Internacional
Juliette Binoche: "Lo importante es que las películas cambien el corazón y las vidas de las personas, los artistas no estamos aquí para opinar"
Juliette Binoche (Par�s, 1964) pertenece a esa rara y perfecta generaci�n de actrices, esencialmente francesas, que se atreve con todo. Lejos ya de cualquier compromiso con una posteridad ya ganada, ahora cada una de sus apariciones se antoja m�s radical que la anterior, m�s arriesgada. Y siempre (o casi) de la mano de un director o directora fuera de lo evidente. “Mi �nico inter�s es el guion. No cotilleo mucho en la filmograf�a de la gente. Si el guion es bueno, me basta”, dice con una amplia sonrisa que algo esconde. Se dir�a que miente, pero a una actriz se le perdona siempre.
En la Berlinale en curso acaba de presentar Queen at Sea, del director estadounidense Lance Hammer. Si no les suena, no es motivo de preocupaci�n. Tampoco le sonaba a Binoche cuando recibi� el libreto. En verdad, hac�a ya tiempo que Hammer no le sonaba a nadie. En 2008 present� Ballast y… hasta ahora, que literalmente ha convulsionado el Festival de Berl�n con una historia sobre el consentimiento, la vejez y la demencia; una historia del otro lado de todos los tab�es, una historia a contracorriente. “Lo vi claro desde el primer momento. Hac�a falta contar esta historia”, dice la actriz.
- �Qu� es lo primero que le impresion� de esta historia?
- Recuerdo que mi agente me pas� el guion, habl� con el director por zoom y me encantaron. Me encant� el libreto y me encant� Lance Hammer, un tipo tan tranquilo siempre que se dir�a que es un monje. Adem�s, la historia me lleg� en un momento de mi vida muy particular. Mi padre estaba ya muy fr�gil. No padec�a entonces Alzheimer, pero ya estaba muy desorientado. Recuerdo despertarme en mitad de la noche sin saber qu� hacer y hablar de esa sensaci�n con Hammer. Y �l incluy� finalmente gran parte del proceso que yo estaba pasando en la pel�cula.
- �Dir�a que uno de los grandes desaf�os de nuestra sociedad es precisamente el cuidado de las personas mayores?
- Sin duda. Vivimos en un mundo donde todos estamos permanentemente ocupados. Siempre hay algo mejor que hacer que cuidar de los dem�s. Por mi experiencia, cuando una persona mayor necesita cuidados, no bastan dos horas diarias y ya. Y pagar a otra persona para que atienda a tus padres cuesta mucho dinero. Se dir�a que la �nica soluci�n son las residencias, pero no puedes evitar un sentimiento de culpa enorme cuando dejas a tus padres ah�. Te sientes el peor de los hijos. Por otro lado, las familias cada vez est�n m�s disgregadas… No s�, la ecuaci�n es muy dif�cil de resolver. Rara vez me encuentro con alguien que en una situaci�n similar lo viva sin ansiedad. Por eso es importante reflexionar sobre ello.
- �Le da miedo la demencia a una actriz que trabaja en gran parte con la memoria?
- Tengo algunos miedos, s�, porque mis padres, como dec�a, no tienen exactamente Alzheimer, pero tienen una especie de hermano del Alzheimer llamado Demencia con Cuerpos de Lewy. As� que a veces siento que no quiero llegar a eso, pero nunca se sabe. Por otro lado, quiz� por mi profesi�n, siempre est�s de alg�n modo en un estado de demencia, en otra parte de tu propio ser. Aunque entiendo que es otra cosa. No me genera ansiedad porque entiendo que hay algo m�s grande que nosotros que nunca llegaremos a entender del todo. Imagino que todo pasa por aprender a aceptar nuestra fragilidad.
- �Puede explicar esa relaci�n que ha hecho entre la demencia y su trabajo como actriz?
- Actuar para m� es explorar. Y la alegr�a de llegar a encontrar algo en esa exploraci�n es la raz�n por la que hago lo que hago. Jam�s podr�a dejar de actuar mientras las fuerzas me lo permitan porque me aporta conocimiento, me transforma. Entro en lugares oscuros y dolorosos para transformarlos en luz, en algo m�s grande que yo. No s� si esto aclara algo.
- La primera escena de Queen at Sea determina toda la pel�cula. En ella los personajes de Tom Courtenay y Anna Calder-Marshall hacen el amor. Es raro en el cine ver una escena de sexo entre dos personas mayores…
- El director dice que �l, pese a la demencia de su mujer, se empe�a en hacer el amor por miedo a la muerte. No estoy segura de comprenderlo del todo. Yo dir�a que la desnudez en el cine, independientemente de la edad, es un problema. A pesar de haber hecho muchas escenas desnuda en los 80 y los 90, nunca llegu� a sentirme c�moda. Las escenas de sexo en el cine siempre parecen falsas porque son esencialmente falsas con toda esa gente alrededor. Es imposible transmitir algo que no sientes en absoluto. Recuerdo que la �nica vez que he visto que funcione en pantalla el sexo fue en la secuencia de Jeanne Moreau en Una historia inmortal, de Orson Welles. Pero est� toda ella montada con primeros planos. Pero, en general, son escenas tremendamente aburridas e inc�modas de ver. En cualquier caso, me parece m�s interesante con personas mayores que con j�venes. Porque hay elementos como la ternura que la hacen m�s interesante. Si quitas la atracci�n f�sica en una escena de sexo, lo que queda es algo m�s profundo.
- �C�mo fue trabajar, por cierto, con Tom y Anna?
- Admiro a Tom much�simo desde Doctor Zhivago. Me impresion� tambi�n mucho en 45 a�os, de Andrew Haigh. El trabajo fue en familia. Son dos tipos muy agradables y muy brit�nicos. Pasamos mucho tiempo juntos y hasta cocin� para ellos por aquello de no comer siempre de catering. Comimos de todo menos chocolate. El chocolate tiene mucho cadmio y eso es malo para precisamente la demencia.
- �La pel�cula le hizo pensar sobre su propia vejez?
- Desde muy peque�a he pensado mucho en la muerte, casi a diario. En lo que respecta a envejecer creo en la continuidad de la existencia; es parte del camino de la vida. Creo que desde el momento que eliges vivir tu vida ya te est�s preparando para la muerte.
- �Y es la persona que quiere ser?
- Digamos que voy camino de ello. Supongo que s�.
- �C�mo ha vivido toda la pol�mica alrededor de la pol�tica y las declaraciones de Wim Wenders en la Berlinale?
- Wim Wenders es un poeta. No es pol�tico y tiene derecho a decir lo que le d� la gana. Es terrible la forma que sobrerreacciona siempre la gente en las redes sociales. Claro que los artistas estamos del lado de quienes sufren. Eso es lo que expresamos en las pel�culas, las obras de teatro, la m�sica… Claro que nos identificamos con el sufrimiento. Y eso es lo que piensa tambi�n Wenders. Sinceramente, creo que el juicio a Wenders fue muy severo e innecesario. Lo importante, como artistas y creadores, es que las pel�culas cambien el mundo, que cambien los corazones y las vidas de las personas. No se trata de tener una opini�n. Nosotros no estamos aqu� para opinar.




