Internacional
Un Baskonia heroico sorprende al Real Madrid y conquista una Copa contra todo pronóstico
Como un sue�o del que no despertar, una gesta que recordar� el baloncesto y nunca olvidar� Baskonia, la Copa de Paolo Galbiati, la Copa contra todo pron�stico. El equipo vitoriano, en una oda a la resistencia, desplum� al Real Madrid en la final como al Bar�a en semifinales: aguantando golpes como el mejor de los fajadores. El car�cter Baskonia est� tan de vuelta que ni resquicio al milagro le dej� al equipo de Scariolo, arruinado por la genialidad de pistoleros como Trent Forrest o Luwawu-Cabarrot. [89-100: Narraci�n y estad�sticas]
Para saber m�s
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La s�ptima del Baskonia, 17 a�os despu�s. Un t�tulo insospechado, porque hubo momentos en el comienzo de temporada en los que ni sencillo parec�a estar de vuelta al torneo. Un mazazo para el Madrid, que se relam�a tras la gesta en semifinales. Jug� con fuego una vez y se quem� a la segunda, incapaz de despegarse en todo el partido de un rival con menos piezas, con menos cent�metros pero con el coraz�n m�s grande.
La 30� Copa del Real Madrid tendr� que esperar, el despegue que no llega de la era Scariolo. Asomarse al precipicio y no caer ante el Valencia no fue para los blancos la lecci�n necesaria. Y eso que fue el suyo un inicio el�ctrico, justo lo contrario que 24 horas antes: un 13-2 en menos de tres minutos que mand� al rinc�n a los de Galbiati. Aunque de ese traspi� se iban a levantar como un resorte. Y eso, no sucumbir, iba a ser la clave de todo lo dem�s.
Como si se sacudiera el polvo de los hombros, con Cabarrot a los mandos, el Baskonia remont� (parcial de 4-17). En ese tramo, el primer sustituido de Scariolo fue Hezonja, que se fue cabreado, sin saludar al t�cnico, en esa jugosa relaci�n de amor-odio que mantienen. No iba a ser su noche.
La segunda unidad blanca iba a protagonizar el siguiente mazazo. Andr�s Feliz, brillo silencioso, y Alex Len en la pintura (mucho mejor esta vez el ucraniano, que ni jug� en semifinales, que Garuba). Fue un parcial de 14-0 (40-30), ante un rival que buscaba soluciones y que logr� mantenerse con vida al descanso pese a sus problemas defensivos y al desaf�o que le supon�a Edy Tavares. Al Baskonia, que lleva toda la temporada buscando un p�vot desde que se le marchara Samanic, se le lesion� hace unos d�as el �nico puro que tienen, Khalifa Diop.
Luwawu-Cabarrot, ante Tavares, en la final.EFE
La Copa en Valencia para ellos ha sido una prueba de superaci�n, pero tambi�n un fin de semana en las nubes de anta�o. No es que hubieran pasado 17 a�os desde la �ltima final (el t�tulo de 2009 en el Palacio, contra Unicaja), es que incluso se hab�a descabalgado varias veces de un torneo que est� en su ADN. En el de su afici�n, sin la que nada se entiende. En la final no se iban a conformar, puro coraje de una entidad revitalizada.
A la vuelta de vestuarios sigui� la resistencia vitoriana, haciendo gala de car�cter pero tambi�n de talento. Cabarrot era una pesadilla y a cada golpe blanco se rebelaba el Baskonia. Uno tras otro. Con la energ�a de Garuba, pareci� el en�simo demarraje (72-64), pero ah� la respuesta, los triples de Omoruyi, el temporero (tiene contrato de unos meses por la lesi�n de Sedekerskis) como h�roe, para estar con mucha vida ya avanzado el acto final (79-81), como 24 horas antes contra el Bar�a. La fe del que no tiene nada que perder.
Los nervios blancos aparecieron en la recta de meta y eso que Cabarrot se march� con cinco faltas. La primera canasta de Howard, las acciones incre�bles de Forrest (�roz� el triple doble!), los errores de Feliz y, sobre todo, los inolvidables tapones de Mamadi Diakite. Un campe�n indestructible. Heroico.






