Internacional
Miopía: el problema no son las pantallas sino la exposición a luz tenue por periodos prolongados de tiempo
El abuso de las pantallas se ha se�alado en los �ltimos a�os como una de las principales causas que explican por qu� los casos de miop�a no dejan de crecer. La epidemia de este problema visual se ha atribuido en gran medida a exposici�n creciente a dispositivos como m�viles y tablets. Sin embargo, una investigaci�n por el espa�ol Jos� Manuel Alonso, investigador de la State University de Nueva York y publicada este martes en la revista Cell Reports pone sobre la mesa otra hip�tesis que no solo ‘culpabiliza’ a la electr�nica. Seg�n sus datos, lo que est� aupando globalmente las cifras de miop�a es un h�bito que no solo llevamos a cabo frente a las pantallas. Se trata de enfocar la vista a distancias muy cortas y en un ambiente con poca luz. Lo que se hace, por ejemplo, cuando leemos por la noche en la cama.
“Nuestro trabajo indica que el factor m�s importante en el desarrollo de la miop�a es la cantidad y tipo de luz que entra en el ojo y su eficacia en activar la retina, el tejido neuronal en el ojo que responde a la luz”, explica Alonso a trav�s del correo electr�nico. Cuando el ojo tiene que enfocar a una distancia corta, el tama�o de las pupilas se reduce, y, por tanto, disminuye la entrada de luz. Una iluminaci�n deficiente contribuye a frenar esa activaci�n de la retina, explica. “Si el ojo est� expuesto a luz tenue por un periodo largo de tiempo, por ejemplo al leer con luz tenue por la noche muy a menudo, la miop�a empeora”, a�ade.
Las pantallas, contin�a el investigador, “no deber�an ser un problema si se emplean con abundante luz natural“. Por ejemplo, si se lee en una pantalla que est� cerca de una ventana durante el d�a. Sin embargo, tambi�n pueden contribuir al problema si no se emplean de este modo, sino que se usan para leer por la noche, con la pantalla como �nica fuente de luz y a una distancia muy corta de los ojos (de 30 cm o menos). “En estas condiciones, la corta distancia reduce el tama�o de las pupilas y la cantidad de luz que entra en el ojo”, expone Alonso. “Adem�s, si la pantalla emite mucha luz azul, el tama�o de las pupilas se reduce todav�a m�s, ya que la luz azul es la m�s efectiva en reducir el tama�o de la pupila y la menos efectiva en activar la retina”, explica el investigador.
Alonso subraya que el periodo de riesgo m�s importante para intentar reducir el riesgo de miop�a es entre los 5 y los 20 a�os, “desde que los ni�os aprenden a leer hasta que el desarrollo del ojo se completa”.
De cualquier manera, el especialista subraya que “mantener buenos h�bitos visuales es importante a cualquier edad. La miop�a tambi�n se puede desarrollar en la edad adulta, en profesiones que requieren trabajar con luz tenue y distancia de visi�n reducidas”.
Alonso recuerda que hace m�s de 400 a�os, el astr�nomo Johannes Kepler atribu�a sus problemas de visi�n a su afici�n por la astronom�a y a la exposici�n de sus ojos durante muchas horas a una luz tenue. “Nuestro trabajo confirma la intuici�n biol�gica de Kepler. Creemos que la luz tenue es la raz�n principal de la epidemia de miop�a”, sostiene.
Se estima que hoy en d�a alrededor del 30% de la poblaci�n mundial es miope y que alcanzar� el 50% en 2050 -aunque la prevalencia en zonas del sudeste asi�tico ya es muy superior en adultos j�venes). Aunque el problema de visi�n tiene un componente gen�tico, su r�pido crecimiento en los �ltimos a�os tambi�n sugiere que hay factores ambientales que cumplen un papel fundamental en su desarrollo.
“La miop�a ha alcanzado niveles casi epid�micos en todo el mundo y todav�a no comprendemos completamente por qu�”, se�ala Alonso, quien recuerda que hay distintas hip�tesis que a d�a de hoy intentan explicar el desarrollo de la miop�a. “El mecanismo que proponemos es uno entre muchos que se pueden encontrar en la literatura cient�fica. Nosotros creemos que el problema es la exposici�n del ojo a luz tenue por periodos prolongados de tiempo“, subraya.
“Si el mecanismo que proponemos es correcto, en los pr�ximos a�os deber�amos ser capaces de desarrollar protocolos de prevenci�n que nos permitan reducir el desarrollo de miop�a en ni�os y aumentar la eficacia de los tratamientos que se est�n utilizando actualmente”, indica.
En su opini�n, la pandemia de Covid ha contribuido a acelerar el problema de la miop�a al hacernos pasar mucho m�s tiempo en ambientes interiores. “Las condiciones y h�bitos de cada casa podr�an tambi�n determinar el riesgo”, se�ala el investigador. “Si el mecanismo que proponemos es correcto, casas con iluminaci�n tenue sin ventanas aumentan el riesgo de desarrollar miop�a. Y este riesgo aumenta todav�a m�s con ciertos h�bitos visuales, como leer a distancias cortas y con luz tenue o luz artificial que reduce el tama�o de las pupilas”.
Esta investigaci�n, concluye el cient�fico, “enfatiza la importancia de una exposici�n a luz brillante y a distancias de visi�n lejanas para desarrollar una visi�n saludable”.



