Internacional
Furia y caos en el comercio global: el nuevo plan arancelario de Trump en 10 claves
El viernes, seis de los nueve magistrados del Tribunal Supremo de Estados Unidos concluyeron, tras escuchar los argumentos de una empresa juguetera y una distribuidora de alcohol —respaldadas por doce Estados gobernados por Dem�cratas y diversas asociaciones defensoras del libre comercio— que los aranceles impuestos en 2025 por el Gobierno de Donald Trump son ilegales. El presidente los aplic� utilizando la ley de poderes econ�micos de emergencia (IEEPA), pero el Supremo ha determinado que se extralimit�: esa norma permite muchas cosas, pero no fijar aranceles, que son una potestad del Congreso, aunque este haya ido cediendo terreno durante las �ltimas d�cadas. El fallo es una derrota dolorosa para Trump y abre una etapa de incertidumbre, ya que los aranceles han sido el instrumento central de su pol�tica econ�mica y exterior.
�Ha tumbado entonces todos los aranceles de Trump?
No. Solo aquellos aplicados mediante la IEEPA: tanto los dirigidos a China, M�xico y Canad� con el pretexto del tr�fico de drogas como los mal llamados aranceles “rec�procos”, impuestos en abril a pr�cticamente todos los pa�ses del mundo mediante una f�rmula sin l�gica econ�mica que penalizaba m�s a quienes m�s exportaban a EEUU. La sentencia no afecta a los aranceles sectoriales —como los del acero o aluminio— ni a los que se hayan aplicado mediante otras herramientas legales.
�Significa eso que desaparecen los aranceles y todo vuelve a la situaci�n previa al regreso de Trump?
No. El Supremo ha invalidado la v�a empleada, no la capacidad presidencial de imponer aranceles por otros cauces. De hecho, el viernes Trump anunci� un gravamen global del 10% que ayer subi� al 15% ampar�ndose en la Secci�n 122 de la Ley de Comercio de 1974, que otorga “la facultad de abordar ciertos problemas fundamentales de pagos internacionales mediante recargos y otras restricciones especiales a las importaciones”. Seg�n la Casa Blanca, este mecanismo permite frenar la salida de d�lares hacia productores extranjeros, incentivar la producci�n nacional, crear empleo y abaratar costes para los consumidores.
�Equivale esto a lo anterior?
Tampoco. La Secci�n 122 —nunca usada hasta ahora— habilita aranceles de hasta un 15%, pero solo durante 150 d�as, contando desde el 24 de febrero a medianoche. Para prolongarlos m�s all�, Trump necesita el apoyo del Congreso, que hoy es republicano, pero que podr�a pasar a manos dem�cratas en noviembre. Su car�cter in�dito convierte esta disposici�n en una v�a pol�mica que probablemente acabar� recurrida ante los tribunales.
�Hay m�s opciones?
S�, varias, aunque ninguna tan r�pida ni tan discrecional como la anulada. Trump podr�a intentar legislar directamente con el Congreso, aunque su mayor�a es fr�gil y hace unas semanas sufri� una derrota relevante cuando la C�mara exigi� retirar los aranceles a Canad�. Tambi�n podr�a recurrir a aranceles sectoriales, usados por m�ltiples administraciones en el pasado —acero, aluminio, productos agr�colas, autom�viles, componentes, etc.—.
Ayer el presidente anunci� nuevas investigaciones bajo la Secci�n 301 para identificar pr�cticas comerciales “desleales”, paso previo para aplicar nuevos grav�menes. Es el mecanismo que emple� con China en su primer mandato y que Joe Biden mantuvo. Sin embargo, funciona bien frente a Pek�n, pero puede resultar complejo con otros pa�ses.
