrada con el libro. Esto confirmaba que la obra efectivamente existi� y se imprimi�. Es m�s, �quien la registr� estaba viendo el libro porque da cuenta de la fecha, el impresor, el autor y el t�tulo�.
Sin embargo, su b�squeda ha resultado de momento infructuosa. Ambos investigadores lanzaron incluso hace a�os un concurso internacional para tratar de dar con la obra. Pese al inter�s que suscit�, no hubo suerte.
Solaz cree que la Inquisici�n pudo contribuir a su misteriosa desaparici�n. Al fin y al cabo, �un libro considerado de artes liberales como este no estaba bien visto�. Se baraja tambi�n que Francesch Vicent -que fue profesor de ajedrez de Lucrecia Borgia, la hija del Papa Alejandro VI– fuese un jud�o converso y estuviese perseguido. O que el libro se encuadernase con otra obra y est� err�neamente registrado en alguna biblioteca del mundo.
�Se trata del primer tratado de ajedrez moderno, y de ah� la importancia para Valencia de que el libro se encuentre, porque tiene que haber alg�n rastro�, afirma Solaz. �No perdemos la esperanza de encontrarlo�. Ser� entonces cuando pueda cerrarse el c�rculo de la historia del ajedrez.






