Internacional
Rufián, Santaolalla y el 'casting' de la izquierda
La izquierda busca candidato y eso es un buen diagn�stico de su estado de salud. La ca�da en picado de la popularidad de Yolanda D�az ha sido uno de los acontecimientos m�s sobresalientes de la legislatura. Sac� de la nada m�s de tres millones de votos imprescindibles para montar el tinglado pluriprogresista, pero pronto se sumi� en el descr�dito y hoy es m�s carne de meme que vicepresidenta de nada.
D�az no ha dicho que no quiera ser candidata, pero nadie parece contar con ella, as� que unos y otros se han puesto a resetearse. Los actos que se celebrar�n esta semana tienen un aire quijotesco, pero el objetivo que hay detr�s tiene su trascendencia. Hay miles de personas de izquierdas que est�n buscando a qui�n votar. Gente que se resiste tercamente a entregarse a Pedro S�nchez y necesita otra cosa m�s radical, m�s nueva o simplemente m�s guay que el viejo PSOE.
Sumar y Podemos no est�n muertos: juntos rondan el 11% de media en las encuestas, respecto al 12,3% de las elecciones. Bajada pero no descalabro. El problema es m�s la ruptura que el tama�o. Si yendo unidos sumaron 31 esca�os, por separado tienen 16 diputados en el mejor de los casos.
La tarea de reeditar Sumar no es sencilla y lo principal es encontrar un l�der. Bien lo sabe un movimiento que llev� la cara de la candidata en las papeletas. Esta izquierda ha sido una m�quina de triturar liderazgos y la lista de ca�dos empieza con Iglesias, sigue con Errej�n y termina con Yolanda, con decenas de nombres en medio. Todos ellos v�ctimas de su forma de hacer pol�tica. Crecimientos espectaculares ven�an seguidos de ca�das estrepitosas porque hab�a m�s carisma que proyecto. En un sistema pol�tico como el espa�ol, los partidos con programa, trayectoria, debate interno e implantaci�n territorial resisten tendencias y generan candidatos con cierta frecuencia. Nada garantiza que sobrevivan, pero tienen m�s posibilidades. El BNG, Comprom�s o la Chunta son ejemplo de ello. Los proyectos espectaculares, que prometen arreglarlo todo r�pido y que se basan en la hiperpopularidad de la televisi�n, las intervenciones virales y las redes sociales, suben r�pido pero tienden a bajar a id�ntico ritmo.
Los dos frentes
El reseteo de 2026 tiene dos frentes. El oficial arranca el s�bado con menos actores que el original, la misma falta de proyecto y sin liderazgo a la vista. Ni M�nica Garc�a, ni Urtasun ni nadie de IU tienen el tir�n necesario. A Podemos, por ahora, no se le espera y nadie contempla ir detr�s de Iglesias, Montero y Belarra. Su propuesta es un frente-populismo que, tras seis a�os en el Gobierno, ofrece como �nico pegamento una suma de enfados contra �la extrema derecha�. El lema, creo, tampoco ayuda: Un Paso Al Frente. Los UPA Dance de la izquierda.
M�nica Garc�a y Yolanda D�az, en un acto.EFE
En esta orfandad se ha colado el segundo frente, que es Rufi�n. El hombre que abrazaba impresoras indepes se postula ahora para mitinear en Cuenca por la vivienda. Una transmutaci�n digna del laboratorio de Harry Potter, pero que hasta ahora es lo m�s novedoso que se ha escuchado. Su plan de unir al podemismo con el independentismo es un fiest�n del venga va que se cuantifica en un pu�ado de esca�os en cuatro provincias, pero en la cabeza de Rufi�n funciona.
El suyo es otro hiperliderazgo de los que molan, con mucho tuit exitoso. Junqueras, Otegi, Pont�n y otros amigos del mont�n le han pedido que no insista, pero �l va a insistir. Por si hab�a dudas de qu� va lo suyo, el mi�rcoles actuar� junto a Sarah Santaolalla, �ltima musa de las tertulias y t�tem de la viralidad. Debe ser fant�stico vivir en un mundo en el que piensas que Rufi�n y Santaolalla van a arreglar la vivienda, los sueldos precarios y las pensiones, pero ah� est�n.
Cartel del acto de Rufi�n y Santaolalla.E. M.
Queda un tercer frente, oculto pero decisivo. Habita en La Moncloa y suya fue en gran parte la creaci�n de Sumar. �l mejor que nadie sabe que necesita un Podemos blanco a su izquierda para concentrar el voto y competir con la dupla PP-Vox. Qui�n sabe si incluso bendice lo de Rufi�n. El casting sigue abierto y el tiempo aprieta.






