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La Audiencia Nacional rechaza la última oportunidad del BBVA y Francisco González de eludir el banquillo por los encargos ilegales al comisario Villarejo
La Audiencia Nacional ha rechazado los 11 recursos contra el auto que propuso sentar en el banquillo por el caso Villarejo al BBVA, a su ex presidente Francisco González y a otras 12 personas, entre directivos de la entidad y mandos policiales. El magistrado Manuel García Castellón les atribuyó delitos de cohecho continuado y de descubrimiento y revelación de secretos en una decisión que ahora se ratifica.
Se trataba de la última oportunidad de los imputados de eludir el juicio por la pieza separada 9 del denominado caso Tándem, centrada en la contratación del comisario José Manuel Villarejo -por entonces en activo- para distintos encargos 2004 y 2016.
A lo largo de 11 autos, la Sección Tercera de lo Penal revisa los indicios recabados por el instructor y los considera suficientes para justificar su decisión. En el banquillo estará, además del banco como persona jurídica, FG y Villarejo, el ex jefe de Seguridad de la entidad Julio Corrochano. También el ex CEO Ángel Cano; el ex jefe de los servicios jurídicos Eduardo Ortega; el ex responsable de Auditoría Interna Joaquín Gortari; el ex director de Riesgos Antonio Béjar; el ex jefe de Control Interno Eduardo Arbizu; y el ex responsable de Servicios Jurídicos de España y Portugal José Manuel García.
En cuanto a la entidad financiera, la Sala sigue el criterio de la Fiscalía Anticorrupción y confirma que no era creíble el desconocimiento alegado por el banco sobre la contratación de Villarejo.
En relación con el sistema establecido por BBVA de prevención y control para prevenir delitos, los jueces afirman que “no era eficaz, al dejar al margen de cualquier normativa de control a la Presidencia Ejecutiva y a la Alta dirección”, que fueron quienes supuestamente cometieron los “delitos de cohecho y revelación de secretos en beneficio de BBVA”.
Para la Sala, “no es irrazonable concluir, como hace el instructor, que al menos indiciariamente el modelo de organización y gestión para prevenir delitos no era eficaz en cuanto que había un grupo de personas que podían actuar al margen del mismo y sin control, cuyas órdenes eran obedecidas por los subordinados sin cuestionarlas”. Añade que es necesario valorar todos los elementos en la fase de juicio, sin que se pueda acordar en este momento y en esta fase el archivo que reclamaba el banco.
Tras conocer la desestimación de su recurso, el BBVA ha indicado que su prioridad siempre ha sido “la plena colaboración” con la Justicia y que defiende que de los hechos investigados no debe desprenderse ninguna responsabilidad penal para la entidad.
En relación con Francisco González, la Sala señala que alguno de los contratos con Cenyt -la sociedad de Villarejo- fueron ordenados por el entonces presidente, “que ya sabía quién era esta entidad y sus métodos de investigación por los contratos anteriores”. Y ve razonable pensar que eso es lo que le llevó a contratar de nuevo al comisario, tras no dar ningún resultado otros métodos de investigación. Según los investigadores, el comisario se valió “de funcionarios policiales para acceder a datos de carácter íntimo y personal y a fuentes cerradas con injerencia en los derechos fundamentales de las personas investigadas, y sin autorización judicial”. Y pese a ello, “ordenó seguir contratando los servicios de Cenyt”.
“Estos hechos presentan los caracteres de delitos continuados de cohecho y revelación de secretos como se señala en el auto recurrido, que impide el sobreseimiento de las actuaciones interesado, todo lo cual nos lleva a la desestimación del recurso”.
Fuentes jurídicas cercanas a FG han señalado este viernes que González “asume la decisión de la sala con tranquilidad”, añadiendo que en el juicio “tendrá la oportunidad de esclarecer todas las dudas y demostrar con hechos su inocencia”.



