Internacional
La Capitalidad de la Arquitectura según 6 expertos: ¿Qué ve el mundo cuando mira a Barcelona?
Barcelona es la primera ciudad del mundo que es por segunda vez Capital Mundial de la Arquitectura este 2026. Los más veteranos recuerdan la efervescencia del Congreso Mundial de 1996, cuando Jacques Herzog, Norman Foster, Peter Eisenman (con camiseta del Barça) y Daniel Libeskind congregaron a multitudes delante del Macba. Han pasado 30 años, la era de los ‘starchitects’ quedó atrás, la vivienda está en todas las conversaciones (y preocupaciones) y la capital catalana vuelve a encontrarse en un punto de ebullición constructora auspiciada, al menos en parte, por un ayuntamiento socialista: la ampliación del Mnac y el Macba, el nuevo Liceu Mar, les Tres Xemeneies del Besòs y la nueva Fira Gran Via 2 son algunos de los proyectos que llegan tras las superilles y los procesos de peatonalización y pacificación. ¿Qué podemos esperar de este año y del Congreso de Arquitectura que del 28 de junio al 2 de julio reunirá a más de 10.000 profesionales? ¿Qué verá el mundo cuando mire a Barcelona?

Jacques Herzog, Norman Foster, Peter Eisenman y Daniel Libeskind en el Congreso de Arquitectura de 1996 en Barcelona. / EPC
Para Alessandro Scarrnato, florentino afincado en la ciudad y profesor en la Politècnica, la principal diferencia con el congreso de hace 30 años es que el mundo está hoy hiperglobalizado. Si a mediados de los 90 la arquitectura de países de Oriente Medio, África o Europa del Este era “anecdótica”, hoy hay ejemplos de “excelencia” por doquier, de Grozny (Chechenia) a Lagos (Nigeria) o Vietnam. “Ya no hay una centralidad, pero Barcelona sigue siendo foco de interés y atracción. Es una ciudad donde el debate no ha parado de crecer. Fíjate lo muchísimo que se ha discutido sobre las superilles, con vehemencia, a todos los niveles: el ciudadano, en la universidad, la profesión, la política… Eso es positivo porque revela interés. La vitalidad y densidad del debate es muy superior a la de hace 30 años”, explica.

El arquitecto Alessandro Scarnato. / EPC
Adiós al urbanismo de tábula rasa
La corriente principal que marca la Capitalidad de la Arquitectura tiene que ver con la recuperación y reforma urbana. “Ya no se trata de crecer, sino de mejorar. Lo que más interesa fuera de Barcelona son las intervenciones sobre la ciudad existente”, apunta Scarnato. Incluso la industria privada, algo más refractaria a actuaciones no excesivamente visibles, se han sumado a una corriente impulsada por lo público en la última década. El ejemplo más reciente es la antigua sede de Telefónica, el nuevo Edificio Estel. “Hace 20 años se hubiera comprado el edificio, derribado y construido algo nuevo, y en cambio se ha optado por rehabilitarlo. Hasta las ‘superilles’ son una forma de rehabilitación: no es un urbanismo de tábula rasa y construir nuevas calles, sino de arreglar lo que ya tenemos. Es una posición aparentemente más discreta, pero llena de proyectos que interesan mucho fuera, más de lo que parece”.

Nueva zona verde Los vecinos abarrotan las nuevas Glòries en su inauguración a pesar de la lluvia / Irene Vilà Capafons
Reformar, mejorar, densificar y reciclar es precisamente la filosofía del despacho del que más se habla en los últimos meses, Harquitectes. El estudio de Sabadell ha ganado en solitario los concursos para la transformación de la antigua Foneria en el Centre d’Art Digital de Catalunya, y para la rehabilitación del Teatre Arnau, en el Paral·lel. Y asociado temporalmente con los suizos Christ & Gatenbein, firmará la ampliación de Macba y del Mnac. “Su caso es emblemático porque es un despacho pequeño delante de las grandes firmas internacionales. Ponen el foco en lo existente y lo local. Incluso cuando hacen construcción nueva la hacen de manera que no parezca excesivamente nueva”, resume Scarnato.
Alineación

Recreación del interior del remodelado palacio de Alfons XIII, en el recinto de Montjuïc de Fira de Barcelona. / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA
Para Benedetta Tagliabue, “la capitalidad es una oportunidad para recordar que la arquitectura no consiste únicamente en construir edificios, sino en construir ciudad. Y eso significa cuidar los espacios donde las personas se relacionan”. Desde el Taller de Arquitectura, fundado por Ricardo Bofill, creen que la cita es un reconocimiento “pero también una responsabilidad”. “Barcelona ha construido un relato arquitectónico muy potente durante décadas y el riesgo es vivir de ese relato. Debemos ser críticos con nosotros mismos, sino, será solo un programa cultural”. También remarcan que tras años de “transformación expansiva”, el foco más “relevante” hoy está en la vivienda social. “Hoy la ciudad no se expande, se reestructura sobre sí misma. Estos momentos de ‘intensidad arquitectónica’ dependen de ciclos económicos y alineaciones políticas que rara vez coinciden. Por eso, probablemente, sí estemos ante una ventana excepcional”.

