Internacional
Reírse de Oliver Laxe
Yo tambi�n ca�, yo tambi�n me re� de Oliver Laxe. La promoci�n de ‘Sirat’ fue tal cat�logo de apariciones chanantes y frases ampulosas de taza que no pude evitarlo. Cuando le� un tuit de ‘El Mundo Today’ que pon�a “‘Soy muy martes que bosteza m�rmol’, dice un Oliver Laxe que ya ha trascendido lo cognoscible”, tras la carcajada, tuve que comprobar tres veces que era una parodia y no le hab�an entrevistado de verdad, como aquel antiguo jefe que todas las semanas nos pasaba, con suma urgencia, alguna noticia de un medio de co�a con el mismo comentario: “Habr�a que mirar esto”. Otro d�a hablaremos de en qu� manos estamos.
Es evidente que Laxe da para chiste porque, adem�s, su forma de ser propicia que le peguen todos. Para cierta izquierda, es un privilegiado que vive fuera de la realidad de su generaci�n y de su industria. Para cierta derecha, un intenso blandito que les permite repetir sus mantras de nueva (vieja) virilidad: “La cultura woke ha acabado con los t�os-t�os. Nos vamos a la mierda. A ver si vuelve la mili”. Ambos casos ocultan, a duras penas, una obvia envidia de quien es alto, guapo y exitoso, pero lo maravilloso es que se la sopla. No ha cambiado un �pice en estos meses para satisfacer a los primeros o calmar a los segundos. Es m�s, comienzo a sospechar que es �l qui�n se r�e del resto.
Laxe cada d�a es m�s Laxe y lo hace porque puede, porque se ha ganado con su trabajo y su talento el privilegio de ser como le salga de las narices. Todo el rato y sin pedir perd�n. Adem�s, en un caso parecido al de David Ucl�s, es consciente de que, en estos tiempos de consumo r�pido y atenci�n ef�mera, construirse un personaje es fundamental si lo haces bien. Un personaje llamativo sin nada detr�s s�lo es un meme, pero un personaje llamativo con una obra indiscutible (‘Sirat’ es estupenda, ‘O que arde’ es incluso mejor) es un fil�n. �Cu�nto hac�a que un director de cine de autor no se convert�a en rostro reconocible, carne de prime time y �xito de taquilla? Tal vez, viendo a Laxe, Juanma Bajo Ulloa recuerde que el truco para que la gente vea tus pel�culas no es buscar el apoyo de los terraplanistas sino hacer una buena.
Ahora que llegan los Goya, pese a mi admiraci�n por Alauda Ruiz de Az�a y ‘Los domingos’, sue�o con la victoria de Laxe s�lo por escuchar su discurso de agradecimiento. Ojal�, desde sus casi dos metros de t�o bueno, con la melena al viento y vestido de cham�n, remate diciendo: “Soy un martes que bosteza m�rmol”. Despu�s, gui�e un ojo y, quit�ndose una capa del disfraz a cada paso como Kayser S�ze en ‘Sospechosos habituales’, se largue de all�, descojonado, a correrse una buena fiesta mientras las redes arden.




