Connect with us

Internacional

Hovik Keuchkerian se la juega con Pablo Motos: "Soy de la fachoesfera cuando vengo a El Hormiguero, soy un rojo cuando voy a La Revuelta"

Published

on

“A ver cu�ntos dem�cratas radicales, pseudolibrepensadores, c�nicos de doble personalidad y bipolaridades manifiestas se me mosquean esta noche, abanderad�simos todos de la libertad de expresi�n. Cuando se trata de su libertad, vale; cuando se trata de la de otro, se produce el efecto ‘contigo no, bicho'”. Vu�lvelo a leer, y si hace falta, l�elo de nuevo. Esta sentencia, que suena a arranque de serm�n desde un p�lpito eclesial, es con la que Hovik Keuchkerian arranca su nuevo show Grito en los Teatros Luchana de Madrid. Seguro que al leerla muchos habr�n dicho, ‘que le den’, a otros se les habr� revuelto algo por dentro y otros se habr�n quedado pensando, ‘soy de esos’. Eso es lo que busca Hovik Keuchkerian con su mon�logo y eso es lo que busc� anoche en El Hormiguero.

Si alguien pens� en poner anoche El Hormiguero para desconectar de los sinsabores del d�a viendo a un actor que siempre que va al programa, siempre se la juega, se equivocaba. La entrevista de anoche a Hovik Keuchkerian fue molesta, revuelta, inc�moda, valiente, osada, perturbadora, incluso, en algunos momentos, desagradable. Porque cuando escuchamos lo que no queremos o�r lo habitual es desconectar, cabrearnos, irnos y, si me apuras, hasta insultar al que nos ha producido tal incomodidad. Esa es la idea de Hovik Keuchkerian con Grito. No lo esconde, no lo adorna; lo defiende.

“Soy consciente de que no es un texto f�cil”, asume el actor de La casa de papel, “ni es para todos los p�blicos”. “En estos 64 bolos que llevo, la obra se ha ido modificando, se ha ido colocando. En este recorrido s� que hay un porcentaje de p�blico que a los 10 minutos desconecta, pero hay otro porcentaje al que le llega. Tambi�n s� que con lo que digo, no todo el mundo est� de acuerdo, y se me ha ido gente del teatro, pero eso me parece la mejor prueba de que algo funciona”, confes� anoche con orgullo.

No es para menos, pues que hoy en d�a alguien pueda decir las cosas tan claritas, olvid�ndose por completo de lo pol�ticamente correcto y de las consecuencias de lo que dice, traspasa ya la valent�a. De hecho, Hovik Keuchkerian tiene muy claro que su mon�logo no quiere aleccionar a nadie, cada cual con lo suyo, qui�n es �l para decir a alguien c�mo debe pensar, en lo que debe creer o lo que tiene que elegir. Simplemente, Hovik Keuchkerian refleja una realidad que, aunque muy molesta, muy bestial y muy b�rbara, es la que es, por mucho que intentemos convencernos de todo lo contrario porque es lo que nos permite continuar.

Las palabras de Hovik Keuchkerian resuenan, confunden, nos hacen preguntarnos si realmente somos as�, y cuando algo te hace plantearte cosas de este tipo no lo queremos, o lo queremos, pero nos deja un regustillo que al principio no es agradable, pero que despu�s nos devuelve a ese pensamiento cr�tico que parece tanta falta nos hace.

Cont� anoche Hovik Keuchkerian que Grito es una obra “liberadora”. Cuando la entiendes, seguramente lo sea. Es el “v�mito” del actor al que le es imposible escribir a la carta: “Ten�a pensado escribir otra cosa, pero empez� a salir, sin querer, Grito. El cuerpo me pidi� escribir esto, es lo que he vomitado, lo que necesitaba decir”. Esta es la clave, lo que necesitaba decir, lo he dicho. Un privilegio.

Y fue tan sincero anoche el actor del apellido imposible, que hasta Pablo Motos se lanz� y le hizo la pregunta que nunca ha hecho a ninguno de los invitados, seguramente, por miedo a la respuesta: “�Eres de la fachoesfera por venir a El Hormiguero?”.