La arquitecta milanesa afincada en Barcelona Benedetta Tagliabue. / Sergi Alcazar
Tagliabue coincide con el “momento de responsabilidad”. “Hay excelentes proyectos en marcha o ya finalizados, como la intervención en la calle Consell de Cent o el Parc de les Glòries. Creo que muchos de estos proyectos van en esa dirección: fortalecer el tejido urbano, restituir la vida en la calle, devolver la calle a las personas y renaturalizarla”. Héctor Mendoza y Mara Partida, de Mendoza y Partida, opinan que se ha pasado “de la ‘arquitectura espectáculo’ a otra más cotidiana, climática y centrada en la calidad de vida. Barcelona está redefiniendo su modelo urbano”.

Los arquitectos Héctor Mendoza y Mara Partida. / EPC
La vivienda
En pleno debate sobre movilidad, comercio y vivienda, esta pareja de arquitectos espera que este 2026 sirva para reflexionar sobre “qué tipo de ciudad se quiere proyectar hacia el futuro”. Scarnato recuerda que seguimos teniendo un problema complejo con los fondos de inversión, que no tienen intención de “hacer ciudad”. “Barcelona es víctima de esta dinámica y todavía no ha encontrado la fórmula, pero al menos se está empezando a ver el problema con cierta claridad”. Desde el despacho Peris Toral (especialistas en construcción con materiales de baja huella como la madera o la tierra y ganadores en 2024 del premio RIBA que concede The Royal Institute of British Architects) destacan que en los últimos años se ha impulsado “promoción pública de calidad, concursos que priorizan la sostenibilidad, y modelos cooperativos o de cesión de uso. La vivienda se concibe no solo como producto inmobiliario, sino como herramienta para abordar densidad, transición ecológica y nuevas formas de vida colectiva”, resumen.

Alrededor de 200 personas de 25 nacionalidades trabajan en el Taller fundaddo por Ricardo Bofill. / Albert Moya
Para Enric Batlle de Batlleroig, la capitalidad servirá de “revulsivo”. Su socio Joan Roig ha comisariado la exposición ‘Los nuevos realistas’ que puede verse en el DHUB, sobre la generación de arquitectos post-crisis económica de 2008. Él presentará una sobre Nicolau Maria Rubé i Tuduria, uno de los primeros paisajistas de la ciudad, director de Parques y Jardines y responsable de la apertura de la Diagonal durante la República. También ultima la exposición ‘Las 7 vidas de la Casa Moratiel’, una de las joyas del movimiento racionalista de los 50 en Esplugues de Llobregat.

Peris+Toral Arquitectes es un estudio de arquitectura fundado en 2005 por Marta Peris y José Toral. / Txema Salvans
Cinco millones de habitantes
“Somos una sociedad muy negativa y no solemos creernos el interés que despertamos. Con la de crisis económicas, sanitarias y políticas que hemos tenido… y la gente sigue queriendo vivir en Barcelona y las empresas internacionales tener su sede en el 22@”, apunta Batlle, detrás del nuevo barrio que se está construyendo en la antigua fábrica Mercedes.

Fotos de los socios de BatlleRoig, artífices del ecodistrito laMercedes, la reforma de l’Illa Diagonal, la conexión ciclable y peatonal entre Barcelona y Esplugues de Llobregat y el nuevo paseo de la Meridiana, entre otros. / Antonio Navarro Wijkmark
“Es cierto que no podemos construir en Collserola, en el mar, en el Llobregat ni el en Besòs, pero creo que las ciudades crecen ahora sobre sí mismas. La regeneración urbana es la base de muchos de nuestros proyectos. Y si la administración hace cosas, los privados las siguen y regeneran sitios que para mi son igualmente Barcelona, como Sant Cugat, Viladecans o Sant Adrià. Allí, por ejemplo, estamos diseñando las nuevas cuatro sedes de marcas de Inditex que se levantarán al lado de las Tres Xemeneies. Barcelona, en realidad, es una ciudad de 5 millones de habitantes”.
Recambio generacional
En Batlleroig trabajan unas 200 personas. Es un despacho grande para Barcelona, con una tendencia a la “atomización” que hace que la mayoría de despachos sean pequeños. “Eso dificulta las oportunidades de trabajo en el contexto internacional, donde a veces es difícil competir”, reconoce Batlle. “Trabajo hay, porque la gente tiene que vivir en sitios, pero sí que existe cierta precariedad en el peldaño más bajo de la profesión. A los despachos pequeños les cuesta más sobrevivir”, admite. Mendoza y Partida coinciden en el diagnóstico: “Hay un claro recambio generacional: muchos estudios jóvenes con capacidad conceptual y sensibilidad urbana, pero con estructuras pequeñas y menos músculo financiero o experiencia en grandes infraestructuras”.
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