Internacional
Elena Rose, la cantante venezolana a la que creen novia de Alejandro Sanz: "Estoy viviendo el proceso político de Venezuela con la fe intacta en Dios"
Durante los �ltimos d�as, Alejandro Sanz (57) se ha dejado ver con una rubia que no es su ex novia Candela M�rquez. El cantante ha publicado fotos abrazando a una misteriosa mujer, que tambi�n aparece en su documental Cuando nadie me ve y con la que ha compartido diversas instancias �ntimas. Entre ellas, una cena en su casa. Algo que ha desatado una serie de rumores sobre la identidad de esta persona. “�Ser� su nueva novia?”, “�ser� su nueva ilusi�n?” se preguntan en Twitter. Pero la realidad no podr�a estar m�s alejada de los rumores. Y es que la cantante Elena Rose (30) no es su nueva conquista, sino una de sus mejores amigas y su gran aliada a la hora de componer. Es m�s, han escrito juntos Palmeras en el jard�n y su �ltimo hit Rimowa.
Para saber m�s
“Trabajar con Alejandro es un regalo. Por eso se me ve tan emocionada en el documental. Y cuando componemos juntos siento que entro en un mundo donde soy libre de ser yo misma. Podemos llorar, re�r, gritar, patalear, crear, so�ar, manifestar y visualizar. Y eso es importante, porque dentro del ser es donde se encuentra la verdadera grandeza. Me explico: cuando t� est�s conectada con la mejor versi�n de ti, esa mejor versi�n de ti -que ya existe- se materializa. Aunque eso solo ocurre cuando logras borrar las creencias que tienes. Cuando logras eliminar el ruido que te molesta, �me entiendes?”, comenta la artista, quien este 2026 se perfila como una de las grandes promesas de la m�sica latina.
Elena Rose se llama, en realidad, Andrea Elena Mangiamarchi y naci� en Miami en 1995, en el seno de una familia venezolana. Seg�n lo que ha contado en numerosas entrevistas, se crio en un entorno complicado. Sufri� bullying en la adolescencia y pas� por una serie de problemas econ�micos en casa. Sin embargo, la m�sica siempre la mantuvo a flote… y, en cuanto tuvo la capacidad de decidir por s� misma, comenz� su carrera cantando en peque�os bares. Pero, despu�s de un par de a�os, opt� por aparcar esa faceta para apostar por uno de sus mayores talentos: la composici�n.
Por ejemplo, Elena escribi� Tattoo de Rauw Alejandro y Camilo,Pa’ ti de J.Lo y Maluma,Mi�nteme de Tini y Mar�a Becerra, Party de Bad Bunny –en la que tambi�n suena su voz-, Sal y perrea de Sech, Te amo y punto de Chayanne y Tiempo sin verte de Shakira. Es decir, grandes �xitos modernos. Pero, en 2020, volvi� a apostar por su voz… y gan�. Sus temas Picachu, La ducha, Bayam�n, Caracas en el 2000 y Me lo merezco han logrado alzarse como verdaderos himnos. De hecho, este �ltimo single cuenta con m�s de 80.000.000 de reproducciones en Spotify. �El motivo? En la letra, la cantante habla sobre su peculiar filosof�a de vida.
“Me lo merezco es un recordatorio para m�. Por ejemplo, yo veo a mi madre, que es maravillosa, y me cuesta entender que la merezco. Trabajo en ello y trato de comprenderlo, aunque es muy dif�cil. Y, hace un tiempo, comenc� un proceso para entender que me merezco las cosas. En un momento de catarsis explosiva le dije a mi coach de vida ‘hoy creo que me merezco todo, pero luego se me olvida’. Es que, a veces, solo lo siento por 35 segundos. As� que decid� escribir Me lo merezco para record�rmelo. Pero a m�… porque cuando termin� de componerla, pens� ‘�qui�n va a querer escuchar esta mierda?’. Aunque, al final, en mi alma sent� que pod�a ayudar a alguien”, revela a LOC, antes de hablar sobre la que cree que es su misi�n como artista y humana.
“Wow. Yo creo que mi misi�n en la tierra es repartir amor a los dem�s. Mira, yo soy cantante y la gente me conoce. Pero creo que hay una confusi�n. Yo soy una hija de Dios, nada m�s. Soy una hija de Dios que est� creciendo, que est� aprendiendo y que elije el amor cada d�a. Y eso me hace sentir orgullosa. Me gusta decir que creo en la humanidad y que he aprendido a ver a Dios en los ojos de todo el mundo. Incluso en la persona que ha hecho la cosa m�s terrible, porque esa persona tambi�n es hija de Dios. Y yo soy estudiante de ese tipo de amor. Del amor que perdona, que ense�a, que no controla, que escucha, que aporta, que da el ejemplo”, indica.
No obstante, cuando Elena -quien se hace llamar “guerrera de la luz”- menciona sus “estudios” no se refiere a algo abstracto. No habla de una b�squeda en general, sino de una disciplina en espec�fico. “En palabras sencillas, yo estudio metaf�sica, que es el estudio de la energ�a en s�... y en todas sus formas y planos. Pero la que yo estudio es cr�stica, donde Cristo es el centro y todo lo que t� aprendes est� basado en su amor, en la incondicionalidad de su ser y en lo que �l vino a aportar al mundo que es el amor infinito. �Y c�mo conectamos con �l? A trav�s de vibras… con el ‘yo soy'”, se�ala.
“El ‘yo soy’ en la metaf�sica es como la afirmaci�n m�s poderosa. Es una llave de creaci�n. Todo lo que t� digas despu�s del ‘yo soy’ va a existir, va a suceder. Entonces partiendo del hecho de que t� naces siendo parte de un creador que te hizo a ti… t� puedes crear la vida que quieras. T� puedes decretar lo que te d� la gana, dejar algo bonito en este mundo y conectar con la gente. Y eso es algo muy fuerte, para lo que tambi�n me he preparado muchos a�os. Le he pedido a Dios que me d� el valor para entregar mensajes potentes y tambi�n entender lo que esos mensajes provocan. Quiero ense�ar que el amor es una verdadera escuela. Y el perd�n tambi�n”, asegura.
Y aunque parezca dif�cil de creer, cuando Elena habla de perd�n… tambi�n habla sobre aquel hombre que someti� a la tierra de sus padres a una dolorosa dictadura. “Estoy viviendo el proceso pol�tico en el que se encuentra Venezuela con la fe intacta en Dios, pidi�ndole que me ense�e a perdonar y a dejarle a �l lo que le toca a �l. Porque hay mucha frustraci�n y heridas. Pero tambi�n es verdad que hoy el cielo se ve mucho m�s despejado. S� que podremos retornar a casa pronto“, declara Elena, quien volver� a Espa�a en abril para conceder conciertos en Madrid y Barcelona. “Yo solo espero que la gente disfrute. Nuestros tres shows estar�n cargados de amor y de momentos de desconexi�n. Tocaremos para pasarlo bien”, concluye.




