Internacional
Los excesos del DAO de Marlaska eran un clamor: "A Jota le costaba subirse la bragueta"
El comportamiento de Jos� �ngel Gonz�lez con las mujeres de la Polic�a nunca ha pasado desapercibido para sus compa�eros. Ni antes ni despu�s de que el ministro Fernando Grande-Marlaska lo aupara al escal�n m�s alto del Cuerpo. Agentes de todos los niveles de la escala conoc�an la forma en la que Jota entend�a los diferentes puestos por los que ha pasado aunque los mandos consultados por EL MUNDO destacan que sus conductas �inapropiadas� se intensificaron en los siete a�os que ha ejercido como director adjunto operativo (DAO).
La denuncia de una polic�a a la que un juez de Violencia sobre la Mujer ha dado amparo le descabalg� del cargo de la manera m�s abrupta posible el pasado martes. Ambos hab�an mantenido una relaci�n a la que ella decidi� poner fin. El hasta hace dos d�as jefe de la Polic�a Nacional se enfrenta a una querella por agresi�n sexual que incluye un audio expl�cito del momento de la violaci�n que se produjo el 23 de abril de 2025, seg�n la querella, en un piso de Madrid. Esta facilidad que le atribuyen para establecer relaciones desiguales con sus subordinadas quedan recogidas en una frase que ilustra la vida laboral de Jos� �ngel Gonz�lez tanto antes de ser el m�ximo mando uniformado de la Polic�a como ya investido DAO. �A Jota le costaba subirse la bragueta�, desvelan mandos consultados por este peri�dico, quienes le atribuyen varias parejas dentro del Cuerpo. Sus excesos, sus excentricidades y tambi�n las filias y las fobias con las que asum�a sus funciones eran un clamor en la Polic�a.
Estas mismas fuentes destacan que Gonz�lez no disimulaba su actitud y normalizaba comportamientos, insisten, �que no eran de recibo�. Sin embargo, nunca antes estas relaciones le hab�an conducido ante un juez. Fuentes internas de la Polic�a rescatan un episodio sucedido en uno de sus �ltimos destinos antes de llegar a la c�pula del Cuerpo. Sit�an el escenario en la Jefatura Superior de Valladolid. �Jota comenz� una relaci�n con una inspectora jefa que aspiraba a ser comisaria. Esta agente ten�a cierta enemistad con otra que tambi�n aspiraba a ser comisaria. Jota le hizo la vida imposible en su carrera hacia el ascenso hasta que ella al final se traslad� a otro puesto�. Este presunto abuso de poder es compatible con el que denuncia la agente cuando se detiene en que Gonz�lez instrument� sistem�ticamente su situaci�n de subordinaci�n institucional. De hecho, tras la agresi�n sexual la llam� 17 veces ese mismo d�a y, ante su falta de respuesta, comenz� presuntamente a enviarle �mensajes intimidatorios� de �contenido manipulativo, minimizador de los hechos y culpabilizador� hacia ella.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.EUROPA PRESS
La investigaci�n abierta por el titular del Juzgado de Violencia Sobre la Mujer n�mero 8 de Madrid no s�lo ha hecho p�blico un escenario que todos en la Polic�a conoc�an en privado sino que ha puesto en el altar de los sacrificios al ministro del Interior. Grande-Marlaska convirti� a Jota en su hombre de m�xima confianza y le entreg� plenos poderes para dirigir la Polic�a Nacional. Tanto es as�, que incluso utiliz� la confusi�n tras la cat�strofe de la dana -donde se aprob� un real decreto de ayudas a las v�ctimas- para introducir un ap�ndice y blindar la permanencia de Gonz�lez como DAO y evitar su jubilaci�n.
El ministro asegur� ayer que desconoc�a la denuncia contra su mano derecha en la Polic�a Nacional y rechaz� dimitir por el comportamiento delictivo que le atribuye la agente. Los mandos interrogados por este peri�dico recalcan su desconcierto de estos a�os ante la �confianza ciega� de Grande-Marlaska por Gonz�lez, un perfil �muy alejado� del comportamiento que se le presupone a un DAO. La querella ha fracturado la columna vertebral de la Direcci�n Adjunta Operativa puesto que tras la dimisi�n �forzada� de Gonz�lez Interior apart� ayer del segundo escal�n al comisario �scar San Juan, a quien ha abierto una informaci�n reservada para determinar su participaci�n en los hechos denunciados. El asesor directo del DAO -indica la querella- se puso en contacto en julio de 2025 (dos meses despu�s de la presunta agresi�n sexual) con la agente para ofrecerle un destino profesional a cambio de su silencio.
El escrito sostiene que San Juan llam� por tel�fono a la agente y le hizo la propuesta. La denuncia pone en boca del asesor la siguiente frase: que �elija a qu� destino/puesto de trabajo quiere ir y que cuando lo tenga pensado se lo mande por WhatsApp�. La v�ctima le pregunt� si esa proposici�n ven�a de su jefe, a lo que San Juan respondi�: �No s� de qu� hablas y s�lo te llamo para saber tus intereses�. �No contesto a su proposici�n�, respondi� la mujer de acuerdo con el escrito. La agente explica, a trav�s del escrito elevado al juzgado, que el m�ximo mando de la Polic�a Nacional la oblig� a masturbarle mientras le tocaba sus partes �ntimas. Sucedi�, indica, despu�s de que Gonz�lez la obligara a abandonar su puesto de trabajo para encontrarse con �l �aprovechando su situaci�n de superioridad� en el Cuerpo.
El abogado de la v�ctima, Jorge Piedrafita, apunta a la supuesta comisi�n de delitos de agresi�n sexual, coacciones, lesiones ps�quicas y malversaciones de caudales p�blicos con la agravante de abuso de superioridad. El magistrado, por su parte, apunta que los hechos que resultan de la querella �hacen presumir la posible existencia de delitos de agresiones sexuales�.





