Connect with us

Internacional

El Tribunal Supremo tumba los aranceles de Trump al considerar que se extralimitó en sus competencias

Published

on

El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha propinado hoy el mayor rev�s a la administraci�n Trump desde su regreso al poder hace un a�o. Tras fallar sistem�ticamente a favor del Ejecutivo en casi todas las cuestiones relevantes, seis de los nueve jueces han tumbado los aranceles impuestos por Estados Unidos al resto del mundo, al considerar que el presidente excedi� sus competencias al invocar una ley de emergencia econ�mica (IEEPA en sus siglas en ingl�s) que, seg�n la sentencia, no le otorga ese poder.

El presidente, seg�n la cadena CNN, ha reaccionado con furia al conocer la noticia, calificando la decisi�n de “disgrace”, una palabra que se puede usar como desgracia, pero tambi�n como verg�enza o ignominia. Y arremetiendo contra el Tribunal. El calendario ha querido que el pr�ximo martes los jueces est�n invitados al Discurso sobre el Estado de la Uni�n en el Capitolio. La �ltima vez que se cruzaron, el presidente dio las “gracias por todo” al presidente del Supremo.

El fallo llega apenas dos horas despu�s de conocerse el decepcionante dato de crecimiento del �ltimo trimestre de 2025. Y puede obligar al Gobierno a renegociar decenas y decenas de acuerdos comerciales firmados contrarreloj en los �ltimos meses. “Tomamos nota del fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos y lo estamos analizando detenidamente. Mantenemos un estrecho contacto con la Administraci�n estadounidense para aclarar las medidas que pretenden tomar en respuesta a este fallo. Las empresas de ambos lados del Atl�ntico dependen de la estabilidad y la previsibilidad de la relaci�n comercial. Por lo tanto, seguimos abogando por aranceles bajos y trabajando para reducirlos”, ha reaccionado con cautela la Comisi�n Europea.

La sentencia de hoy sostiene que Donald Trump se extralimit� no s�lo en los mal llamados �rec�procos� aplicados globalmente, sino tambi�n en los dirigidos espec�ficamente contra China, Canad� y M�xico bajo el pretexto de combatir el tr�fico de fentanilo. Pero no se posiciona sobre aranceles sectoriales, como los de los autom�viles o el aluminio, que se aplicaron a trav�s de otros mecanismos. “El Presidente afirma tener la facultad extraordinaria de imponer unilateralmente aranceles de monto, duraci�n y alcance ilimitados. Considerando la amplitud, la historia y el contexto constitucional de dicha facultad, debe identificar una autorizaci�n clara del Congreso para ejercerla“, dice el Supremo.

Recordando que ni la Constituci�n especifica esas competencias, y que ning�n presidente hasta hoy hab�a intentado algo parecido, la mayor�a destaca que “el Gobierno no se�ala ninguna ley en la que el Congreso haya utilizado la palabra “regular” para autorizar la imposici�n de impuestos”. Y concluye: “No reivindicamos ninguna competencia especial en materia econ�mica ni de relaciones exteriores. Reivindicamos �nicamente, como es nuestro deber, el papel limitado que nos asigna el Art�culo III de la Constituci�n. En cumplimiento de dicho papel, sostenemos que la IEEPA no autoriza al presidente a imponer aranceles”-

El tribunal reh�sa pronunciarse por ahora sobre el asunto m�s espinoso: las compensaciones. Las devoluciones —que decidir� una corte inferior— podr�an alcanzar 170.000 millones de d�lares, m�s de la mitad de lo recaudado mediante estos aranceles, seg�n Bloomberg. Ser�an175.000 millones de d�lares seg�n el Modelo Presupuestario de Penn-Wharton, un grupo de investigaci�n fiscal no partidista de la Universidad de Pensilvania, que encarg� Reuters. La Oficina de Aduanas y Protecci�n Fronteriza de Estados Unidos recaud� m�s de 250.000 millones de d�lares en derechos de aduana en 2025, y aproximadamente la mitad de estos fueron aranceles IEEPA.

Mucho m�s que una medida comercial

El fallo va m�s all� del comercio. Los aranceles son el eje tanto de la pol�tica econ�mica y fiscal como de la pol�tica exterior del presidente. Han sido su instrumento para forzar acuerdos desequilibrados y para presionar, intimidar o doblegar a aliados, socios y rivales. En abril, Trump celebr� desde los jardines de la Casa Blanca el �d�a de la liberaci�n�, una exhibici�n proteccionista en la que anunci� aranceles desproporcionados del 15%, 20% y hasta el 70% a casi todos los pa�ses, fijados de forma arbitraria mediante una f�rmula sin sustento econ�mico basada �nicamente en la balanza comercial. Las semanas siguientes quedaron marcadas por rectificaciones, negociaciones y ajustes, con numerosos pa�ses aceptando el encarecimiento de sus exportaciones entre amenazas y presiones.