Entre otras herramientas est�n la Secci�n 232, que permite imponer aranceles si las importaciones representan una amenaza para la seguridad nacional, o la Secci�n 338 de la Ley Arancelaria de 1930, que habilita grav�menes de hasta el 50% cuando se discrimina el comercio estadounidense. El problema es justificar esa discriminaci�n, dado que la administraci�n ha considerado hasta ahora que existe cada vez que un pa�s exporta m�s a EEUU de lo que importa, un planteamiento insostenible desde el punto de vista econ�mico.
�Qu� ocurre con los aranceles ya pagados en el �ltimo a�o?
Ser�n objeto de una batalla larga. El Supremo ha declarado que eran ilegales, pero deja en manos de tribunales inferiores la gesti�n de los reembolsos. Trump ha admitido que el proceso podr�a alargarse al menos cinco a�os. Seg�n c�lculos citados por Bloomberg, las devoluciones rondar�an los 170.000 millones de d�lares, una cifra similar a la estimada por un modelo de la Universidad de Pensilvania. La Oficina de Aduanas recaud� m�s de 250.000 millones en 2025, m�s de la mitad mediante aranceles IEEPA. Asociaciones como la C�mara de Comercio, la American Apparel & Footwear Association o la National Retail Federation —que representa a gigantes como Walmart— han anunciado que reclamar�n. La coalici�n We Pay the Tariffs exige que los fondos “se devuelvan sin procesos onerosos” y solicita reembolsos autom�ticos, completos y r�pidos.
�Ver�n algo los ciudadanos?
No. El sobrecoste arancelario lo pagan las empresas importadoras. Estudios, incluido uno de la Reserva Federal de Nueva York, muestran que consumidores y compa��as estadounidenses han asumido hasta el 90% del aumento de los precios asociado a los aranceles. Pero los reembolsos corresponder�n �nicamente a quienes los abonaron, aunque trasladaran o no los costes al comprador final.
�Qu� impacto tiene esto en los acuerdos comerciales firmados por la administraci�n durante el �ltimo a�o?
Es un gran interrogante. Sobre el papel, los acuerdos siguen vigentes, pero uno de los jueces del Supremo advierte en su voto que �la decisi�n del Tribunal podr�a generar incertidumbre con respecto a dichos acuerdos comerciales�. Estos pactos se lograron mediante una combinaci�n de coerci�n y ultim�tums: o aranceles del 20%, 40% o 100%, o un marco renegociado favorable a EEUU, con penalizaciones asim�tricas y promesas de inversi�n. La UE, por ejemplo, se comprometi� a comprar bienes por valor de 750.000 millones e invertir 600.000 millones, bajo un gravamen extra del 15% a casi todo lo que entraba en Estados Unidos.
�Pueden los pa�ses revocar esos acuerdos gracias al fallo?
Pueden intentarlo, pero el riesgo no es jur�dico, sino pol�tico y diplom�tico. Desafiar a Trump implica enfrentarse a represalias autom�ticas. En el caso europeo, la dependencia en materia de seguridad y Defensa bajo el paraguas de la OTAN es un elemento clave. China, principal objetivo de la pol�tica arancelaria de Trump, afronta una situaci�n a�n m�s delicada. La sentencia obligar�a a reducir el arancel general del 10% y otro del 10% vinculado al fentanilo, pero no afecta al 100% sobre coches el�ctricos ni al 50% sobre acero y aluminio.
�Influir� en precios o impuestos?
Es incierto, pero poco probable a corto plazo. La administraci�n ha activado nuevas medidas, por lo que es dif�cil que las empresas decidan rebajar precios en un entorno de incertidumbre. Adem�s, el proceso de reembolso ser� lento y costoso. En el �mbito fiscal, el golpe puede ser severo: la administraci�n esperaba recaudar 3 billones de d�lares en nueve a�os; el fallo podr�a eliminar hasta la mitad de esos ingresos. El desenlace depender� de qu� instrumentos utilice ahora un pa�s con d�ficit elevado, deuda creciente y un Congreso paralizado para aprobar sus presupuestos.



