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Manu Taibo, el gallego que aspiró a unos Juegos Olímpicos de invierno: 'La velocidad sobre hielo existe en España porque dos o tres locos la practicamos'
El pasado fin de semana, Daniel Milagros y Nil Llop hicieron historia al convertirse en los primeros españoles en competir en una prueba olímpica de patinaje de velocidad sobre hielo, en los Juegos de Milano Cortina. Milagros logró el 27º puesto en la competición de 1.000 metros y Llop terminó 20º en la de 500, en la que, además, estableció un nuevo récord personal con un tiempo de 34,86 segundos.
Lejos de Italia, en Galicia, Manu Taibo (Oleiros, A Coruña, 2004) siguió atentamente sus pasos al otro lado de la pantalla. El patinador oleirense, especializado en la velocidad, practicó la disciplina sobre hielo durante cuatro temporadas, en las que llegó a clasificarse y cosechar éxitos en copas del mundo de varias categorías y a compartir vivencias, experiencias y competiciones con los representantes olímpicos. “Han hecho algo histórico, aunque no tenga tanta repercusión. En España, si no fuese por dos o tres locos que la practicamos, ni se conocería la disciplina”, señala. Taibo se alegra especialmente por Llop, a quien considera “un amigo”: “Verlo ahí es bonito. Cuando vives a su lado todo el esfuerzo y el trabajo que hay detrás de esto es muy emocionante”.
Con la cita de Milano Cortina en el horizonte y, pese a sus buenos resultados en los años previos sobre hielo, el gallego decidió dar un paso a un lado después de sus primeros picotazos en categoría sénior, debido a las dificultades logísticas que le suponían en su día a día. “En España es muy difícil practicar patinaje de velocidad sobre hielo, sobre todo porque no hay instalaciones. Pasaba demasiado tiempo en viajes y entrenamientos fuera de casa. Yo estudio en la UDC y veía que el hielo me quitaba demasiado tiempo y descuidaba mi vida, así que me aparté indefinidamente”, explica. Taibo no sabe si volverá a cambiar las ruedas por las cuchillas en algún momento”, pero, por ahora, “está fuera” de sus planes.

Manu Taibo, con el uniforme de España, cruza la línea de meta. / Cedida
Focalizado en las ruedas
Entre prueba y prueba de los Juegos Olímpicos de invierno, Manu Taibo se encuentra inmerso en plena pretemporada. “Hago lo que puedo con el tiempo que tenemos, el invierno está siendo desastroso para los patines”, lamenta. Ahora mismo, se centra en el trabajo de gimnasio y la bicicleta para ponerse a tono, mientras mira al cielo y reza para que la lluvia dé una tregua: “No hay ninguna instalación en A Coruña preparada para entrenar [a cubierto]. En las pistas exteriores, la superficie tiene que estar seca, si no es como aceite. Te arriesgas a una caída o a una lesión grave que, por un entrenamiento, no vale la pena”.
2025 fue un año de cambios para él. El oleirense, que cumple su tercera temporada en categoría sénior, se incorporó al Shea Stokes, un equipo internacional especializado en maratones, y cambió de entrenador, para aspirar a cotas más altas. “Tuve la oportunidad de ir a carreras a las que nunca había ido, de mucho nivel, pero fue un año bastante duro”, asegura el patinador. El cambio de rutina y planificación, sin embargo, merecieron la pena: “Es la primera vez que me veo capaz de pelear resultados en categoría absoluta de verdad, tengo mucha confianza”. Resultados que, en el Campeonato de Europa de Alemania, llegaron en forma de medalla de plata. También participó en el Mundial de China y, pese a que regresó de vacío, cosechó “muy buenas sensaciones”.
Para 2026 el objetivo es claro: dar otro paso adelante en el Europeo y el Mundial. “Quiero asentarme en la categoría absoluta y mejorar lo que hice el año pasado. No sé si la meta puede ser conseguir una medalla o ser campeón del mundo, pero quiero estar ahí y ver hasta qué nivel puedo llegar”, concluye Taibo.
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