Economistas, diplom�ticos, gobiernos y empresas protestaron. Dos compa��as —una juguetera de Illinois y una importadora de alcohol de Nueva York— abrieron un litigio que pronto sum� a otros afectados y a varios estados gobernados por dem�cratas. El caso lleg� por la v�a r�pida al Supremo, que celebr� una vista clave en noviembre centrada en una cuesti�n de fondo: hasta d�nde puede llegar el Ejecutivo al imponer aranceles masivos ampar�ndose en la IEEPA, la ley de poderes de emergencia de 1977.

Trump defendi� que la Casa Blanca puede imponer aranceles al declarar una emergencia nacional. Ayer mismo, en un discurso en Georgia, insisti� en ello, manifestando que estaba seguro de que pod�a hacer lo que quisiera, comercialmente hablando. “Tengo que esperar esta decisi�n. Llevo esperando una eternidad. Una eternidad. Y el texto es claro: tengo derecho a hacerlo como presidente. Tengo derecho a imponer aranceles por motivos de seguridad nacional“, reiter�.

Los denunciantes replicaron y han mantenido que los aranceles son, en esencia, impuestos, y por tanto una potestad constitucional del Congreso, incluso si este ha ido cediendo terreno con los a�os. “La IEEPA autoriza al presidente a “investigar, bloquear durante la tramitaci�n de una investigaci�n, regular, ordenar y obligar, anular, invalidar, impedir o prohibir… la importaci�n o exportaci�n. En esta larga lista de facultades no se mencionan aranceles y esta omisi�n es notable a la luz de las facultades significativas, pero espec�ficas, que el Congreso se tom� la molestia de mencionar. Es l�gico que, si el Congreso hubiera tenido la intenci�n de otorgar la facultad distintiva y extraordinaria de imponer aranceles, lo hubiera hecho expresamente, como lo ha hecho sistem�ticamente en otras leyes arancelarias”, dice la sentencia.

En su texto particular, el juez Neil Gorsuch, que fue nombrado por Trump trata de explicar a los ciudadanos, y en cierto modo al presidente, el razonamiento y los motivos, as� como el funcionamiento del Estado y la separaci�n de poderes. En un tono did�ctico y quiz�s condescendiente incluso. “Para quienes consideran importante que la Naci�n imponga m�s aranceles, entiendo que la decisi�n de hoy ser� decepcionante. Lo �nico que puedo ofrecerles es que la mayor�a de las decisiones importantes que afectan los derechos y responsabilidades del pueblo estadounidense (incluido el deber de pagar impuestos y aranceles) se canalizan a trav�s del proceso legislativo por una raz�n. S�, legislar puede ser dif�cil y llevar tiempo. Y s�, puede ser tentador eludir al Congreso cuando surge un problema apremiante. Pero la naturaleza deliberativa del proceso legislativo fue la esencia de su dise�o. A trav�s de ese proceso, la Naci�n puede aprovechar la sabidur�a combinada de los representantes electos del pueblo, no solo la de una facci�n o un hombre. All�, la deliberaci�n modera los impulsos y el compromiso transforma los desacuerdos en soluciones viables. Y dado que las leyes deben obtener un apoyo tan amplio para sobrevivir al proceso legislativo, tienden a perdurar, permitiendo a la gente com�n planificar sus vidas de maneras que no pueden cuando las reglas cambian d�a a d�a. En definitiva, el proceso legislativo ayuda a garantizar que cada uno de nosotros tenga un inter�s en las leyes que nos rigen y en el futuro de la Naci�n. Para algunos hoy, el peso de esas virtudes es evidente. Para otros, puede que no parezca tan obvio. Pero si la historia sirve de gu�a, la situaci�n cambiar� y llegar� el d�a en que quienes se sientan decepcionados por el resultado de hoy apreciar�n el proceso legislativo como el baluarte de la libertad que es”, dice en su voto particular.

El Gobierno, a pie cambiado

La administraci�n ya trabaja en alternativas y advierte de que podr�a recurrir a otros mecanismos, aunque su capacidad de maniobra depender� de un Congreso que podr�a cambiar de mayor�a tras las elecciones de noviembre. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha mencionado en algunos discursos algunas opciones, como la Ley de Comercio de 1962, en sus secciones 301, 122 y 232. Lo mismo ha hecho el responsable comercial, Jamieson Greer, recordando que se pueden multiplicar los aranceles sectoriales o como represalia por pr�cticas comerciales desleales, algo que Trump ya us� contra China durante su primer mandato. La Secci�n 122 es m�s complicada, porque afecta a desequilibrios en la balanza de pagos, y s�lo vale para un arancel ad hoc del 15% y durante 150 d�as.

En enero, Trump advirti� en un mensaje p�blico que las devoluciones derivadas de un fallo adverso ascender�an a �cientos de miles de millones de d�lares�, y que si se suman las inversiones de empresas y pa�ses para esquivar aranceles, el coste llegar�a a �billones de d�lares�. Recurri� incluso al dramatismo: �si la Corte Suprema falla en contra… �ESTAMOS JODIDOS!�, en evidente contradicci�n con la tesis de sus abogados, que sostuvieron en las vistas que la devoluci�n ser�a sencilla y casi autom�tica.

En la vista de noviembre, cuatro de los nueve jueces —incluido uno designado por Trump— se mostraron muy cr�ticos con la posici�n del Gobierno. Otros dos magistrados conservadores expresaron dudas, aunque con menor vehemencia. Solo Samuel Alito pareci� receptivo a los argumentos legales del Ejecutivo, aunque tambi�n matiz� distancias. El juez Brett Kavanaugh, en una opini�n concurrente, alert� de que el proceso de reembolso �probablemente ser�a un ‘desastre’�, compartiendo una preocupaci�n que hab�a surgido ya en los argumentos orales. �l, Clarence Thomas y el propio Alito fueron los tres disidentes. Sin embargo, tres jueces conservadores se alinearon con las tres magistradas progresistas, formando la mayor�a que ha frenado uno de los pilares centrales del proteccionismo trumpista.

Los aranceles, en cifras

La Reserva Federal de Nueva York public� hace unos d�as un paper en el que estimaba que las empresas y los consumidores estadounidenses son los que han soportado la peor parte de los grav�menes de los que Trump presume todo el tiempo. Utilizando los datos de importaci�n hasta noviembre, calcularon que casi el 90 % de los costes adicionales asociados a los aranceles han reca�do en las empresas y sus clientes. Seg�n un informe reciente del Instituto Kiel, que analiz� m�s de 25 millones de env�os por un valor cercano a los 4 billones de d�lares, las empresas y los consumidores estadounidenses soportan el 96% de los costos arancelarios, no los exportadores extranjeros.

Agathe Demarais, del Council of Foreign Relations, explica los datos comerciales estadounidenses de todo el a�o 2025, publicados precisamente ayer, muestran “c�mo los aranceles han fracasado seg�n las propias m�tricas de Trump. Para empezar, el d�ficit comercial de bienes de EEUU creci� un 2,1%, hasta alcanzar los 1,23 billones de d�lares el a�o pasado, un r�cord hist�rico. Lejos de disminuir, las importaciones estadounidenses crecieron un 4,5% (o 145.000 millones de d�lares)

Combatir ese d�ficit ha sido el argumento principal de Trump desde el principio. Desde hace d�cadas, en realidad, porque sostiene desde los a�os 80 que EEUU est� siendo esquilmada por el resto del mundo. Y precisamente, la f�rmula utilizada para calcular los aranceles concretos a cada pa�s en abril era simplemente un reflejo de la balanza comercial. Si un pa�s vende m�s a EEUU de lo que compra, algo l�gico especialmente cuanto m�s peque�os son, m�s duro era el castigo de la administraci�n. Y aun as�, lejos de conseguir revertir esa tendencia, se ha profundizado. “El panorama es similar incluso al incluir el comercio de servicios, un �rea tradicionalmente fuerte de EEUU.: el d�ficit de bienes y servicios de EEUU se estanc� el a�o pasado, reduci�ndose tan solo un 0,2 %, un error de redondeo estad�stico”, dice la experta.

Pero hay otro elemento m�s. EEUU quer�a, con sus aranceles, castigar a China y forzar al resto del mundo a que deje de comprar productos del gigante asi�tico. Tampoco lo ha conseguido. Al insultar, ofender y castigar a todos sus socios, el efecto ha sido otro. “Fuera de EEUU, tanto aliados como adversarios est�n reestructurando sus lazos comerciales. China registr� un super�vit comercial global de 1,2 billones de d�lares en 2025, el mayor registrado en la historia de cualquier pa�s, lo que pone de relieve c�mo las empresas chinas redirigieron con �xito sus exportaciones a otros mercados. Mientras tanto, la UE redobla sus esfuerzos en los acuerdos de libre comercio, especialmente con India y las econom�as del Mercosur”, concluye Demarais


source

Please follow and like us:
Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook