Internacional
«El mundo está hoy tan complicado que es el tiempo ideal para el mejor periodismo»
Se hizo periodista por su pasión por escribir y su curiosidad por el mundo. Fernando Belzunce (Pamplona, 1976) es hoy director editorial de Vocento, grupo … al que pertenece El Diario Vasco, y ha escrito ‘Periodistas en tiempos de oscuridad’, libro que recoge más de un centenar de voces del oficio de todo el planeta. Esta tarde protagoniza el Aula DV en el Aquarium de Donostia (19.00, entrada libre) en conversación con David Taberna, director de El Diario Vasco.
– ¿Hablamos los periodistas demasiado del periodismo?
– Igual hablamos mucho de periodismo entre nosotros pero poco hacia la sociedad. Vivimos un momento en que hay una crisis reputacional muy fuerte en el periodismo, pero hay que reivindicar el papel fundamental de este oficio en la sociedad. Claro que hay casos de mal periodismo, pero son muchos más los de buen periodismo.
– Suele repetir Juan Cruz lo que le dijo Eugenio Scalfari: periodismo es contar a la gente lo que le pasa a la gente. Tampoco es tan complicado…
– Es una buena definición. También hay quien se pone más épico y dice que periodismo «es contar lo que alguien no quiere que se sepa». Pero como dice el donostiarra Iñaki Gabilondo, el periodismo satisface el derecho ciudadano a recibir información veraz, contrastada y profesional para tomar decisiones libremente. Es consustancial con la democracia.
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Qué:
Fernando Belzunce conversa con David Taberna, director de El Diario Vasco, y Mitxel Ezquiaga. -
Cuándo:
Hoy, a las 19.00, en el Aquarium donostiarra. Entrada libre hasta completar aforo. -
El libro:
‘Periodistas en tiempo de oscuridad, el compromiso inquebrantable con la verdad en la era de la desinformacón’ (Ariel editorial).
– ¿Son tiempos tan oscuros para el periodismo como proclama el título de su libro?
– Sí. Hay factores económicos porque los modelos de negocio están muy alterados por el empuje de las grandes plataformas tecnológicas, pero también políticos, con el auge de movimientos extremistas, y por un cambio cultural que incentiva la desinformación. Se ha alterado hasta el concepto de verdad: Trump habla por ejemplo de ‘verdad alternativa’. Estamos en la antesala de un cambio de época.
– ¿Gente más joven que se informa por redes alternativas puede ver como una idea viejuna la reivindicación del periodismo clásico?
– Por eso no planteé este libro como una ‘pontificación’, sino como la suma de más de un centenar de voces reales, de continentes y culturas diferentes, que cuentan sus experiencias desde la primera línea. Es un retrato no solo del oficio, sino de la época en que vivimos.
– Toma el modelo de estructura del libro de su admirada Svetlana Alexievich.
– Es una periodista que obtuvo el Nobel de Literatura por su obra periodística y que pone el foco en las personas. A mí me marcó su libro ‘La guerra no tiene rostro de mujer’, que cuenta la II Guerra Mundial a través de 200 mujeres rusas que combatieron en la contienda. Yo he elegido periodistas que cuentan sus historias, y empiezo con ella.
«El buen periodismo satisface el derecho ciudadano a recibir información veraz para decidir en libertad»
– ¿Qué otros testimonios destaca?
– Nadie elige esta profesión para hacerse rico. Quien se dedica a esto es por vocación, por ética, por valores, por una preocupación por las personas. En el libro sale por ejemplo Jineth Bedoya, que destapó una trama de corrupción del narcotráfico en su país y sufrió una violación masiva. «A los hombres les matan, a las mujeres nos violan para lanzar un mensaje de miedo», dice. A ella no consiguieron callarla: llevó a juicio a sus secuestradores, al Estado, y el día de la mujer en Colombia se celebra en el aniversario de su lucha.
– Pregunta a los corresponsales de guerra si tiene sentido su riesgo.
– Y dicen que sí. Al principio hay un idealismo y piensas que puedes parar una guerra o desenmascarar dictadores, pero al final te consuelas con hacer el mundo un poquito mejor, responde Mónica García Prieto, a la que asesinaron a su primer marido y secuestraron al segundo. «No pararé guerras, pero que no sea por mí que alguien diga que no lo sabía», explica.
– Ahora los linchamientos son en las redes sociales,
– Hemos pasado de los ataques físicos, como los que lamentablemente vivimos en el País Vasco o siguen en México, al amedrentamiento en las redes sociales. María Ressa, la premio Nobel de la Paz, cuenta que tras sus investigaciones sobre el régimen de Duterte en Filipinas llegó a sufrir hasta 500.000 ataques, humillaciones y hasta vídeos pornos trucados en redes, según contabilizó un instituto suizo. Ella no se arredró y obtuvo el Nobel de la Paz. Hay periódicos que han incorporado psicólogos a las redacciones para combatir esos ataques.
«Los medios locales hacen el periodismo más pegado a la realidad, y El Diario Vasco es un estupendo ejemplo de cercanía»
– En el libro sale Martin Baron, ahora más de actualidad por la crisis que sufre The Washington Post y la amenaza de la propiedad sobre la independencia de los medios.
– Cuando Jeff Bezos, una de las personas más ricas del planeta, compró The Washington Post, defendió sus valores clásicos. Con el segundo mandato de Trump ve que la independencia del periódico está mellando sus negocios y termina cediendo a las presiones. Es muy interesante el alegato de Martin Baron, que ha dirigido el Miami Herald, el Boston Globe y el Washington Post, con muchas investigaciones valientes e independientes, cuando dice que el mundo está más complicado que nunca y por eso es el mejor momento para ejercer el buen periodismo. Es una frase que suscribo.
– ¿En un mundo de grandes cabeceras polarizadas la prensa local es la que más en contacto mantiene con la realidad?
– La prensa pegada al terreno hace comunidad. Es el caso de El Diario Vasco, tan identificado con Gipuzkoa, ejemplo de periodismo ciudadano y cercano, transversal y de credibilidad. Muchos de los mejores casos de periodismo en todo el mundo se hace en medios locales.