�Ojo a la respuesta! Haz lo mismo que con la frase que arranca este texto, vu�lvela a leer: “Soy de la fachoesfera cuando vengo a El Hormiguero, soy un rojo cuando voy a La Revuelta, y en mi mismo show me han llamado rojo y me han llamado facha a la vez”.

“El que est� escuchando est� condicionado durante todos los d�as de su vida. Si ha analizado y llegado a conclusiones, habr� ido creciendo y modificando, como nos pasa a todos”, explic� el actor. “�Tengo que comprar el pack completo para pertenecer al grupo?”, le pregunt� entonces Pablo Motos. La respuesta fue un guantazo a dos manos para todos: “�Qui�n es nadie para decidir cu�l es el pack? �Qui�n eres t� para decidir d�nde me posiciono yo? No me conoces, no tienes ni idea”.

El actor explic� entonces que “la mitad” de lo que hace en un escenario es suyo, “mi preparaci�n hasta que piso tabla”. Pero “el otro 50% es del que est� escuchando”: “Cada uno est� condicionado por s� mismo y recibe las cosas de una forma particular que no tiene por qu� coincidir en absoluto con el de al lado que ha escuchado lo mismo”. Escuchar, un verbo en extinci�n. Por eso hay gente que se va de su mon�logo, porque cuando escuchas lo que no te encaja, aquello que provoca ese “no, bicho, contigo”, lo f�cil es levantarse e irse. Y a Hovik Keuchkerian no solo es que le d� igual, sino que le pone.

No tiene pelos en la lengua, no va a aleccionar a nadie, �l dice lo que �l piensa, lo que necesitaba vomitar, lo que le sali� de las entra�as y, obviamente, unos estar�n de acuerdo, otros lo aborrecer�n y otros pensar�n qu� le ha pasado al actor para pensar algo as�. Bueno, es que el actor tiene muy claro hacia d�nde vamos o hacia d�nde tiene que ir �l: “Solos morimos todos, y locos creo que es algo buen�simo para morirse: estar loco es la �nica manera de sobrevivir hasta el d�a en que te mueras”.

En su mon�logo hay un momento en el que el actor cuenta que no entiende por qu� se ha prohibido la palabra subnormal. Algo se activa en el cerebro de todos cuando se escucha esta palabra dicha a otro. Se activa en todos, tambi�n en Hovik Keuchkerian, pero de manera muy diferente: “La palabra subnormal hace ya un tiempo que no significa, afortunadamente, lo que significaba antes. La palabra subnormal se ha quedado hu�rfana. Ha ca�do en el ostracismo, en la oscuridad. Sin embargo, no hay m�s que echar un vistazo a nuestro mundo para ver que est� de plena actualidad. La �nica explicaci�n a lo que est� pasando en el mundo es que somos subnormales. Han ido a prohibir esa palabra en el momento m�s inoportuno y en el que era m�s necesario”. Pues igual tiene m�s raz�n de lo que se piensa.

De hecho, el mon�logo del actor, el propio actor, pues la entrevista de anoche en El Hormiguero era el show, pero tambi�n era �l, destila un aire a ese romanticismo literario del siglo XVIII que buscaba la emoci�n intensa sobre la raz�n cl�sica. Porque si intentas razonar frente a esto, efectivamente, acabas loco.

Porque, c�mo hablas de salvar el planeta, cuando “si algo tan sencillo como dejar el carrito de Mercadona en su sitio cuando acabas de hacer la compra, no eres capaz de hacerlo”. “�Vas a juntarte con otros como t� a salvar un planeta? �Qui�n te ha dicho que el planeta necesita que t� lo salves?”, cuestion� Hovik Keuchkerian. En su opini�n, “merecemos extinguirnos y el planeta Tierra seguir�, y ser� verde y azul, y ser� la hostia y no habr� bichos estrope�ndolo”. Los bichos.

Y es que “hemos llegado a un punto en que no decido yo si soy un facha o un rojo, lo decides t�. Y esto se multiplica si hablamos de una masa o de un medio de comunicaci�n, sea este o el de TVE con La Revuelta“.

�Hay soluci�n? El actor la tiene muy clara, una mente libre, porque “la cabeza es oro y la tienen que blindar”.


source

Please follow and like us:
Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook