Internacional
El tren vuelve a pasar por Adamuz: "Es imposible no viajar con un nudo en el estómago"
A las 10:26 de la ma�ana, el primer tren procedente de Madrid llegaba a la estaci�n de Santa Justa, en Sevilla, desde el fatal accidente de Adamuz que cost� la vida a 46 personas. Lo hac�a con 38 minutos de retraso, “por las limitaciones de velocidad”, explic� a este peri�dico Juan Carlos, el maquinista del convoy.
El tren, operado por Renfe, hab�a partido de Atocha a las 7:05, apenas cinco minutos m�s tarde de lo previsto. Sin embargo, al acercarse a Villanueva de C�rdoba, muy cerca del lugar de la tragedia, la velocidad se redujo dr�sticamente: pas� de los habituales 300 kil�metros por hora a apenas 60.
Desde las 6:30 de la ma�ana, la estaci�n mostraba un movimiento constante. En la puerta 11 se formaban largas colas. Entre los pasajeros, muchos extranjeros, destacando la notable presencia de viajeros chinos, as� como �scar, de M�xico, que viajaba a Sevilla con su madre y el novio de ella para pasar unos d�as. “Es mi primer viaje en tren”, dec�a con entusiasmo. Otros se dirig�an a visitar a sus familias o a trabajar, pero todos compart�an un mismo aire de respeto y anticipaci�n: la vuelta a la normalidad no borraba el recuerdo de la tragedia. “Es un gusto ver a tanta gente a estas horas”, comentaba una mujer mientras validaba los billetes de los pasajeros antes de subir al tren en Atocha. “Se siente la vuelta a la normalidad”, a�ad�a. Sin embargo, otra pasajera confesaba en voz baja: “Es imposible no viajar con un nudo en el est�mago”.
Un grupo de pasajeras de nacionalidad china.MUNDO
Casi un mes despu�s del accidente, Adif despej� finalmente las dudas sobre la reapertura del tramo de Adamuz, minutos antes de la medianoche del lunes, tras completar las reparaciones. La incertidumbre se hab�a prolongado durante todo el d�a, despu�s de que el ministro de Transportes, �scar Puente, no precisara si la circulaci�n se reanudar�a ese martes o al d�a siguiente, generando nerviosismo entre los viajeros. Desde el siniestro, Renfe hab�a operado �nicamente el eje Madrid-Sevilla, aunque con un corte entre C�rdoba y Villanueva de C�rdoba que obligaba a completar ese tramo en autob�s.
Finalmente, por la noche, el Ministerio de Transportes inform� que las pruebas realizadas por Adif en el tramo afectado hab�an sido satisfactorias, dejando la v�a a disposici�n de las operadoras para las comprobaciones finales antes de retomar el servicio comercial. Desde la ma�ana del martes, Renfe, Iryo y Ouigo circulaban con normalidad, aunque los primeros trenes programados registraron retrasos de distinta magnitud: algunos convoys acumulaban hasta una hora y media sobre la hora prevista, mientras que otros presentaban demoras m�s moderadas, que se ajustaban a medida que avanzaba la jornada.
Durante la reapertura, un tren que cubr�a el trayecto Madrid-Sevilla qued� moment�neamente detenido a la altura de Adamuz, con unos 320 viajeros a bordo, tras detectarse una incidencia en las instalaciones gestionadas por Adif. La detenci�n se debi� a la localizaci�n de una pieza suelta en un brazo de la catenaria, la infraestructura el�ctrica a�rea que suministra energ�a al tren. No hubo da�o estructural ni riesgo para la circulaci�n, y la parada, preventiva, gener� un retraso de aproximadamente doce minutos sin afectar al resto de la l�nea. Una vez verificada la ausencia de incidencia operativa, el convoy reanud� la marcha con normalidad y complet� su recorrido sin m�s contratiempos.
A pesar de estos primeros retrasos, la reapertura marc� el regreso de la rutina a la alta velocidad. El AVE 0270 viajaba pr�cticamente lleno, algo que sorprend�a a Juan, el interventor, tras “todo el mareo con el restablecimiento del servicio”. Algunos vagones iban completos, una imagen casi olvidada durante el �ltimo mes, mientras otros circulaban a medio aforo. En el vag�n de la cafeter�a, un grupo de j�venes charlaba sobre trabajo. Los tres tomaban ese tren de manera habitual; de hecho, el 18 de enero, el mismo d�a del accidente, tambi�n viajaban a Sevilla, apenas con una diferencia de tres horas. No eran los �nicos: aquel d�a muchos pasajeros viajaron en la ma�ana o tomaron el tren previo al siniestrado.
�scar, sentado junto a la ventana, ped�a un bocadillo de bacon con queso mientras intentaba capturar con su m�vil los primeros rayos del amanecer. “Quiero atrapar ese tono lila”, dec�a, maravillado, celebrando que era su primer viaje en tren en Espa�a. “He venido de vacaciones a la madre Espa�a”, a�ad�a con entusiasmo. Mientras avanzaba por el and�n de Atocha, contaba que un recuerdo infantil lo atraves�, “ten�a cuatro a�os cuando escuc� del atentado ocurrido all�, fue algo que me impact� mucho y de repente estaba en el lugar de los hechos”. Al preguntarle si conoc�a lo sucedido un mes antes en ese mismo tren, asinti� con naturalidad, aunque asegur� sentirse tranquilo: “Solo se vive una vez”.
�scar, de M�xico, viaja por primera vez en tren en Espa�a.MUNDO
Sobre las 9:15, el tren redujo la velocidad y un silencio pesado se extendi� por los vagones. Desde la ventana a�n se pod�a ver uno de los vagones de Iryo implicados, con personal trabajando sobre el terreno. Era el lugar exacto donde un tren de Iryo, cubriendo la ruta M�laga-Madrid, descarril� e invadi� la v�a contigua, provocando la colisi�n y el descarrilamiento de un tren Alvia de Renfe que circulaba hacia Huelva y que dej� 46 v�ctimas mortales. La escena era tan sobrecogedora que un joven no pudo evitar santiguarse ante ella.





